domingo, 13 de octubre de 2013

Elio Ortiz, el guaraní que busca su tierra sin mal

Nació en Tamachindi, una comunidad de la provincia Cordillera, en medio de una familia de ocho hijos que fueron mermados por las enfermedades hasta quedar reducida a dos. No hablaba ni pizca de castellano, cuando a los 10 años su papá lo lanzó al mundo para que salga adelante, enviándolo a Charagua, donde llevó hasta las lágrimas a una profesora de Lenguaje que se dio por vencida con el niño isoseño silencioso y de mirada profunda.

Hoy parece no quedar rastro de aquel pequeño, pues con voz de locutor y el tono de alguien seguro de lo que dice, Elio Ortiz García conversó sobre su debut actoral en la película Yvy Maraey, del cineasta paceño Juan Carlos Valdivia.

Ortiz es comunicador social y está por graduarse de la carrera de Antropología. Contó que volcó todos los conocimientos sobre su cultura hacia la película para lograr transmitir el encargo de Valdivia, la interculturalidad.

Aclaró que el niño tímido de Tamachindi aún permanece en su vida, al igual que el orgullo por su sangre guaraní.

Allí radica todo, en el amor por su territorio. No se considera actor y no sabe si actuaría nuevamente, solo se animó a pararse frente a las cámaras para que los karais (hombres blancos) conozcan la ideología de su pueblo.

“Creo que el atropello contra otra cultura sucede porque no entienden su lógica. Por eso yo escribo libros en castellano, utilizando los términos del karai para que nos comprendan y así convivamos mejor”, expresó.

Los juegos del destino

Hace cinco años, mientras vivía en La Paz, conoció a Juan Carlos Valdivia. Escuchó que estaba interesado en grabar una película sobre la matanza de Kuruyuki y el corazón se le encogió al recordar que allí murieron más de 6.000 guaraníes en una batalla desigual que enfrentó las flechas de sus ancentros contra los fusiles de los militares. Sin embargo, quiso ayudar a que esta historia salte a la luz para recordar la masacre que azotó a un pueblo digno, fuerte y sabio, dejándolo sumido en la oscuridad. Poco después la temática del filme cambió y le gustó la idea, pues mostraba al guaraní actual, su forma de vida y de entender la realidad.

Elio, junto a Valdivia, viajará en búsqueda de la yvy maraey, la tierra sin mal, que es “cualquier lugar donde podás crecer y sentirte bien. Si no lo encontrás seguí buscando y debés seguir viviendo sin perder la esperanza, porque si dejás de soñar será hora de morir”, reveló

AL DETALLE

1 Orígenes. Hijo de un horticultor guaraní y de una ama de casa mestiza. Tuvo siete hermanos, pero murieron seis. El último falleció al caerse de un árbol.

2 Formación. Culminó el bachillerato en Charagua. Se graduó de comunicación de Diakonía y está realizando su tesis de Antropología.

3 Experiencia. Es su primera actuación. Ha trabajado de jardinero, ayudante de albañil. También hizo radio y finalmente se dedicó a la escritura con libros publicados sobre la cultura guaraní.


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