vLa primera cinta erótica en 3D, producida en Hong Kong, debutó el miércoles por la noche en la urbe asiática ante una audiencia de première más entretenida y agradecida por la jerga sexual cantonesa empleada que por los efectos estereoscópicos con los que el creador refresca el género.
El filme Sexo y zen: éxtasis extremo, que se estrenará el 14 de abril en Hong Kong y en varios países de la región de Asia y Pacífico, para saltar el 16 de junio a Europa (Francia, Italia) y América (Perú), se proyectó en primicia ante compradores y participantes en el salón del Mercado Cine y la Televisión (Filmart), informó este jueves el diario local South China Morning Post.
CARCAJADAS. El respetable invitado a la sala JP recibió con hilaridad el trabajo de Christopher Sun, producido por Stephen Shiu junior, algo que no pareció molestar a éste, quien más bien aprobó la reacción del público.
El filme de Sun, que toma prestado material de la novela erótica Alfombrilla de los goces y los rezos, del chino Li Yu (siglo XVII), y rehace el trabajo de 1991 Sexo y zen, de Stephen Shiu, sorprendió especialmente por su viveza lingüística tanto en los pasajes de humor como los dramáticos.
LOCALÍA. Si todos los presentes hubiesen sido hongkoneses, “el impacto hubiera sido incluso mayor debido a las bromas. Haremos algunos ajustes al filme antes de su primicia oficial el 12 de abril”, señaló el productor ejecutivo, según declaraciones recogidas por el rotativo.
Shiu junior espera que la cinta recaude un mínimo de 30 millones de dólares hongkoneses (unos 3,84 millones de dólares, 2,72 millones de euros) en la ex colonia británica (sin contar con la taquilla internacional), batiendo los 18 millones de dólares hongkoneses que hizo su predecesora, y que mantiene el récord para el género en el territorio.
La película de Sun retoma la técnica empleada por James Cameron en su exitosa cinta Avatar, informó por su parte el portal argentino noticierodiario.
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sábado, 26 de marzo de 2011
Elizabeth Taylor yacerá cerca de Michael Jackson
La actriz Elizabeth Taylor recibirá sepultura en el mismo cementerio donde yace su amigo Michael Jackson, el Forest Lawn de Glendale en Los Ángeles, donde la familia celebró ayer un funeral en la más estricta intimidad.
Icono de Hollywood, dama del imperio británico y estandarte de la lucha contra el sida, Liz Taylor murió el miércoles a los 79 años en el hospital Cedars-Sinai de Los Ángeles víctima de una insuficiencia cardíaca, un problema que arrastraba desde hacía años y por el que estuvo ingresada desde el pasado febrero.
A pesar de la intención de la familia de mantener los preparativos del sepelio y del funeral en secreto, la página web TMZ desveló ayer que los parientes de la actriz celebrarían esta tarde una ceremonia para darle su último adiós a Taylor en el gran mausoleo de Forest Lawn, recinto donde está enterrado Jackson.
El acto transcurrió a partir de las 14.00 hora local (21.00 GMT) a puerta cerrada mientras numerosos medios de comunicación y admiradores se congregaron a las puertas del camposanto para ver lo que ocurría, si bien la comitiva familiar entró y salió del cementerio en varias limusinas sin detenerse.
Se desconoce si entre los invitados al funeral había, además de parientes, amigos íntimos de la actriz y estrellas de la meca del cine. Según CNN, está previsto que se organice un funeral público para que los admiradores de la estrella de Hollywood se despidan de su ídolo y la familia ha pedido que, en lugar de comprar flores, quienes quieran honrar a la actriz hagan donativos a la fundación contra el sida creada por Elizabeth Taylor en 1991.
Los pormenores de ese evento aún no han trascendido aunque es de esperar que sea un acto mucho más modesto que el que se celebró en Los Ángeles para homenajear a Michael Jackson en el centro polideportivo Staples Center, donde juega habitualmente el equipo de baloncesto Los Angeles Lakers.
Taylor no acudió a aquel homenaje al "rey del pop" porque "le quería demasiado", según dijo ella misma.
"Simplemente no creo que Michael querría que yo compartiera mi pena con millones de personas. Cómo me siento es algo entre nosotros", manifestó entonces Taylor, que ahora es quien recibe miles de mensajes de sus seguidores a través de redes sociales como Facebook o Twitter, de la que ella era una activa usuaria.
La ceremonia pública de homenaje a la protagonista de "Cleopatra" (1963) congregará a sus incondicionales y también a los integrantes de la iglesia homófoba Westboro Baptist Church de Kansas, que anunciaron que tratarán de boicotear el acto como oposición a la defensa de la causa gay y la contribución a la lucha contra el sida que hizo Taylor.
