lunes, 24 de octubre de 2011

‘La tentación de Potosí’, de minas y pactos con el diablo

Socavón. La devoción minera al Tío es el hilo conductor del filme.
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Fascinado por la idea de encontrar a alguien que ha hecho un trato con el diablo, el narrador de la película emprende el viaje a Potosí, siguiendo las huellas de este hombre para descubrir el misterio de su pacto. Pregunta, investiga, siempre con el riesgo de perderse en los entresijos del universo barroco de sus interlocutores. Sus encuentros le llevan de las iglesias a los burdeles, de la borrachera al cementerio… hasta lo más recóndito del Cerro Rico, donde, a la luz vacilante de sus lámparas, los hombres persiguen la buena veta.

Ésa es la historia que narra La tentación de Potosí, el filme dirigido por el francés Philippe Crnogorac y basado en las investigaciones de la antropóloga Pascale Absi, que se estrena en La Paz esta semana.

En el centro de esta historia está la figura del Tío de la mina, el verdadero dueño de los minerales que guarda la montaña con quien deben pactar los mineros. Sobre la naturaleza simbólica de esta entidad y sus relaciones con el trabajo minero, Pascale Absi realizó una extensa investigación que se plasmó en el libro Los ministros del diablo (2005).

El tío. ¿Quién es el Tío? “Lo intrigante del Tío”, dice Absi, “es que las huellas de su existencia actual, es decir, una figura diabólica dueña de los yacimientos, sólo aparecen a finales del siglo XIX, cuando se modernizó la industria minera. Sin embargo, esa figura cristaliza poderes y fuerzas mucho más antiguos, ligados a los cultos prehispánicos a las montañas, pero también al diablo cristiano que bajó de los galeones españoles. Finalmente, y es lo que quiere mostrar la película, el demonio surge también del deseo de los humanos que le rinden culto de encontrar aliados poderosos para sobrepasar su condición humana. El diablo de la mina es, por lo tanto, un personaje muy complejo en el que coexisten entidades y poderes que no son exactamente los de los cultos prehispánicos ni del diablo europeo.

No es la encarnación del mal, sino alguien con quien se puede negociar, como lo hace el héroe de la película. Es un personaje múltiple, como lo son los pedidos que le hacen sus devotos”.

El emblema de la ciudad de Potosí, donde transcurre la película, es desde su fundación el Cerro Rico, una montaña asociada desde la Colonia con la Pachamama, como lo muestra el célebre cuadro La Virgen Cerro.

¿Qué relación tiene la Pachamama con el Tío? “Por lo menos en Potosí”, dice Asbi, “el Tío y la Pachamama son considerados marido y mujer. Y las vetas de mineral surgen de la alianza del poder masculino del Tío que, como todo minero, ‘rabaja’ la tierra y la fuerza genésica de la Pachamama. No por nada los mineros consideran que tener muchas mujeres les trae suerte en la minería. No por nada la búsqueda del héroe de la película pasa también por los lenocinios”.

La tentación de Potosí está ambientada en la realidad del presente y en la realidad de los mineros de hoy. “Es claramente un documental”, dice el director del filme Philippe Crnogorac, “en el sentido que ha sido filmada en relación directa con la realidad del lugar. No hay ningún diálogo preestablecido, ningún actor pagado. El cine de la figura del diablo en películas de ficción, pero encontrarse frente a relatos de gente real que dice haber visto al diablo… esto es algo que yo desconocía. Es un intento de acercarse a la fábula y hacer universal esa historia”.

El estreno de la película estará precedido del conversatorio Del socavón a las salas de arte: el poder creativo del diablo, el martes 25 de octubre a las 19.00, en la sala Luis Bazoberry de la Cinemateca Boliviana con la participación de Philippe Crnogorac y Pascale Absi.

2 comentarios:

  1. Esta nota es de LA RAZÓN, porque no ponen fuente, esto es plagio.

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  2. Uno de los PEORES documentales que he podido ver, sin pies ni cabeza, un contexto por demás flácido, la historia de un gringo loco q trata de reflejar la historia de un supuesto personaje, al final solo termina relatando su propia y patética historia, estética PÉSIMA, contenido PÉSIMO, lenguaje de la imagen PÉSIMO, un robo y una verdadera estafa pagar 20 Bs. por este dizque documental

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