domingo, 2 de febrero de 2014

Retirarse con dignidad o la dignidad del retiro

En los últimos años actores de la talla de Morgan Freeman (77), Robert De Niro (71) Michael Douglas (70) Kim Basinger (61), Michelle Pfeiffer (55) y muchos otros otoñales protagonizan filmes que versan sobre la cotidianidad y los sentimientos de personas precisa- mente en estas edades.

Personas ya en retiro o camino a retirarse. Abordando aristas que involucran emociones.

Pisando un terreno distinto al que pisaban en la pantalla gigante con buenas historias donde la parte humana es lo relevante.

Da gusto ver cómo estos actores de primerísima talla interpretan con la misma fuerza y profesionalidad, como lo hacían en sus mejores tiempos, temas de la cotidianidad de las personas.

Recordemos “Analyze this”, con Rober De Niro, una comedia que terminó siendo un clásico de cine precisamente porque abordó la parte humana situándola a un alto

nivel.



En esta línea, otro filme, “La familia”, protagonizado por De Niro y Michelle Pfeiffer, dando vida a una familia retirada de la mafia.

Ambos lucen tan exquisitamente naturales. De Niro con su pelo encanecido, ambos con sus bien llevadas arrugas y lentes recetados, parecerían sacados de la cotidianidad real, pura y simple. No de un set de filmación.

Pfeiffer dice sobre “La familia” que en ella se describe algo de la vida real, “aun en las sociedades civilizadas nos pasamos la vida entera tratando de ser parte de la aceptación social y da gusto ver en el cine cuando algo no es así”.

“Last Vegas”, otro ejemplo que reúne en la pantalla gigante a cuatro grandes. Michael Douglas, Robert De Niro, Morgan Freeman y Kevin Kline (67).

Este espectacular filme gira en torno a cuatro hombres, amigos desde la infancia, que se reúnen cincuenta años después. Tres de ellos deciden organizarle una despedida de soltero en Las Vegas al único que no se había esposado hasta ese momento.

El verdadero significado de la amistad, con sus luces y sus sombras, y el amor verdadero, el romántico, pueden considerarse como los principales mensajes que se trasmiten en el filme. Emociones, sentimientos y más. Mary Steenburgen (61) personifica a una mujer que en la trama “desplaza” del corazón de un hombre en edad otoñal, a otra de 30. ¡Sin proponérselo!

En esta corriente “Ajuste de cuentas” protagonizada por De Niro y Silvester Stallone. Una película que une a estas dos leyendas vivientes del cine.

Y es precisamente en un escenario que le dio mucho éxito: un ring de boxeo aunque en esta ocasión interpretan a dos boxeadores retirados que se reencuentran 30 años después.

En una entrevista De Niro dijo: “yo soy como soy hoy gracias a lo que fui y me considero muy afortunado porque después de treinta años todavía seguimos aquí”.

Dijo el muy sexy actor que no ha recurrido a recurso estético alguno y a sus 70 y tantos luce como nadie, muy orondo, la mejor corona que alguien pueda lucir como testigo fiel e indefectible del paso de los años: sus arrugas y sus bien llevadas canas.

Estos actores no hacen el ridículo, van acorde a sus años, a sus capacidades, a sus debilidades. Eso, a mi entender, es saber envejecer. Envejecer con elegancia, con dignidad. Una especie de retiro gradual, con gracia.


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