Ganadora de dos Óscar por su papel en "Butterfield 8" (1960) y "¿Who�s Afraid of Virginia Woolf?" (1966), Elizabeth Rosemond Taylor protagonizó más de 50 películas, entre ellos clásicos como "Little Women" (1949) y "Cat on a Hot Tin Roof" (1958), en una larga carrera que comenzó cuando tenía 10 años con "There�s One Born Every Minute" (1942). Nacida el 27 de febrero de 1932 en Hampstead (Londres), se crió en EEUU desde los 7 años y mostró una pronta vocación por la actuación.
Icono de Hollywood, dama del imperio británico y estandarte de la lucha contra el sida, Liz Taylor murió el miércoles a los 79 años en el hospital Cedars-Sinai de Los Ángeles víctima de una insuficiencia cardíaca, un problema que arrastraba desde hacía años y por el que estuvo ingresada desde el pasado febrero.
A pesar de la intención de la familia de mantener los preparativos del sepelio y del funeral en secreto, la página web TMZ desveló ayer que los parientes de la actriz celebrarían esta tarde una ceremonia para darle su último adiós a Taylor en el gran mausoleo de Forest Lawn, recinto donde está enterrado Jackson.
El acto transcurrió a partir de las 14.00 hora local (21.00 GMT) a puerta cerrada mientras numerosos medios de comunicación y admiradores se congregaron a las puertas del camposanto para ver lo que ocurría, si bien la comitiva familiar entró y salió del cementerio en varias limusinas sin detenerse.
Se desconoce si entre los invitados al funeral había, además de parientes, amigos íntimos de la actriz y estrellas de la meca del cine. Según CNN, está previsto que se organice un funeral público para que los admiradores de la estrella de Hollywood se despidan de su ídolo y la familia ha pedido que, en lugar de comprar flores, quienes quieran honrar a la actriz hagan donativos a la fundación contra el sida creada por Elizabeth Taylor en 1991.
Los pormenores de ese evento aún no han trascendido aunque es de esperar que sea un acto mucho más modesto que el que se celebró en Los Ángeles para homenajear a Michael Jackson en el centro polideportivo Staples Center, donde juega habitualmente el equipo de baloncesto Los Angeles Lakers.
Taylor no acudió a aquel homenaje al "rey del pop" porque "le quería demasiado", según dijo ella misma.
"Simplemente no creo que Michael querría que yo compartiera mi pena con millones de personas. Cómo me siento es algo entre nosotros", manifestó entonces Taylor, que ahora es quien recibe miles de mensajes de sus seguidores a través de redes sociales como Facebook o Twitter, de la que ella era una activa usuaria.
La ceremonia pública de homenaje a la protagonista de "Cleopatra" (1963) congregará a sus incondicionales y también a los integrantes de la iglesia homófoba Westboro Baptist Church de Kansas, que anunciaron que tratarán de boicotear el acto como oposición a la defensa de la causa gay y la contribución a la lucha contra el sida que hizo Taylor.
Ganadora de dos Óscar por su papel en "Butterfield 8" (1960) y "¿Who�s Afraid of Virginia Woolf?" (1966), Elizabeth Rosemond Taylor protagonizó más de 50 películas, entre ellos clásicos como "Little Women" (1949) y "Cat on a Hot Tin Roof" (1958), en una larga carrera que comenzó cuando tenía 10 años con "There�s One Born Every Minute" (1942). Nacida el 27 de febrero de 1932 en Hampstead (Londres), se crió en EEUU desde los 7 años y mostró una pronta vocación por la actuación.
viernes, 25 de marzo de 2011
Se adelanta la publicación o reedición de biografías de Liz Taylor
La muerte, esta semana, de Elizabeth Taylor puede convertirse en un filón para las editoriales, que han adelantado la publicación o reedición de varias biografías de la actriz.
Las editoriales británicas Mainstream, JR Books, MacMillan y Faber ya han anunciado la publicación de una nueva biografía, en el primer caso, y la reedición de otras que ya han visto la luz en otros.
Mainstream se dispone a sacar el libro "Elizabeth Taylor: The Lady, the Lover, The Legend: 1932-2011", del biógrafo de Hollywood David Bret, quien, según el director gerente de la editorial, Bill Campbell, temía medidas legales de la actriz británica por su contenido.
En los otros tres casos se trata de reediciones o publicaciones en formato de bolsillo de biografías ya anteriores, que se han adelantado debido al fallecimiento de la actriz, acaecido el pasado miércoles en Los Ángeles.
