sábado, 25 de julio de 2015

Raymond Depardon conversó con cineastas y fotógrafos nacionales “Ustedes son los que tienen que hacer filmes sobre Bolivia”

La experiencia de fundar la agencia Gamma, el trabajo en el cine junto a su esposa y sonidista Claudine Nougaret y el compromiso con la fotografía son algunos aspectos que Raymond Depardon compartió el jueves en la charla magistral que dio en La Paz.
Fue más un encuentro que reunió a la familia Depardon, es decir, Raymond, su esposa Claudine y su hijo Simón, con un centenar de cineastas y fotógrafos que realizaron varias preguntas.
Así, después de recordar, con emoción, su primer encuentro con Bolivia en 1997, en la primera parte del conversatorio, Depardon se centró en el momento en que decidió ser realizador.
"Tenía 21 años cuando me mandaron como camarógrafo a hacer imágenes de Douglas Bravo, en Venezuela. Hice muchas películas en las calles de Caracas, durante la guerra civil, en noviembre 1963. Me quedé tres meses en Caracas. Tomé muchos riesgos”, comentó.
Depardon acotó que no era el director, sino el camarógrafo. Después, el filme se emitió en la televisión francesa, pero su nombre no estaba en los créditos.
"A partir de ese momento dejé de ser camarógrafo y decidí ser realizador. En Francia, estábamos marcados, sobre todo, por dos grandes realizadores, personas que me ayudaron muchísimo personalmente, son Chris Marker y Jean Rouch”, contó.
Depardon recordó que de Jean Rouch aprendió lo que llamaba el feedback, es decir, que los que fueron filmados en los documentales tenían que ver los filmes.
"Lo importante es escuchar a la gente. Los documentalistas tenemos cosas que los antropólogos, políticos y periodistas no conocen. Nosotros, los cineastas, estamos adelante. Pueden estar adelante si conocen la Bolivia de todos los días, ésa es la fuerza del documental”, subrayó.
A su lado, su esposa, productora y sonidista, Claudine Nougaret, dio, por su parte, una cátedra sobre la importancia del sonido en los filmes.
"El sonido es una verdadera pasión, igual de importante que una cámara. No hay muchas mujeres que hacen sonido en Francia, soy la primera. Es un trabajo increíble”, comentó Nougaret.
La sonidista recordó que empezó como asistente de sonido en películas comerciales. Después, Nougaret, a los 24 años, trabajó con el cineasta Éric Rohmer en el filme Le rayon vert (1986). "Después, personas como Raymond vinieron a buscarme para trabajar con ellas”, agregó entre risas.
"Lo más complicado es el sonido, tiene que estar en armonía con el trabajo del filme. El sonido crea la historia y geografía del filme de manera implícita. Se habla de sonido sólo cuando hay un problema, luego está en el inconsciente del espectador. Hay que poder crear las mejores condiciones para escuchar, sobre todo, en los filmes de documental”, explicó.
Después, Depardon volvió a tomar la palabra y habló de cómo se inició en la fotografía.
"Al principio yo quería ser cineasta, pero no me alcanzó el promedio de la escuela para estudiar eso. Entonces, durante un verano, en Francia, fui el reemplazo de un fotógrafo de prensa. Así empezamos todos. Aprendí poco a poco a moverme, desplazarme, a sacar fotos”, contó.
Poco después, Depardon tenía 17 años, viajó a África y sus fotografías fueron publicadas en 10 páginas en su medio.
"En 1967 fundamos la agencia Gamma con algunos fotógrafos independientes, estábamos enojados contra las grandes agencias y periódicos. Lo único que queríamos era que nuestras fotografías tengan nuestro crédito”, comentó.
Sin embargo, Depardon no olvidó ni dejó de lado su deseo de hacer cine y unió ambas actividades y pasiones.
Finalmente, habló sobre Bolivia y la riqueza estética que él encontró en las seis ocasiones que ha visitado Bolivia. Recordó el filme que hizo sobre las lenguas en desaparición, Donner la parole (Dar la palabra, 2013), en el cual incluyó a una mujer chipaya.
"Veo los filmes que se hacen sobre Bolivia, como 50 son sobre el Camino de la Muerte, eso es un aspecto, no es Bolivia. Siempre las mismas historias, lo exótico, lo pintoresco. La verdad es que no hay filmes sobre lo que en realidad son los bolivianos”, reflexionó.
Respecto a si haría filmaciones en Bolivia, indicó que tiene que prepararse con mucho detalle.
"No puedo grabar en Bolivia como grabo en Francia. Porque no es mi idioma ni cultura. Los filmes sobre Bolivia son ustedes los que los tienen que hacer, no es un occidental, un francés, que vendrá a dar lecciones. Puedo dar pequeñas informaciones personales y lo haría con mucho gusto”, destacó.
Sin embargo, el cineasta, quien también dará una charla hoy, a las 10:00, en el Museo Nacional de Arte, contó que ya tomó muchas fotografías de La Paz en esta visita y espera volver para mostrarlas.
"Estoy sacando fotos en la calle. El movimiento es admirable, entonces el único remedio para sacar fotos es caminar rápido y sonreír. Hay fotos muy lindas porque ustedes tienen una suerte única en el mundo, hay diferentes generaciones y tradiciones”, finalizó.

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