sábado, 25 de julio de 2015

El bolillo fatal

Hasta que no se compruebe lo contrario, el señor Luis Castillo será considerado el primer cineasta boliviano. Vistas locales, filmada a finales de 1912 y estrenada en los primeros días de 1913, es para la historia boliviana la primera película de un boliviano filmada en Bolivia. Castillo (o del Castillo como figura en los créditos de la película) dirigió en 1927 El bolillo fatal, un cortometraje documental que registra el fusilamiento de Alfredo Jáuregui, quien fuera acusado del asesinato del presidente José Manuel Pando.

La película documenta el proceso judicial de sentencia del acusado, quien es condenado al azar mediante un particular procedimiento de sorteo en el que el bolillo negro determina quién irá a parar al paredón. Castillo entonces se preocupa por mostrar al acusado, llegar hasta el panóptico de San Pedro en La Paz para seguir de cerca la situación del detenido. La cámara del director se vuelve testigo del dictamen de sentencia, y al final –casi al final– observamos el fusilamiento de un hombre que padeció la retardación de justicia (10 años en la cárcel) y fue la víctima fatal de un crimen que no cometió. Un asesinato inventado puesto que investigaciones demuestran que Pando murió por causas naturales.

La película de Castillo fue censurada en 1927 y no se volvió a ver más en pantallas de cine. La copia que era dada por perdida fue identificada dentro del lote de donación que la familia Guerra Villalba entregó a la Cinemateca. Identificada la película en 2012, el equipo de catalogación integrado por María Domínguez y Carolina Cappa encararon el largo proceso de gestiones para la restauración y digitalización. Mediante un trabajo realizado en Filmoteca de UNAM hoy la película ha vuelto a la vida.

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