Según declaró Campbell al diario The Independent, el libro de su editorial "es el único nuevo".
"Lo habíamos retenido hasta ahora porque tiene partes polémicas y la actual legislación antilibelo podría haber impedido su publicación", dijo el editor.
El libro de Bret contiene revelaciones sobre la madre de la actriz, que tuvo supuestamente relaciones de tipo lésbico, además de romances con varios directores para conseguir que ofrecieran algún papel a su hija.
También incluye rumores sobre la supuesta "bisexualidad" de Richard Burton, el gran amor de la Taylor, y sobre los millones que la actriz gastó en casas, diamantes y yates.
Muy dada a querellarse, Elizabath Taylor tuvo diversos litigios por revelaciones sobre su carrera, y así en 1960, Taylor y su cuarto marido, Eddie Fischer, demandaron a varias revistas estadounidenses por difamación.
En 1990, la actriz demandó a la publicación The Natiunoal Enquirer por contar que había introducido bebidas alcohólicas en su habitación de hospital.
Aparte de la nueva biografía que publica Mainstream, la editorial JR Books ha decidido adelantar ahora la edición en formato de bolsillo del libro "Furious Love: Elizabeth Taylor, Richard Burton and the Marriage of the Century", publicado en tapa dura el año pasado.
Pan MacMillan, por su parte, ha decidido hacer una nueva tirada de 25.000 ejemplares de su biografía "Elizabeth", que vio la luz en 2007, mientras que Faber ha adelantado en un año la edición en libro de bolsillo de la biografía "How to be a Movie Star: Elizabeth Taylor in Hollywood", de William J. Mann.
Según Walter Donohue, de esa última editorial, la actriz se negó a cooperar con el autor, que entrevistó a personas de su entorno o que habían trabajado con ella, además de hablar con sus padres.
Las editoriales británicas Mainstream, JR Books, MacMillan y Faber ya han anunciado la publicación de una nueva biografía, en el primer caso, y la reedición de otras que ya han visto la luz en otros.
Mainstream se dispone a sacar el libro "Elizabeth Taylor: The Lady, the Lover, The Legend: 1932-2011", del biógrafo de Hollywood David Bret, quien, según el director gerente de la editorial, Bill Campbell, temía medidas legales de la actriz británica por su contenido.
En los otros tres casos se trata de reediciones o publicaciones en formato de bolsillo de biografías ya anteriores, que se han adelantado debido al fallecimiento de la actriz, acaecido el pasado miércoles en Los Ángeles.
Según declaró Campbell al diario The Independent, el libro de su editorial "es el único nuevo".
"Lo habíamos retenido hasta ahora porque tiene partes polémicas y la actual legislación antilibelo podría haber impedido su publicación", dijo el editor.
El libro de Bret contiene revelaciones sobre la madre de la actriz, que tuvo supuestamente relaciones de tipo lésbico, además de romances con varios directores para conseguir que ofrecieran algún papel a su hija.
También incluye rumores sobre la supuesta "bisexualidad" de Richard Burton, el gran amor de la Taylor, y sobre los millones que la actriz gastó en casas, diamantes y yates.
Muy dada a querellarse, Elizabath Taylor tuvo diversos litigios por revelaciones sobre su carrera, y así en 1960, Taylor y su cuarto marido, Eddie Fischer, demandaron a varias revistas estadounidenses por difamación.
En 1990, la actriz demandó a la publicación The Natiunoal Enquirer por contar que había introducido bebidas alcohólicas en su habitación de hospital.
Aparte de la nueva biografía que publica Mainstream, la editorial JR Books ha decidido adelantar ahora la edición en formato de bolsillo del libro "Furious Love: Elizabeth Taylor, Richard Burton and the Marriage of the Century", publicado en tapa dura el año pasado.
Pan MacMillan, por su parte, ha decidido hacer una nueva tirada de 25.000 ejemplares de su biografía "Elizabeth", que vio la luz en 2007, mientras que Faber ha adelantado en un año la edición en libro de bolsillo de la biografía "How to be a Movie Star: Elizabeth Taylor in Hollywood", de William J. Mann.
Según Walter Donohue, de esa última editorial, la actriz se negó a cooperar con el autor, que entrevistó a personas de su entorno o que habían trabajado con ella, además de hablar con sus padres.
jueves, 24 de marzo de 2011
Maquillaje en el filme “También la lluvia”
Una parte importante de la realización de la película de Iciar Bollaín, También la lluvia, fue el arte de un grupo de maquillistas que le dieron realismo a dos historias, una del pasado y otra reciente, que se entrelazan en otra, la de un director de cine que llega a Bolivia para hacer una película.
