miércoles, 18 de diciembre de 2013

El Hobbit. La desolación de Smaug

El Hobbit: La Desolación de Smaug, continúa la aventura del personaje principal, Bilbo Baggins, en su recorrido con el mago Gandalf y trece enanos, liderados por Thorin Oakenshield, en una épica travesía para retomar la Montaña Solitaria y el reino perdido de los enanos, Erebor.

Habiendo sobrevivido el comienzo de su inesperado viaje, la compañía viaja hacia el este, encontrándose en el camino a Beorn el mutante, y un enjambre de arañas gigantes en el traicionero bosque de Mirkwood. Tras escapar de su captura por los duendes del bosque, los enanos viajan a la Ciudad del Lago y finalmente, a la Montaña Solitaria misma, donde deben enfrentar el peligro más grande de todos; una criatura más aterrorizante que cualquier otra. Una que no sólo pondrá a prueba la profundidad de su valor, sino también los límites de su amistad; el Dragón Smaug.

Ian McKellen regresa en el papel de Gandalf the Gray, con Martin Freeman en el papel protagónico de Bilbo Baggins y Richard Armitage en el papel de Thorin Oakenshield. El elenco internacional es encabezado por Benedict Cumberbatch, Evangeline Lilly, Lee Pace, Luke Evans, Stephen Fry, Ken Stott, James Nesbitt, y Orlando Bloom en el papel de Legolas. La película también es estelarizada por Mikael Persbrandt, Sylvester McCoy, Aidan Turner, Dean O’Gorman, Graham McTavish, Adam Brown, Peter Hambleton, John Callen, Mark Hadlow, Jed Brophy, William Kircher, Stephen Hunter, Ryan Gage, y John Bell.

UN CUENTO QUE CRECIÓ AL CONTARSE

El Hobbit: Un viaje inesperado, la primera película de la trilogía El Hobbit, fue estrenada a finales de 2012 y se convirtió en un éxito de miles de millones de dólares en todo el mundo, inspirando a fans de todas las generaciones y creando nuevo interés en la inmortal obra maestra de J.R.R. Tolkien en que está basada la trilogía.

“El mundo de Tolkien es tan rico”, dice el cineasta ganador del Academy Award, Peter Jackson. “Es casi como pasar páginas de un libro de historia, regresando a ese mundo para un nuevo capítulo, y viendo a nuevos personajes, criaturas y lugares a los que nunca antes has ido”.

Al adaptar El Hobbit en tres largometrajes completos, Jackson y sus guionistas colaboradores Fran Walsh y Philippa Boyens, junto con Guillermo del Toro, se encontraron con que tenían la libertad de evitar tener que cortar o resumir la narrativa del libro incorporando al mismo tiempo material de las 125 páginas de apéndices que Tolkien incluyó al final de El Señor de los Anillos. Con estas extensas notas acerca del ambiente y la política de la Tierra Media durante la época de El Hobbit, Tolkien dio una conexión vital entre el viaje de Bilbo Baggins y la batalla final por la Tierra Media narrada en El Señor de los Anillos.

Para los cineastas que hace una década llevaron la obra de tres volúmenes a la pantalla con la trilogía de El Señor de los Anillos, El Hobbit abrió un irresistible viaje propio: poder explorar por completo los misterios y peligros tanto sugeridos como plenamente descritos en ambos apéndices y en El Hobbit, sin comprometer el tono de algo que fue escrito esencialmente como libro para jóvenes.

Habiendo presentado a los 15 personajes principales de la película en el primer largometraje, Jackson y sus colaboradores también pudieron usar lo que Jackson describe como el “ritmo sin descanso” del segundo libro. “Puedes entrar a la historia directamente donde terminó la primera película, así que no hay mucha necesidad de exposición”, dice. “Al mismo tiempo, con la segunda película, el reto era profundizar el conflicto e incrementar el reto para nuestros personajes. Quería que se sintiera un poco como un thriller, al intensificarse los eventos y aumentar las apuestas. Eso es lo que me parece tan emocionante de esta película, es una continuación de la historia pero te lleva a un mundo completamente nuevo. Viajamos a nuevos lugares, conocemos a nuevas personas y, desde luego, podemos ver el momento icónico de Tolkien en que Bilbo confronta al dragón”.

El título de la película refiere a la destrucción y ruinas que quedaron tras el paso del poderoso y feroz ataque del dragón Smaug al reino enano de Erebor, una zona desolada de tierras calcinadas, ciudades en ruinas y pueblos desesperados.

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