miércoles, 20 de septiembre de 2017

‘Tempestad’ está en carrera por el Oscar de Hollywood



La directora es una de las voces más representativas del documental mexicano. Su segundo largometraje fue seleccionado para representar a su país y buscar la nominación a la edición 90 de los premios Oscar y la 32 de los premios Goya.

El camino de Tempestad continúa después de alzarse con cuatro premios en la reciente entrega del Ariel, entre ellos el de mejor dirección, que por primera vez se entregó a una mujer.

Recordamos esta conversación con Tatiana Huezo en aquel momento en el que no podía ocultar la emoción. Pasaba de la alegría a la sorpresa en un instante mientras sus manos abrazan la pesada estatuilla plateada y los fotógrafos capturan con sus cámaras dicho instante.

“El cine es también una forma de resistencia”, dijo Huezo, de 45 años, sobre el escenario del Palacio de Bellas Artes al recibir el premio. La obra de esta realizadora, de origen salvadoreño y residente mexicana, coloca al espectador frente a realidades dolorosas con la intención —dice— de provocar al corazón y el pensamiento a través de una mirada y una postura frente al mundo.

LA TRAMA
En Tempestad, el espectador emprende un viaje al lado de dos mujeres que han sido víctimas de la violencia y del sistema judicial mexicano.

Es el relato de la impunidad y la injusticia que recorre el país de norte a sur.

Por un lado, Miriam fue acusada de tráfico de personas, y al no encontrarse pruebas suficientes en su contra fue liberada de una cárcel en Matamoros, desde donde tiene que recorrer 2 mil kilómetros para volver a casa. Por el otro, Adela busca a su hija, desaparecida por más de 10 años.

Durante las 10 semanas que duró la filmación, la directora, en su papel de madre, tuvo una petición particular para el productor Nicolás Celis: que dentro de su presupuesto contemplara un rubro llamado ‘la hija de Tatiana’ para rodar despreocupada.

“Creo que las mujeres tenemos que decir alto y claro cuáles son nuestras necesidades para hacer lo que necesitamos hacer. Como en este caso una película”, manifestó.

Tatiana desafía el relato convencional del documental.

En esta entrega particular existen elementos que determinan la apuesta estética y narrativa.

Durante el filme, vemos imágenes de personas que, a simple vista, parecen ajenos a las historias de las protagonistas, pero cuando escuchamos la voz en off, todos se conectan para contar esta realidad. “Ésta es una película de voz,” puntualiza.

Para la directora, la narrativa cotidiana de la tragedia, presente en los noticiarios televisivos, en los periódicos y en las redes sociales, desvincula a los individuos de la realidad y convierte a los hechos en números que no dicen nada. La apuesta, en ese sentido, es encontrar nuevas formas de hablar de la violencia para incidir de otra manera en el espectador y ponerle un rostro a esas cifras.

Y en el mundo de la estadística mexicana: una mujer por 58 directores que han obtenido el galardón. El dato muestra la realidad de las cineastas en el panorama nacional. Según el anuario estadístico de Cine Mexicano, que edita el Imcine, de las 162 películas producidas durante 2016, sólo 37 han sido dirigidas por mujeres, es decir sólo el 23% tuvo al frente a una realizadora.

“Es bueno que aquí empiece el primer Ariel para las directoras de este país”, dijo la ganadora del máximo galardón en el cine mexicano, además de reclamar una presencia más importante para las mujeres en todos los ámbitos: en las artes, la política o la ciencia. Por lo pronto ya se dio un paso en ese sentido.

SEGUNDO TESTIMONIO
Éste fue el primer impulso para hacer la película: “Después vino un proceso de trabajo arduo con ella para saber qué sucedió en su vida a lo largo de esa experiencia y, después, para el nivel dramático del largometraje busqué un segundo testimonio que equilibrara y acompañara esta historia de Miriam para que fuera un contrapunto narrativo donde detener este viaje. Tempestad es un viaje de dos mil kilómetros”. (Tomado de La Jornada, CdMX)

No hay comentarios:

Publicar un comentario