Seis personas, Jorge de la Reza, Marcelo Antezana, Víctor Tola, Drina Webster, además de Carmen e Ivo quienes dieron vida a los soldados de hace 500 años, personificaron a más de 200 indígenas y a los líderes de la Guerra del Agua en Cochabamba.
Comenta una de las maquillistas, Drina Webster que entre los seis titulares, más los diez asistentes de la Escuela de Cine La Fábrica, maquillaron a cientos de personas, entre ellos 200 indígenas yuracarés y soldados que hicieron de extras.
“Teníamos que levantarnos a las cuatro de la mañana para que a las nueve estén listos los personajes. Con los indígenas el trabajo era más fuerte porque teníamos que pintarles el cuerpo y la cara”, relata Webster.
La directora de arte, Karmele Soler, se encargaba de la caracterización de los personajes principales, entre ellos Juan Carlos Aduviri que hace del indio Hatuey y del líder y dirigente Daniel.
Con el maquillaje, además de personificar, se hacen heridas, cicatrices, manchas, incluso ensuciar a los soldados de la época.
“Utilizamos maquillaje que parece barro para ensuciar a los actores”, precisa Webster.
Otra de las actrices, Sonia Ovando fue maquillada con arcilla y, se le colocó una peluca para que personifique a una india.
Los accesorios y vestuario también forman parte del arte escénico, y el maquillaje debe estar acorde a éstos; todo se une a la historia de la película y lo que el director quiere mostrar, explica la maquillista.
La película También la Lluvia fue nominada a los premios Goya como mejor maquillaje y peluquería, aunque no ganó el premio, el hecho de ser tomada en cuenta fue importante para la producción de arte.
Personificación
Los maquillistas trabajan con los rasgos físicos de la persona para crear el personaje. Los yuracarés fueron personificados como indios de la época previa a la Colonia, tomando en cuenta los colores de la guerra, la religión y significados.
Caracterización
Se trabaja con prospectos hechos en látex y efectos especiales, también con maquillaje especial. Algunos personajes fueron caracterizados.
Maquillaje
Un personaje puede estar en producción de arte de dos a siete horas. Dependiendo si es personificado, caracterizado o ambos. Unos 20 profesionales maquillaron a los más de 200 yuracarés y españoles en cinco horas.
Profesional
Aquellos que trabajan en arte escénico y cine se llaman maquillistas. Se especializan en diferentes técnicas, fantasía, shows, cine, prospectos, efectos especiales.
Institutos
Hay institutos en Bolivia que enseñan maquillaje en arte escénico.
PelÍculas
La maquillista Drina Webster participó en el equipo de arte escénico de películas como Evo Pueblo, ¿Quién mató a la llamita?, El olor de tu ausencia que se estrena este año y otras. Pero también en grandes películas como Danza con Lobos, cortometrajes y cine independiente.
Asegura que en Bolivia existe la capacidad profesional para hacer producción internacional.
Seis personas, Jorge de la Reza, Marcelo Antezana, Víctor Tola, Drina Webster, además de Carmen e Ivo quienes dieron vida a los soldados de hace 500 años, personificaron a más de 200 indígenas y a los líderes de la Guerra del Agua en Cochabamba.
Comenta una de las maquillistas, Drina Webster que entre los seis titulares, más los diez asistentes de la Escuela de Cine La Fábrica, maquillaron a cientos de personas, entre ellos 200 indígenas yuracarés y soldados que hicieron de extras.
“Teníamos que levantarnos a las cuatro de la mañana para que a las nueve estén listos los personajes. Con los indígenas el trabajo era más fuerte porque teníamos que pintarles el cuerpo y la cara”, relata Webster.
La directora de arte, Karmele Soler, se encargaba de la caracterización de los personajes principales, entre ellos Juan Carlos Aduviri que hace del indio Hatuey y del líder y dirigente Daniel.
Con el maquillaje, además de personificar, se hacen heridas, cicatrices, manchas, incluso ensuciar a los soldados de la época.
“Utilizamos maquillaje que parece barro para ensuciar a los actores”, precisa Webster.
Otra de las actrices, Sonia Ovando fue maquillada con arcilla y, se le colocó una peluca para que personifique a una india.
Los accesorios y vestuario también forman parte del arte escénico, y el maquillaje debe estar acorde a éstos; todo se une a la historia de la película y lo que el director quiere mostrar, explica la maquillista.
La película También la Lluvia fue nominada a los premios Goya como mejor maquillaje y peluquería, aunque no ganó el premio, el hecho de ser tomada en cuenta fue importante para la producción de arte.
