domingo, 31 de mayo de 2015

La migración, uno de los temas más recurrentes

En la creación de documentales sobre Bolivia, cineastas tanto bolivianos como extranjeros tienen entre sus temas más recurrentes a la migración desde y hacia Bolivia.
Entre ellos se encuentra: Quinuera (2014), de Ariel Soto, que retrata la historia de Irineo y su familia en un viaje de la ciudad de Cochabamba a la población de Alota, Potosí, donde se dedican al cultivo de la quinua.
A la lista de este tipo de documentales se suma Le poids de l’or (2014), de la directora canadiense Jacinthe Lauzier, quien visitó Bolivia para conocer la historia de su padre que murió en un accidente cuando ayudaba a pobladores y trabajadores de la Amazonia.
Durazno (2014), de Yashira Jordan retrata la historia de Ezequiel, un joven argentino que viaja a Bolivia para conocer la tierra de sus padres. También se destaca No Way to Say Goodbye (2010), de Jonas Jacobs. El filme relata la vida de la comunidad judía en Cochabamba.
El crítico de cine Sergio Zapata explicó que el tema de la migración está presente en todo el cine boliviano, ya sea de ficción y no ficción. "Uno de los motivos es porque somos eso: hijos de gente que migra. Ello es destacable porque muestra que sí hay una continuidad temática, de más de 70 años, ya sea en películas grandes o pequeñas”.

Finalmente, se encuentra la producción City of Eternal Spring (2010), de Carlo Mignano. La cinta narra la historia de un estadounidense que llega a Cochabamba por turismo y decide radicar allí para ser profesor.

Los más antiguos

Filmes Los documentales más antiguos sobre Bolivia son Retrato de personajes históricos y de actualidad (1904); Paseo del Prado el Día de Todos Santos (1906), de Carlo Valenti; e Instalación del Congreso Nacional (1907).
Siglo XX Desde 1910 se produjeron filmes como La ejecución del Reo Samo (1911); Vistas locales (1912), de Luis Castillo; Procesión cívica (1912), de Juan Goytisolo; y Los carnavales de la Paz (1913), de Castillo.

Punto de vista
Pedro Susz
Crítico de cine
"Es difícil hacer cine en Bolivia”
Uno de los motivos de por qué más extranjeros dirigen y producen más documentales sobre Bolivia es la dificultad para los locales de hacer cine en el país por falta de apoyo del Estado y falta de recursos.
Por ende, es mucho más difícil hacer un documental. Además, se conoce de antemano que no se va a recuperar la inversión. Entonces eso es básicamente lo que ha limitado una mayor producción de documentales bolivianos dirigidos por realizadores bolivianos.
Otro de los motivos es porque hay muy pocos lugares y espacios en los cuales exhibir y difundir los documentales. En las últimas décadas, el documental prácticamente de manera equivocada se considera que es un género más televisivo que cinematográfico.
Creo que el tema de la migración se impone en las temáticas de los filmes por la fuerza de las comunidades bolivianas en otros países que pese a todas las dificultades siempre resaltaron la cultura del país.

Dennis Arancibia Cineasta boliviana
"Nos convertimos en una postal”
Por un lado, es positivo que extranjeros filmen en Bolivia, pero también es negativo porque nos hemos convertido en una postal. Somos un punto exótico sobre el cual las miradas externas quieren hablar y explorar. Otro de los aspectos es que somos un país donde es muy barato filmar. Entonces, nos hemos puesto un poco de moda.
Considero que cualquier producción audiovisual es bienvenida, pero hasta que punto somos el bicho raro, o hasta que punto esa producción nos ayuda en algo o nos pertenece. Yo tengo sentimientos encontrados y me pregunto por qué nosotros no hablamos más de nosotros o por qué lo tienen que hacer desde afuera. Después renegamos porque nos ponen como una postal. Sin embargo, hay miles de factores de por qué los cineastas bolivianos no filmamos nuestros temas. Para un boliviano es complicado producir una película de ficción o no ficción, es más fácil venir con una subvención ya segura a un país donde me va salir más barato filmar.



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