lunes, 18 de junio de 2012

El nuevo Spiderman

Pase lo que pase en Hollywood, el espectáculo debe seguir, sin importar los nombres que haya que llevarse por delante. Y si no, que se lo cuenten a Sam Raimi, que iba a hacer la cuarta parte de Spiderman y tuvo que dejar el proyecto en manos de otro director en lo que se presenta como un nuevo comienzo del cómic del hombre araña: The Amazing Spiderman, que se estrenará a principios de julio.

El lavado de cara de uno de los héroes de acción más famosos se hace con una vuelta a los orígenes del cómic de Marvel después del desacuerdo con Sam Raimi, un especialista en el cine de terror, para continuar lo que ya habían comenzado los estudios en 2002 y que obtuvo grandes resultados de taquilla con tres películas.

Ahora, ha tomado las riendas un nuevo director: Marc Webb, encargado de presentarle al mundo su interpretación del personaje, una nueva forma de exprimir un limón que no ha parado de dar jugo desde hace una década. Webb tiene una corta trayectoria en el cine y una sola película de gran presupuesto en su haber: la comedia agridulce 500 Days of Summer.

Con Spiderman espera consagrarse en el mundo de los grandes estudios y sus muchos millones de dólares. Webb asegura estar “estresado y contento al mismo tiempo”, a la vez que sabedor de que “las comparaciones con la primera película serán inevitables”.

“Estoy más cansado que presionado”, confiesa el realizador estadounidense de 37 años. “Si dejase que la presión se instalara dentro de mí, me moriría. Hay momentos en los que llegamos a las fechas de entrega y todo se pone muy intenso”.

Está en los últimos compases y Webb muestra con orgullo el montaje de una película aún por terminar. Se ve romanticismo entre sus protagonistas, en un intento por lograr una nueva química entre los personajes principales, contando con una estrella en fase de consagración como Emma Stone (The Help) y otro con serias aspiraciones, Andrew Garfield.

Conocido por su papel como Eduardo Saverin en la excelente The Social Network, de David Fincher, Garfield ha conseguido hacerse con un papel que en principio conectará con el público y le servirá para despertar atención hasta que la franquicia diga basta.

Es la confirmación de que Webb ha tratado de crear distancia con el estilo y el mensaje de Raimi, que usó al personaje interpretado por Tobey Maguire como un chico novato y sin demasiada malicia hasta que le provocan con su novia o algún familiar cercano. El que plantea el joven director es un tipo más osado y provocador, con una ira y un resentimiento que en ocasiones lo convierten en un héroe peligroso.

“Quería tomar decisiones para salirme de la estela de la otra versión de Spiderman, empezando por el enemigo al que se enfrenta”, explica Webb. “No quería hacer una película por negación ni una versión que fuera la antítesis de la primera. No era mi objetivo”, agrega.

Webb dice que quería encontrar una pequeña historia dentro del gran despliegue de efectos especiales y acción, que no es otra que la relación sentimental entre Peter Parker y la chica de sus sueños.

“Lo que más me gusta de Spiderman es Peter Parker, porque es un chico normal, de esos que tienen problemas para hablar con chicas”. Además, afirma, “hay una carga emocional, humor y sarcasmo, que le hace peligroso por su difícil infancia y el haber perdido a sus padres”.

Este nuevo Spiderman, cargado de enormes dosis de acción y efectos especiales, es un tipo más en consonancia con las nuevas generaciones estadounidenses, complicados, encerrados en sí mismos y con un temperamento difícil a ratos. Queda por ver cómo responde la taquilla (Dpa).

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