Personificación
Los maquillistas trabajan con los rasgos físicos de la persona para crear el personaje. Los yuracarés fueron personificados como indios de la época previa a la Colonia, tomando en cuenta los colores de la guerra, la religión y significados.
Caracterización
Se trabaja con prospectos hechos en látex y efectos especiales, también con maquillaje especial. Algunos personajes fueron caracterizados.
Maquillaje
Un personaje puede estar en producción de arte de dos a siete horas. Dependiendo si es personificado, caracterizado o ambos. Unos 20 profesionales maquillaron a los más de 200 yuracarés y españoles en cinco horas.
Profesional
Aquellos que trabajan en arte escénico y cine se llaman maquillistas. Se especializan en diferentes técnicas, fantasía, shows, cine, prospectos, efectos especiales.
Institutos
Hay institutos en Bolivia que enseñan maquillaje en arte escénico.
PelÍculas
La maquillista Drina Webster participó en el equipo de arte escénico de películas como Evo Pueblo, ¿Quién mató a la llamita?, El olor de tu ausencia que se estrena este año y otras. Pero también en grandes películas como Danza con Lobos, cortometrajes y cine independiente.
Asegura que en Bolivia existe la capacidad profesional para hacer producción internacional.
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Cine Boliviano
Bolivia en festival de cine digital en Chile
Un total de 46 cintas procedentes de 21 países, entre ellos Bolivia, participarán desde hoy y hasta el sábado en la ciudad chilena de Viña del Mar, en la novena versión del Festival Internacional de Cine Digital (DIFF), el primero en su género en Latinoamérica.
Según informaron los organizadores, las producciones cinematográficas competirán en las secciones de largometraje ficción, largometraje documental, cortometraje ficción, cortometraje documental o cortometraje animación / experimental.
Éstas provienen de 21 países: Chile, España, Italia, Francia, Bélgica, Reino Unido, Finlandia, Turquía, Irán, Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, Costa Rica, Colombia, Cuba, Ecuador, Venezuela, Brasil, Bolivia, Argentina.
En término de cifras, Chile es la nación con mayor número de películas en competencia (11 en total), seguido por España (5) junto con Argentina (5) y Francia (4).
La novena versión de este evento destinado a potenciar el desarrollo de la plataforma digital en el continente incorpora nuevas tecnologías, según destacó el director del certamen, Paulo Parra.
"Contaremos por primera vez con un proyector de Alta Definición 2K, instalado en el cine arte de Viña del Mar. Es de excepcional claridad de imagen y tiene un funcionamiento súper silencioso", precisó.
"Buscamos las películas más vanguardistas del mundo y queremos tener la mejor proyección disponible en el mercado", señaló el responsable del festival, que durante toda la semana llenará de cine Viña del Mar, a 125 kilómetros al noroeste e Santiago.
Según informaron los organizadores, las producciones cinematográficas competirán en las secciones de largometraje ficción, largometraje documental, cortometraje ficción, cortometraje documental o cortometraje animación / experimental.
Éstas provienen de 21 países: Chile, España, Italia, Francia, Bélgica, Reino Unido, Finlandia, Turquía, Irán, Canadá, Estados Unidos, México, Guatemala, Costa Rica, Colombia, Cuba, Ecuador, Venezuela, Brasil, Bolivia, Argentina.
En término de cifras, Chile es la nación con mayor número de películas en competencia (11 en total), seguido por España (5) junto con Argentina (5) y Francia (4).
La novena versión de este evento destinado a potenciar el desarrollo de la plataforma digital en el continente incorpora nuevas tecnologías, según destacó el director del certamen, Paulo Parra.
"Contaremos por primera vez con un proyector de Alta Definición 2K, instalado en el cine arte de Viña del Mar. Es de excepcional claridad de imagen y tiene un funcionamiento súper silencioso", precisó.
"Buscamos las películas más vanguardistas del mundo y queremos tener la mejor proyección disponible en el mercado", señaló el responsable del festival, que durante toda la semana llenará de cine Viña del Mar, a 125 kilómetros al noroeste e Santiago.
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Cine Digital
Se fue Liz Taylor, uno de los últimos mitos de Hollywood
La legendaria actriz estadounidense Elizabeth Taylor, famosa por sus deslumbrantes ojos violeta, sus ocho matrimonios y su brillante carrera cinematográfica, murió ayer, a los 79 años, de un paro cardiaco, dejando atrás una exitosa carrera de más de medio siglo.
