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domingo, 23 de enero de 2011

“Temple Grandin”, un producto de calidad

Entre las duras bromas de Ricky Gervais, que molestaron a varios aludidos y comentaristas de prensa, o la belleza de muchas(os) de las actrices o actores presentes, tal vez no fue muy prominente la presencia de una mujer llamada Temple Grandin. Lo que sí fue notado por todos es el premio que recibió Claire Danes, a mejor actriz en una película para televisión o miniserie, por su trabajo en, precisamente, “Temple Grandin”, el filme. Hay mucho que decir sobre esta producción que llegó a la pantalla chica. En primer lugar se debe mencionar el espectacular trabajo de Danes. Se ha dicho muchas veces que si alguien quiere ganarse un premio Oscar, o similares, lo que debe hacer es actuar de retrasado mental, o alguien con alguna discapacidad.

Si bien esto es un cliché que se basa en resultados reales (o sea, no ganan siempre pero las probabilidades a favor son muy altas), hay razones para que el trabajo de interpretar cualquier problema físico o mental haya producido actuaciones dignas de elogio, al igual que las biografías fílmicas, cuando el actor imita una manera de ser pues debe mantener la actitud del personaje todo el tiempo. Danes, en “Temple”, debe transmitir el problema de su personaje homónimo, Temple Grandin, que es el autismo, en cada escena, en cada toma, y lo hace con una perfección —para un profano del tema como yo— admirable. Claire logra capturar la vida de su personaje, su manera particular de enfrentar y percibir el mundo que la rodea, con un talento que en verdad sorprende.

Hay tantas actuaciones mediocres, que a veces olvido lo profesionales que pueden ser las actrices, o actores, de Hollywood, la mayor parte de las veces —no son tan sólo caras bonitas. El resto del elenco hace un trabajo de muy buen nivel. Y si voy a hablar bien de la manera en la que está presentada esta historia, tras el merecido aplauso a su actriz principal, es obligatorio, en este caso, celebrar el trabajo de Mick Jackson, director, que no pierde, ni por un instante, el pulso de la producción. Es una narración que fluye con velocidad dramática de principio a fin (y me permito recordar un anterior trabajo suyo, humano y provocador, “Chattahoochee”, junto al inolvidable Gary Oldman). Por lo que también se debe aplaudir a los guionistas, Christopher Monger y Merritt Johnson. Cuando el paquete sale tan bien, como este filme, todos los empaquetadores tienen que haber hecho un magnífico trabajo.

Son muchas las razones para tanta alharaca. El tema es difícil. Es una vida, con problemas excepcionales, que no toca temas espectaculares. No es un romance, no es un mundo de victorias glamorosas. Cada momento debe preocuparse por generar interés en el espectador, con asuntos pedestres como el ganado, y por un personaje que, en la mayoría de las personas, suele provocar rechazo, una autista. Para lograr superar todos estos obstáculos, la historia tiene que estar bien contada. Hay tantas oportunidades para clichés comunes, desde la exagerada victoria, la abundancia de lamentos. Muchas oportunidades para tropezar, en este tipo de relatos. Sólo un buen talante narrativo otorga la mesura requerida, en la derrota y la victoria, para que esta fantástica historia logre el enlace con su audiencia. En pequeños detalles, momentos, se nos transmite, también, la historia de todas las personas que apoyan a Temple, su madre y profesores, o de las que la denigran y atacan. “Temple Grandin” es una producción atípica en nuestro tiempo no sólo por la calidad del trabajo, sino por la fuerza de la historia que relata. Es parte del tipo de películas que son, a la vez, una lección para todo aquel que esté dispuesto a consumir entretenimiento inteligente, que nunca es aburrido. Ágil y cautivante, “Temple” es mi segunda favorita de los estrenos de 2010. [Fe de errores: En un artículo de principio de año, especulé que “Monsters” se veía interesante en sus avances. Ya la vi, no lo hagan. Es aburrida, barata, mediocre, mala.]

