domingo, 23 de enero de 2011

También la lluvia cae con historia

Desde que ganó el premio como mejor actor en el festival europeo Les Arcs (Francia), en diciembre, por su interpretación en la cinta española También la lluvia, el actor alteño Juan Carlos Aduviri interrumpe lo que está haciendo para atender llamadas de la BBC (Inglaterra) CNN (EEUU), El País (España) o cualquier medio nacional e internacional que requiera conversar con él.
La historia de cómo un hijo de minero y una campesina boliviana alcanza una nominación como actor revelación en los Premios Goya (competencia de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España, que se celebrará el 13 de febrero) es apetecida por el mundo.
Pero eso no es todo. Resulta que También la lluvia, filmada en 70 locaciones de Cochabamba, entre ellas Chapare, está a un paso de integrar la lista de filmes que el 27 de febrero pugnarán por el Oscar a la Mejor Película en Lengua Extranjera.
A pesar de que es una producción extranjera, la película movilizó un total de 4.000 extras bolivianos y de las 130 personas que compusieron el equipo técnico, un gran porcentaje fue nacional.
Mientras la directora de la cinta, Iciar Bollaín (Madrid, 1957), espera con impaciencia la decisión de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas en Los Ángeles (EEUU), Aduviri goza de la popularidad que le dio la interpretación de Daniel, un joven líder con rasgos indígenas que en También la lluvia es reclutado por un productor (Luis Tosar) y un director de cine (Gael García Bernal), que deciden viajar a Bolivia para realizar una película sobre la llegada de Cristóbal Colón al nuevo continente. En el país, los cineastas se topan con que en pleno 2000 la población se levanta contra las autoridades y contra la multinacional Bechtel, que intenta subir de manera disparatada el precio del suministro de agua. Y Daniel, su actor protagonista, es uno de los líderes de esta revuelta.
En esta historia, que a la vez es la propia historia de Aduviri, pues participó en las protestas de la denominada ‘guerra del gas’ (2003) en El Alto, que obligó al entonces presidente, Gonzalo Sánchez de Lozada, a renunciar y culminó con un saldo de 60 fallecidos y varios heridos.
Aduviri afirma no haber cambiado, a pesar de haber compartido créditos con grandes estrellas de cine, como el mexicano García Bernal y el español Tosar, además de ser protagonista de una película de 5 millones de euros.
De lunes a viernes, éste disléxico, que dibuja los guiones que escribe porque tiene problemas de lectura, se sube a un micro para trasladarse desde su hogar, ubicado en el barrio 21 de diciembre (El Alto), hasta la Escuela Municipal de Artes, en La Ceja (zona entre la ciudad de La Paz y El Alto).
La historia de Aduviri empezó cuando su amiga Dominga Guachalla le insistió que se presente al casting que el cineasta cruceño Rodrigo Bellott convocó en busca de un hombre con rasgos indígenas. Sin embargo, no accedió a las primeras invitaciones. Cuando finalmente Bellott se deslumbró con su talento, en la prueba inicial, Aduviri fue lesionado en la mandíbula al ser asaltado un mes antes del examen definitivo. El alteño confiesa que sufrió mucho durante ese tiempo porque no tenía dinero ni tampoco pudo trabajar en ese estado. Sin embargo, logró reponerse para presentarse ante Bollaín, obligándola a cambiar el estereotipo que buscaba: un hombre robusto y alto.
Aduviri ha viajado en dos oportunidades a España, invitado por los productores del filme.
Actualmente, el actor continúa realizando audiciones para trabajar en películas, aunque sueña con dirigir; estudió Cinematografía en la Escuela Municipal de Artes de El Alto, donde ofrece cátedra a los jóvenes de escasos recursos.
El actor adelanta que si logra viajar a la ceremonia de entrega de los Goya, gracias a las gestiones conjuntas entre los productores, el Ministerio de Culturas y la embajada de España en Bolivia, lo hará vestido con un poncho que su madre le tejió a su padre cuando aún estaba vivo.

En detalle

- Vida. Juan Carlos Aduviri Lima nació en el centro minero de Milluni, situado en la provincia Murillo de La Paz. Es el sexto de siete hermanos. Fue carpintero, siente gran admiración por su padre minero y por los cineastas Jorge Sanjinés y Jorge Ruiz.

- Viaje. El martes se define si Aduviri viaja a España a la ceremonia de entrega de los premios Goya; espera el visto bueno de su médico, pues está realizando un tratamiento.

Entrevista

No hay límites para el ser humano
Juan Carlos Aduviri / Actor
-¿Cómo te sentís con tanta exposición a los medios?
-Me siento muy cansado y emocionado. Agradezco el interés de los medios. La gente se me acerca para felicitarme y siento que la película ya es un éxito antes de su estreno en el país.
-¿Por qué decidiste estudiar cine?
-Cuando era joven, el cine me mostró muchas culturas, artes y me enseñó lo importante que es nuestra gente. Viendo películas como Vuelve Sebastiana, de Jorge Ruiz, comprendí que los mineros son el ejército del pueblo, descubrí que mi padre fue un ‘gladiador’ que trabajó prácticamente en esclavitud. Y con El coraje del pueblo, de Jorge Sanjinés, comprendí que pertenezco a una estirpe grandiosa, además que revaloré la importancia de mi raza, como la de cualquier raza del mundo.
-Parecés muy apasionado por el cine…
- Me ofrecieron trabajar sentado en un escritorio rodeado de papeles y ‘tecleando’, pero prefiero trabajar en el progreso del cine nacional desde abajo, agarrando cables, con la utilería, ensuciándome.
-¿Cuál es tu opinión sobre el cine nacional?
-Tenemos un cine de presupuesto humilde, sin embargo, con títulos que fueron reconocidos a escala mundial, como los que cité o como Cuestión de fe, de Marcos Loayza.
-¿Sos consciente del rol que tenés ahora en la sociedad?
-Sí, y estoy bastante asustado porque es una responsabilidad muy grande. En la Escuela de Cine me toman como ejemplo y eso me obliga a no defraudarlos.
-¿Cuál es tu mensaje para los cruceños?
-Que no hay límites para el ser humano. No se detengan hasta conseguir lo que sueñan.

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