viernes, 16 de septiembre de 2011

Los personajes más malos de la historia del cine

Asesinos, psicópatas, caníbales, muertos en vida. El cine de terror da para mucho y por eso, de acuerdo con una lista del American Film Institute, se escogió a los mejores malvados, aquellos que dejaron huella en los fanáticos del cine y que hasta el día de hoy son para muchos sinónimo de personajes de culto.

El primero de ellos es el doctor Hannibal Lecter del Silencio de los inocentes, interpretado magistralmente por Anthony Hopkins, que es el villano más grande de la historia del cine.

El personaje fue creado por el novelista Thomas Harris y llevado al cine por varios directores en cintas que hoy son consideradas un clásico del cine.

Lecter es un psiquiatra sociópata con tendencias al canibalismo. Come vivas a las personas y prefiere los hígados, corazones o regiones craneales.

Cuando se escuchaban la música y respiración que indicaban que Darth Vader se acercaba en La guerra de las galaxias, era porque algo malo ocurriría. El villano del espacio se encargó de demostrar más su maldad cuando cortó la mano a Luke Skywalker y le dijo: “Yo soy tu padre”.

Sin duda, Freddy Krueger es el ícono del terror hollywoodense, personaje que ha sido aplaudido y temido por generaciones enteras, en parte por la gran actuación de Robert Englund.

Fue conocido por primera vez en 1984 y de inmediato nos llamó la atención por su apariencia física: un rostro desfigurado, un sombrero alado, un jersey de rayas verdes y rojas y un guante de cuchillas que él mismo elaboró.

En La naranja mecánica, película de Stanley Kubrick de 1971, Alex -interpretado por Malcolm McDowell- es retratado como un sociópata que roba, viola y asesina. Racionalmente sabe que su comportamiento está mal e incluso dice: “no pueden tener una sociedad con gente como yo”.

Vive con sus padres y una serpiente llamada Basil. Es un joven que siente amor por la agresión, el lenguaje y la belleza. Además de la ultraviolencia, su otra pasión es la música de Beethoven.

Norman Bates, de Psicosis, se considera un ícono para las bases de la mitología de los asesinos en serie modernos. Se trata del solitario dueño de un hotel de paso, de apariencia inofensiva; sin embargo, es un desalmado que no controla su mente.

La escena de la ducha, donde mata a una mujer, es una de las más representativas del género del terror.

No hay comentarios:

Publicar un comentario