Sundance: películas producidas por... la multitud

La recién estrenada década, aseguran los gurús del asunto, será la de las comunidades. Y si el cine, arte del siglo XX, pretende serlo también del XXI, más vale que vaya tomando nota. El Festival de Sundance, meca entre las montañas nevadas de Utah (EEUU) para las películas independientes, presenta en su programa, que se inaugura hoy, a varios alumnos aventajados de lo que Hollywood llama crowdfunding y en realidad supone otorgar a la multitud el viejo papel del productor cinematográfico.

The Woods, presente en la cita, es un inmejorable ejemplo de todo esto: por medio de una colecta popular, el director Matthew Lessner logró los 10 mil dólares de presupuesto necesario para terminar su película. ¿Cómo? Acudiendo a la financiación popular en la red.

La clave, como en el resto de los procesos de democratización cultural que imperan en Internet, es que cualquiera puede traspasar la frontera entre el espectador y el agente creador. Y como es habitual en estos casos, todas las aportaciones, por pequeñas que sean, cuentan.

Allison Anders, otra de las hijas predilectas de la nación indie que se da cita en Sundance, también ha recurrido a la financiación popular para Strutter. Su último filme digital cuenta con un presupuesto de 20 mil dólares recaudados mediante Kickstarter, una de las páginas de Internet dedicadas a encontrar dinero para los artistas necesitados.

Hay quien habla de los nuevos mecenas de calderilla. Sea como sea, desde su nacimiento en 2009, Kickstarter asegura haber recaudado 15 millones de dólares entre sus usuarios para los diferentes proyectos fílmicos. Su competencia, IndieGoGo, habla por su parte de millones de dólares para 14 mil proyectos.

¿Una moda? Quizá. Una moda muy apropiada para estos tiempos donde todo se cuece en las redes sociales. Pero con el mercado de la financiación cada día más seco tanto en Hollywood --donde es más fácil encontrar dinero para una superproducción que para un filme independiente-- como en Europa --donde las ayudas públicas acusan la merma-- las redes sociales y el apoyo económico de los internautas puede ser la nueva tabla de salvación.

También en España se está ensayando la fórmula en largometrajes como El cosmonauta, que ayer ya contaba con más de 2.570 productores (los crowdfounders que han comprado en su tienda y que tienen derecho a nombre en los títulos de crédito y una entrada para ver la película). El proyecto lleva dos años con un gran número de seguidores en Internet. Además, unos 80 inversores han puesto unos mil euros cada uno. En plena preproducción, Nico Alcalá, Carola Rodríguez y Bruno Teixidor, los ideólogos, esperan rodar en mayo mientras asisten a las reuniones que Alex de la Iglesia ha convocado en la Academia sobre la ley Sinde. La película, por cierto, ha abierto otra nueva vía de explotación: al producirse con licencias libres, podrá verse gratis en Internet, donde ya está su teaser.

Claro que en esto, como en casi todo, siempre hay clases. Anders, tras 25 años en la industria, juega con ventaja. La realizadora puede ofrecer a sus contribuyentes regalos donados por sus amigos, como Quentin Tarantino.

Otro ilustre metido a buscar productores en la multitud es Simon Helberg, del reparto de The Big Bang Theory. Está utilizando a sus seguidores de Twitter para recolectar fondos para I Am I. Lo mismo que Neil Gaiman, el autor de Coraline, ha movilizado a sus seguidores para recaudar en la Red los 150 mil dólares que necesita Christopher Salmon para un cortometraje animado.
Las webs de ayuda a los artistas acostumbran a cobrar un porcentaje de los recaudado (un 4% en el caso de IndieGoGo. En cuanto a los donantes, adelantan su dinero normalmente a cambio de que figure su nombre en los títulos de crédito o de algún otro obsequio que por lo general no incluye ningún derecho sobre el filme acabado ni sobre sus posibles ganancias posteriores. Por un porcentaje similar, Kickstarter marca un tiempo específico para recolectar un mínimo garantizado (por lo general, 2.500 dólares) meta que de no alcanzarse determina el fin de la colecta y con ello la devolución del dinero a quienes se interesaron por el proyecto.