Taylor llevaba seis semanas ingresada en el hospital Cedars-Sinai de Los Ángeles por una insuficiencia cardiaca, que ya padecía desde hace tiempo y que se complicó recientemente. Al momento de su muerte estaba rodeada por sus hijos: Michael Wilding, Christopher Wilding, Liza Todd y Maria Burton.
“Mi madre era una mujer extraordinaria que vivió la vida al máximo, con gran pasión, humor y amor”, dijo Michael Wilding.
Taylor ganó dos premios Oscar como mejor actriz: el primero por su retrato de una joven de clase alta en Butterfield 8 (1960), una película que se dice que Taylor odiaba. El segundo, por ¿Quién teme a Virginia Woolf? (1966), considerada su mejor obra y uno de los numerosos filmes que interpretó junto a Richard Burton, que fue uno de los grandes amores de Taylor.
En los últimos años se alejó de la mirada pública cuando su salud comenzó a fallar, pero hizo una notoria reaparición cuando asistió en 2009 al funeral de su viejo amigo Michael Jackson.
Taylor debutó en 1942 en There's One Born Every Minute y en 1944 ya se había convertido en una estrella infantil con National Velvet. Luego siguieron Cynthia (1947), Mujercitas (1949) y El padre de la novia (1950).
En 1957 protagonizó otro de los títulos más importantes de su carrera, Raintree County (1957), con el que consiguió su primera nominación al Oscar, que repetiría en 1958 por uno de sus papeles más celebrados, el de Maggie en La gata en el tejado de zinc caliente, junto a Paul Newman. Uno de sus papeles más recordados, sin duda, lo interpretó en Cleopatra (1962).
National Velvet, junto con Mickey Rooney
La recuerdan
Gustavo Cárdenas
Escritor
Ha sido una diva, sin duda, que desafortunadamente se alejó del cine temprano y no siguió hasta sus últimos años, como por ejemplo Bette Davis. Claro que Taylor comenzó muy joven, viendo filmes de Greta Garbo, una de sus ídolos. De sus películas destaco Cleopatra, una de las más grandes producciones, en la que actúa muy bien, junto al que fue su esposo dos veces, Richard Burton.
Elías Serrano
Actor/director
No me atrevo a decir que fue una gran actriz, pero tenía algo que la hacía especial entre todas las demás actrices de su época: mucha empatía con el público gracias a una belleza sin igual. A partir de filmes como Cleopatra su imagen se volvió inmortal y la gente la recordó con mucho más cariño. Yo recuerdo que en la década de los 70, sus películas eran muy comentadas en Santa Cruz.
Alejandro Fuentes
Cineasta
Elizabeth Taylor es un ícono del cine, no solo de Hollywood. Su trabajo es fundamental en tiempos en que se iniciaba la construcción y desarrollo de la cinematografía, con esos elementos que hasta hoy permanecen en la pantalla. El mérito de Taylor era que trascendía en sus películas, más allá del personaje, su presencia era como una halo frente a la cámara. Ella era, por sobre todo, la imagen.
Perfil
- Vida. Elizabeth Rosemond Taylor nació en Hampstead, Londres, el 27 de febrero de 1932. Se trasladó a California (EEUU) con sus padres estadounidenses en 1939, cuando comenzaba la Segunda Guerra Mundial. No pasó mucho tiempo hasta que fue descubierta por la novia del presidente de Universal Studios en la galería de arte de su padre.
- Lucha. Sus ocho matrimonios, dos de ellos con Richard Burton, certificaron su inconformismo apasionado, el mismo que ya mermada de facultades la convirtió en adalid de la lucha contra el sida. Fue nombrada Dama del Imperio Británico por la reina de Inglaterra en 2000.
- Trabajo. Algunos de sus filmes son: National Velvet, Lassie come home, Un lugar en el sol, Quo vadis, Butterfield 8, Cleopatra, La gata en el tejado de zinc caliente, ¿Quién teme a Virginia Woolf?, Gigante, Reflections in a golden eye, Hospital General y Los Picapiedra.
Cleopatra
Taylor llevaba seis semanas ingresada en el hospital Cedars-Sinai de Los Ángeles por una insuficiencia cardiaca, que ya padecía desde hace tiempo y que se complicó recientemente. Al momento de su muerte estaba rodeada por sus hijos: Michael Wilding, Christopher Wilding, Liza Todd y Maria Burton.
“Mi madre era una mujer extraordinaria que vivió la vida al máximo, con gran pasión, humor y amor”, dijo Michael Wilding.
