viernes, 21 de agosto de 2015

“Inside out”, emociones “intensas” en la pantalla

Los espectadores empatizan rápido con Riley, la niña protagonista en la que habitan Alegría, Tristeza, Miedo, Ira y Asco. Estos personajes de aspecto entrañable son las emociones básicas y se convierten en objeto de debate después de ver la película "Inside out". Sus metáforas, reflexiones y sabiduría son los ingredientes del éxito de este largometraje en el que el escenario principal es la mente humana.

SINOPSIS SIN SPOILERS

Un suceso ‘traumático’ golpea las emociones de Riley y hará que estas se tambaleen por primera vez. ¿A quién de niño no le ha aterrado una mudanza, un divorcio o un colegio nuevo? En la edad adulta, estos cambios se suelen aceptar mejor. Y esto es lo que le sucede a Riley, que ve mermada su zona de confort.

Las cinco emociones intentarán tomar el mando de la situación, como en la vida real pero… ¿Es bueno reprimir y autocontrolar estados de ánimo como la ira o el miedo? Luis Muiño, psicoterapeuta y divulgador está a favor de “dejar fluir el cuerpo”.

“La película ‘Intensamente’, es un hito, tiene momentos metafísicos que podría parecerse a ‘Birdman’.

Está bien contada, es divertida, el niño se lo pasa bien, pero tiene momentos abstractos”, señala el especialista.

La productora Pixar invitó a este psicoterapeuta a un preestreno de la película con madres blogueras en el que analizaron sus propias emociones a lo largo de la proyección. Además, Muiño pudo hablar con niños y asegura que “entienden perfectamente el mensaje de la película, la inteligencia emocional no es algo que crezca con la edad”.

¿QUÉ SON Y A QUÉ SABEN LAS EMOCIONES?

“Una emoción es un estado de ánimo persistente, que tiene que durar minutos, porque si no sería sensación”, define Luis Muiño. El psicólogo reconoce que mucha gente confunde emoción y sensación, siendo esta última el susto, el hambre o la sorpresa, por ejemplo.

Además, el especialista apunta que existen bases físicas de ese estado de ánimo, como la tendencia a llorar en la tristeza. “Las emociones están diseñadas para influir en el medio, por eso es tan importante esa base física”, añade.

En ‘Intensamente’, una de las emociones, que en este reportaje no desvelamos para no desentrañar la historia, dirige al resto y se esfuerza por imponerse a las demás. En la vida real, explica Muiño, hay personas que dan la impresión de tener emociones predominantes, pero lo más probable es que estén autocontrolando otras, por ejemplo, la ira.

“Estamos viviendo una época de optimismo que dice que debemos reprimir cualquier emoción que no sea la alegría”, considera el psicoterapeuta, quien se muestra contrario a las nuevas tendencias de los libros de autoayuda y mensajes de positivismo exagerado.

LAS CINCO EMOCIONES BÁSICAS MUNDIALES

Luis Muiño explica que las cinco emociones escogidas por Pixar no son aleatorias, sino que son “las básicas que todos tenemos” desde el punto de vista de la psicología. Se sabe que son iguales en todas las culturas del mundo y hay experimentos que demuestran que un esquimal, un alemán y un indio reconocen esas cinco sin dudar.

El psicoterapeuta y divulgador analiza las cinco emociones protagonistas:

Alegría: Fundamental, pero no primordial. “Parte de la sabiduría de la película es que se ve que crecer consiste en entender que todas las emociones están ahí por algo, que tienen una función adaptativa importante y tratar de estar alegres siempre es una estupidez infantiloide”, explica el especialista.

Ira: Está diseñada como una especie de golpe en la mesa, de decisión para que las cosas cambien. Funciona mucho, “te vas de un trabajo del que estábamos amargados gracias a la ira”, apunta.

Tristeza: Fundamental para la petición de ayuda. Lloramos cuando tenemos tristeza porque es una forma de pedir ayuda a los demás. “Hay investigaciones que demuestran que las lágrimas femeninas inhiben la testosterona masculina. Si una mujer llora, el hombre que la ve pierde todas sus reacciones de agresividad, competitividad o egoísmo”.

Miedo: Es sinónimo de precaución. Es importante y evita que nos metamos en líos de los que no podemos salir. “Si le llamamos precaución parece que suena mejor. El miedo nos sirve para conservarnos frente a cosas que no podemos manejar. Un miedo ajeno es limitante, pero el tuyo propio, el instinto de conservación, es sanísimo. Un niño sin miedo es un niño que tendría accidentes constantemente”, precisa.

Asco: “Es más complejo de lo que creemos, no es solo al brócoli o al pescado. Con la edad se va convirtiendo en algo más sutil, por ejemplo la percepción de la belleza. El asco se convierte en gusto”, define Muiño. Es decir, el asco no es solo la repulsión a alimentos. Conforme llega la madurez, el asco tiene más relación con lo que te gusta: si rechazas (“te da asco, no te gustan”) los tatuajes, el flequillo o los tacones, por ejemplo, es porque desarrollas el gusto a lo contrario.

Pixar siempre se ha caracterizado por el mensaje que transmiten sus películas, como “Toy Story”, “Up” o “Monstruos S.A”. Sin embargo, es la primera vez que se aborda en dibujos animados el complejo mundo de la mente humana. Luis Muiño nos recomienda a todos disfrutar de esta película, tengamos la edad que tengamos.

“Una de las cosas que me han gustado de la película es que es una apología de la madurez, de que todos los sentimientos están ahí para algo”, concluye el especialista.

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