Dicen quienes lo han intentado que conseguir los primeros mil dólares es fácil. Lo complicado llega después. Pero no sólo el dinero importa: las películas empiezan a cultivar seguidores y publicidad a la vez. Y serán los propios inversores los que se molestarán en correr la voz por la cuenta que les trae. Las posibilidades de financiar una película de 100 millones de dólares, la media de un blockbuster estadounidense, son escasas con este sistema. Pero como sugiere Slava Rubin, de IndieGoGo, quizá la cosa cambie si un día un Kevin Smith, con 1,7 millones de seguidores en Twitter, decide rodar con financiación popular ese Superman que los estudios nunca le dejaron realizar.

También la lluvia cae con historia

Desde que ganó el premio como mejor actor en el festival europeo Les Arcs (Francia), en diciembre, por su interpretación en la cinta española También la lluvia, el actor alteño Juan Carlos Aduviri interrumpe lo que está haciendo para atender llamadas de la BBC (Inglaterra) CNN (EEUU), El País (España) o cualquier medio nacional e internacional que requiera conversar con él.
La historia de cómo un hijo de minero y una campesina boliviana alcanza una nominación como actor revelación en los Premios Goya (competencia de la Academia de las Artes y Ciencias Cinematográficas de España, que se celebrará el 13 de febrero) es apetecida por el mundo.
Pero eso no es todo. Resulta que También la lluvia, filmada en 70 locaciones de Cochabamba, entre ellas Chapare, está a un paso de integrar la lista de filmes que el 27 de febrero pugnarán por el Oscar a la Mejor Película en Lengua Extranjera.
A pesar de que es una producción extranjera, la película movilizó un total de 4.000 extras bolivianos y de las 130 personas que compusieron el equipo técnico, un gran porcentaje fue nacional.
Mientras la directora de la cinta, Iciar Bollaín (Madrid, 1957), espera con impaciencia la decisión de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas en Los Ángeles (EEUU), Aduviri goza de la popularidad que le dio la interpretación de Daniel, un joven líder con rasgos indígenas que en También la lluvia es reclutado por un productor (Luis Tosar) y un director de cine (Gael García Bernal), que deciden viajar a Bolivia para realizar una película sobre la llegada de Cristóbal Colón al nuevo continente. En el país, los cineastas se topan con que en pleno 2000 la población se levanta contra las autoridades y contra la multinacional Bechtel, que intenta subir de manera disparatada el precio del suministro de agua. Y Daniel, su actor protagonista, es uno de los líderes de esta revuelta.
En esta historia, que a la vez es la propia historia de Aduviri, pues participó en las protestas de la denominada ‘guerra del gas’ (2003) en El Alto, que obligó al entonces presidente, Gonzalo Sánchez de Lozada, a renunciar y culminó con un saldo de 60 fallecidos y varios heridos.
Aduviri afirma no haber cambiado, a pesar de haber compartido créditos con grandes estrellas de cine, como el mexicano García Bernal y el español Tosar, además de ser protagonista de una película de 5 millones de euros.
De lunes a viernes, éste disléxico, que dibuja los guiones que escribe porque tiene problemas de lectura, se sube a un micro para trasladarse desde su hogar, ubicado en el barrio 21 de diciembre (El Alto), hasta la Escuela Municipal de Artes, en La Ceja (zona entre la ciudad de La Paz y El Alto).
La historia de Aduviri empezó cuando su amiga Dominga Guachalla le insistió que se presente al casting que el cineasta cruceño Rodrigo Bellott convocó en busca de un hombre con rasgos indígenas. Sin embargo, no accedió a las primeras invitaciones. Cuando finalmente Bellott se deslumbró con su talento, en la prueba inicial, Aduviri fue lesionado en la mandíbula al ser asaltado un mes antes del examen definitivo. El alteño confiesa que sufrió mucho durante ese tiempo porque no tenía dinero ni tampoco pudo trabajar en ese estado. Sin embargo, logró reponerse para presentarse ante Bollaín, obligándola a cambiar el estereotipo que buscaba: un hombre robusto y alto.
Aduviri ha viajado en dos oportunidades a España, invitado por los productores del filme.
Actualmente, el actor continúa realizando audiciones para trabajar en películas, aunque sueña con dirigir; estudió Cinematografía en la Escuela Municipal de Artes de El Alto, donde ofrece cátedra a los jóvenes de escasos recursos.
El actor adelanta que si logra viajar a la ceremonia de entrega de los Goya, gracias a las gestiones conjuntas entre los productores, el Ministerio de Culturas y la embajada de España en Bolivia, lo hará vestido con un poncho que su madre le tejió a su padre cuando aún estaba vivo.