Taylor ganó dos premios Oscar como mejor actriz: el primero por su retrato de una joven de clase alta en Butterfield 8 (1960), una película que se dice que Taylor odiaba. El segundo, por ¿Quién teme a Virginia Woolf? (1966), considerada su mejor obra y uno de los numerosos filmes que interpretó junto a Richard Burton, que fue uno de los grandes amores de Taylor.
En los últimos años se alejó de la mirada pública cuando su salud comenzó a fallar, pero hizo una notoria reaparición cuando asistió en 2009 al funeral de su viejo amigo Michael Jackson.
Taylor debutó en 1942 en There's One Born Every Minute y en 1944 ya se había convertido en una estrella infantil con National Velvet. Luego siguieron Cynthia (1947), Mujercitas (1949) y El padre de la novia (1950).
En 1957 protagonizó otro de los títulos más importantes de su carrera, Raintree County (1957), con el que consiguió su primera nominación al Oscar, que repetiría en 1958 por uno de sus papeles más celebrados, el de Maggie en La gata en el tejado de zinc caliente, junto a Paul Newman. Uno de sus papeles más recordados, sin duda, lo interpretó en Cleopatra (1962).
La recuerdan
Gustavo Cárdenas
Escritor
Ha sido una diva, sin duda, que desafortunadamente se alejó del cine temprano y no siguió hasta sus últimos años, como por ejemplo Bette Davis. Claro que Taylor comenzó muy joven, viendo filmes de Greta Garbo, una de sus ídolos. De sus películas destaco Cleopatra, una de las más grandes producciones, en la que actúa muy bien, junto al que fue su esposo dos veces, Richard Burton.
Elías Serrano
Actor/director
No me atrevo a decir que fue una gran actriz, pero tenía algo que la hacía especial entre todas las demás actrices de su época: mucha empatía con el público gracias a una belleza sin igual. A partir de filmes como Cleopatra su imagen se volvió inmortal y la gente la recordó con mucho más cariño. Yo recuerdo que en la década de los 70, sus películas eran muy comentadas en Santa Cruz.
Alejandro Fuentes
Cineasta
Elizabeth Taylor es un ícono del cine, no solo de Hollywood. Su trabajo es fundamental en tiempos en que se iniciaba la construcción y desarrollo de la cinematografía, con esos elementos que hasta hoy permanecen en la pantalla. El mérito de Taylor era que trascendía en sus películas, más allá del personaje, su presencia era como una halo frente a la cámara. Ella era, por sobre todo, la imagen.
Perfil
- Vida. Elizabeth Rosemond Taylor nació en Hampstead, Londres, el 27 de febrero de 1932. Se trasladó a California (EEUU) con sus padres estadounidenses en 1939, cuando comenzaba la Segunda Guerra Mundial. No pasó mucho tiempo hasta que fue descubierta por la novia del presidente de Universal Studios en la galería de arte de su padre.
- Lucha. Sus ocho matrimonios, dos de ellos con Richard Burton, certificaron su inconformismo apasionado, el mismo que ya mermada de facultades la convirtió en adalid de la lucha contra el sida. Fue nombrada Dama del Imperio Británico por la reina de Inglaterra en 2000.
- Trabajo. Algunos de sus filmes son: National Velvet, Lassie come home, Un lugar en el sol, Quo vadis, Butterfield 8, Cleopatra, La gata en el tejado de zinc caliente, ¿Quién teme a Virginia Woolf?, Gigante, Reflections in a golden eye, Hospital General y Los Picapiedra.
Los ojos violeta que volvieron loco al actor Richard Burton
“¿Alguien te ha dicho alguna vez que eres una chica muy bonita?”. Así, de una forma tan manida como cursi comenzó la historia de amor más turbulenta del cine, la que protagonizaron Cleopatra y Marco Antonio, Elizabeth Taylor y Richard Burton.
Fue en el rodaje de la mastodóntica película sobre la reina de Egipto, en 1961, cuando se produjo el encuentro que marcaría la historia de ambos actores pero también la del cine, que vio cómo, una vez más, la realidad superaba la ficción más retorcida.
Se habían conocido unos años antes pero el flechazo se produjo en una pausa del rodaje del filme de Joseph Leo Mankiewicz, un proyecto en el que Taylor era la gran estrella, con un sueldo faraónico para la época, de un millón de dólares.
La dueña de los ojos violetas más impresionantes del cine traía consigo, con tan sólo 29 años, tres matrimonios fallidos -con Conrad Hilton, Michael Wilding y Michael Todd- y un cuarto a punto de terminar, con Eddie Fisher, tras el escándalo que supuso el comienzo de su relación con él cuando aún estaba casado.
