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domingo, 8 de enero de 2012

Libros que conquistan el cine

Si en la vida real el amor eterno es el que nunca fue, en las artes lo hacen realidad la literatura y el cine. El romance entre estas dos manifestaciones es tan centenario como la historia de las películas.

A pesar de este vínculo tan fuerte, son dos artes y dos lenguajes distintos que no admiten comparaciones. Cada manifestación artística debe ser valorada, juzgada o comparada con las de su mismo género: literatura con literatura, arte con arte o cine con cine porque las reglas de cada soporte o manifestación son diferentes. Aunque, sin duda, el cine ha logrado que muchas personas nos hayamos acercado a unos cuantos libros. Esta relación se puede clasificar en cuatro categorías: los libros buenos que han dado buenas películas, los libros buenos que han dado regulares o malas películas, los libros regulares o malos que han dado buenas películas y los libros poco conocidos que han dado buenas películas.

Libros buenos, buenas películas. El halcón maltés, de Dashiell Hammett, dirigida por John Huston (1941); Un tranvía llamado deseo, de Tennessee Williams, dirigida por Elia Kazan (1951); Matar un ruiseñor, de Harper Lee, dirigida por Robert Mulligan (1962); El gatopardo, de Lampedusa, dirigida por Luchino Visconti (1963); Tristana, de Benito Pérez Galdós, dirigida por Luis Buñuel (1970); El tambor de hojalata, de Günter Grass, dirigida por Volker Schlöndorff (1979); Los santos inocentes, de Miguel Delibes, dirigida por Mario Camus (1984); La edad de la inocencia, de Edith Warthon, dirigida por Martin Scorsese (1993); Lo que queda del día, de Kazuo Ishiguro, dirigida por James Ivory (1993); El señor de los anillos, de J.R.R. Tolkien, dirigida por Peter Jackson (2001, 2002 y 2003); Brokeback Mountain, de Annie Proulx, dirigida por Ang Lee (2005).

Libros buenos, películas regulares. Cumbres borrascosas, de Emily Brontë, dirigida por William Wyler (1939); Guerra y paz, de Leon Tolstói, dirigida por King Vidor (1956); El gran Gatsby, de Francis Scott Fitzgerald, dirigida por Jack Clayton (1974).

Libros regulares, buenas películas. Lo que el viento se llevó, de Margaret Mitchell, dirigida por Victor Fleming (1939); El puente sobre el río Kwai, de Pierre Boulle, dirigida por David Lean (1957); El padrino, de Mario Puzo, dirigida por Francis Ford Coppola (1972, 1974 y 1990); El silencio de los corderos, de Thomas Harris, dirigida por Jonathan Demme (1991).

Libros poco conocidos con buenas películas. El paciente inglés, de Michael Ondaatje, dirigida por Anthony Minghella (1996); Las horas, de Michael Cunningham, dirigida por Stephen Daldry (2002); Ciudad de Dios, de Paulo Lins, dirigida pr Fernando Meirelles (2002); Millon Dolar Baby, de F. X. Toole, dirigida por Clint Eastwood (2004); No es país para viejos, de Cormac McCarthy, dirigida por Ethan y Joel Coen (2007); Revolutionary Road, de Richard Yates, dirigida por Sam Mendes (2008).

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