miércoles, 15 de enero de 2014

Último viaje a Las Vegas


Cuatro amigos de la infancia, ya a punto de cumplir los 70, se juntan en Las Vegas para una última gran juerga juntos con motivo de la despedida de soltero de uno de ellos, en un cinta que busca analizar en clave de comedia el envejecimiento en nuestra sociedad.

Con esta premisa, no hay duda de que se disfrutará de buenos momentos gracias a cuatro de los actores veteranos de más calidad y más respetados de Hollywood, que totalizan sólo entre ellos cinco predmios Oscar y nueve nominaciones.

La cinta que fue dirigida por Jon Turteltaub, de currículum bastante discreto, indaga en lo que supone envejecer en un mundo cada vez más atento a la belleza y la juventud, pero también en otros temas universales, como el valor de la amistad durante toda la vida o la capacidad de perdón del ser humano.

“Es difícil encontrar algo positivo en envejecer”, admitió Douglas, de 69 años, durante la rueda de prensa de presentación de la película, mientras Freeman (el mayor de todos, con 76 años) apunta con humor: “Mejor ser viejo que estar muerto”.

De Niro (70 años) confía en que la generación estadounidense del baby boom (los nacidos tras el final de la Segunda Guerra Mundial) se sentirá interesada por el filme y “habrá una gran audiencia”.

Kline (66 años) espera que esa generación vea en esta cinta “algo en que se vea reflejada, en lugar de ver una película de escapismo”, y apunta en tono más realista que “el mensaje de la sociedad occidental cuando llegás a los sesenta es que estás acabado”.

SOBRE LA HISTORIA

En la cinta, un ejecutivo de 69 años que se niega a envejecer (Douglas), decide casarse con su novia de 31, e invita a una despedida de solteros a sus amigos de la infancia en Brooklyn: un viudo inconsolable (De Niro), un enfermo al que su hijo controla hasta la saciedad (Freeman) y un feliz casado que lleva una vida monótona junto con cientos de miles de jubilados de Florida (Kline).

La despedida será en Las Vegas, conocida en Estados Unidos como la Ciudad del Pecado, y allí van los cuatro amigos, donde se encuentran con otra ilustre veterana, Mary Steenburgen, quien además hace una notable incursión en la canción interpretando sus propios temas de estilo “jazzy”.

No hay duda de que los cuatro monstruos de la interpretación se lo han pasado muy bien durante el rodaje y ellos admiten que trabajar en semejante compañía ha sido estupendo. “Fue un auténtico regalo”, reconoció Douglas. “Nos encanta lo que hacemos y trabajar con los mejores es algo que aprecias”, explica, por su parte, Kline.

Aprovechando que la cinta explora cómo es envejecer, los actores también reflexionan sobre cómo ha pasado el tiempo en el cine.

Por ejemplo, Douglas (apoyado por alguno de sus nuevos compañeros de reparto) lamenta que los nuevos intérpretes estadounidenses están peor preparados, de forma que los nuevos valores son más británicos o australianos, que además asumen sin problemas el inglés de Estados Unidos.

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