Pero sería un galés rudo a la vez que cultivado, con una fuerza natural innegable y un inmenso talento para actuar, amar y beber el que conquistaría el corazón de la que estaba considerada como la mujer más bella del mundo.
Tras el encuentro en el rodaje de “Cleopatra” llegó una primera etapa de amor y pasión dentro y fuera de la pantalla, que acabó en 1964 en el primer matrimonio de la pareja -segundo para él, quinto para ella.
Su relación era en todo momento extrema y excesiva, pasaba del amor al odio, del rechazo a la dependencia absoluta de una manera tan brutal como pública.
Con pocas y precisas palabras, Burton definió su relación: “Podría escapar de ella durante miles de años y seguiría siendo mi bebé. Nuestro amor es tan violento que nos abrasamos mutuamente”.
Un fuego que vivieron frente al público, que fue testigo de sus broncas, sus borracheras, sus adicciones, sus debilidades. Se convirtieron en la pareja de moda sin pretenderlo y sin fingir lo que no eran.
“Who’s afraid of Virginia Woolf”, por la que la actriz ganó uno de sus dos Óscar, fue un claro y descarnado reflejo de lo que pasaba en la vida real. La historia agresiva de una pareja alcoholizada y amargada plasmó con un realismo doloroso lo que Taylor y Burton vivían más allá de las pantallas.
Una relación autodestructiva que les impedía vivir juntos o separados. El primer divorcio llegó en junio de 1974 y el segundo matrimonio en octubre de 1975.
Apenas unos meses -hasta agosto de 1976- duró la segunda tentativa para un amor que sin embargo no se apagó.
Pese a los matrimonios posteriores de ambos, siguieron manteniendo un estrecho contacto y sus conversaciones telefónicas duraban horas.
Después de la muerte de Burton, su imagen siguió presente en múltiples fotos en la casa de Liz y las cartas de amor que le escribió durante años, en el cajón de su mesilla de noche.
Fue en el rodaje de la mastodóntica película sobre la reina de Egipto, en 1961, cuando se produjo el encuentro que marcaría la historia de ambos actores pero también la del cine, que vio cómo, una vez más, la realidad superaba la ficción más retorcida.
Se habían conocido unos años antes pero el flechazo se produjo en una pausa del rodaje del filme de Joseph Leo Mankiewicz, un proyecto en el que Taylor era la gran estrella, con un sueldo faraónico para la época, de un millón de dólares.
La dueña de los ojos violetas más impresionantes del cine traía consigo, con tan sólo 29 años, tres matrimonios fallidos -con Conrad Hilton, Michael Wilding y Michael Todd- y un cuarto a punto de terminar, con Eddie Fisher, tras el escándalo que supuso el comienzo de su relación con él cuando aún estaba casado.
Pero sería un galés rudo a la vez que cultivado, con una fuerza natural innegable y un inmenso talento para actuar, amar y beber el que conquistaría el corazón de la que estaba considerada como la mujer más bella del mundo.
Tras el encuentro en el rodaje de “Cleopatra” llegó una primera etapa de amor y pasión dentro y fuera de la pantalla, que acabó en 1964 en el primer matrimonio de la pareja -segundo para él, quinto para ella.
Su relación era en todo momento extrema y excesiva, pasaba del amor al odio, del rechazo a la dependencia absoluta de una manera tan brutal como pública.
Con pocas y precisas palabras, Burton definió su relación: “Podría escapar de ella durante miles de años y seguiría siendo mi bebé. Nuestro amor es tan violento que nos abrasamos mutuamente”.
Un fuego que vivieron frente al público, que fue testigo de sus broncas, sus borracheras, sus adicciones, sus debilidades. Se convirtieron en la pareja de moda sin pretenderlo y sin fingir lo que no eran.
“Who’s afraid of Virginia Woolf”, por la que la actriz ganó uno de sus dos Óscar, fue un claro y descarnado reflejo de lo que pasaba en la vida real. La historia agresiva de una pareja alcoholizada y amargada plasmó con un realismo doloroso lo que Taylor y Burton vivían más allá de las pantallas.
Una relación autodestructiva que les impedía vivir juntos o separados. El primer divorcio llegó en junio de 1974 y el segundo matrimonio en octubre de 1975.
Apenas unos meses -hasta agosto de 1976- duró la segunda tentativa para un amor que sin embargo no se apagó.
Pese a los matrimonios posteriores de ambos, siguieron manteniendo un estrecho contacto y sus conversaciones telefónicas duraban horas.
Después de la muerte de Burton, su imagen siguió presente en múltiples fotos en la casa de Liz y las cartas de amor que le escribió durante años, en el cajón de su mesilla de noche.
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