En detalle

- Vida. Juan Carlos Aduviri Lima nació en el centro minero de Milluni, situado en la provincia Murillo de La Paz. Es el sexto de siete hermanos. Fue carpintero, siente gran admiración por su padre minero y por los cineastas Jorge Sanjinés y Jorge Ruiz.

- Viaje. El martes se define si Aduviri viaja a España a la ceremonia de entrega de los premios Goya; espera el visto bueno de su médico, pues está realizando un tratamiento.

Entrevista

No hay límites para el ser humano
Juan Carlos Aduviri / Actor
-¿Cómo te sentís con tanta exposición a los medios?
-Me siento muy cansado y emocionado. Agradezco el interés de los medios. La gente se me acerca para felicitarme y siento que la película ya es un éxito antes de su estreno en el país.
-¿Por qué decidiste estudiar cine?
-Cuando era joven, el cine me mostró muchas culturas, artes y me enseñó lo importante que es nuestra gente. Viendo películas como Vuelve Sebastiana, de Jorge Ruiz, comprendí que los mineros son el ejército del pueblo, descubrí que mi padre fue un ‘gladiador’ que trabajó prácticamente en esclavitud. Y con El coraje del pueblo, de Jorge Sanjinés, comprendí que pertenezco a una estirpe grandiosa, además que revaloré la importancia de mi raza, como la de cualquier raza del mundo.
-Parecés muy apasionado por el cine…
- Me ofrecieron trabajar sentado en un escritorio rodeado de papeles y ‘tecleando’, pero prefiero trabajar en el progreso del cine nacional desde abajo, agarrando cables, con la utilería, ensuciándome.
-¿Cuál es tu opinión sobre el cine nacional?
-Tenemos un cine de presupuesto humilde, sin embargo, con títulos que fueron reconocidos a escala mundial, como los que cité o como Cuestión de fe, de Marcos Loayza.
-¿Sos consciente del rol que tenés ahora en la sociedad?
-Sí, y estoy bastante asustado porque es una responsabilidad muy grande. En la Escuela de Cine me toman como ejemplo y eso me obliga a no defraudarlos.
-¿Cuál es tu mensaje para los cruceños?
-Que no hay límites para el ser humano. No se detengan hasta conseguir lo que sueñan.

Bolivia será sede del VII Festival de Cine sobre Derechos Humanos

La ciudad de Sucre se convertirá este año, desde el 25 al 31 de julio, en sede del séptimo Festival Internacional de Cine de los Derechos Humanos.

Este encuentro internacional, según el director del Festival de Cine “El Séptimo Ojo” es Tuyo Humberto Mancilla, tiene el objetivo de defender a la humanidad e inspirar mediante un diálogo intercultural a que Bolivia del Siglo XXI ejerza sus plenos derechos humanos, luchando con toda opresión y contribuyendo a la reconstrucción de la memoria, por la justicia universal.

HUMBERTO MANCILLA

El director del Festival de Cine “El Séptimo Ojo” participó recientemente de la primera muestra en España de las películas premiadas en el Festival de Cine de los Derechos Humanos.

Este encuentro tuvo como sala de exhibición el Auditorio Uno de la Facultad de Derecho de la Universidad Complutense de Madrid, España.

sábado, 22 de enero de 2011

Tarantino recibirá premios César

El cineasta estadounidense Quentin Tarantino recibirá un César de honor al conjunto de su carrera en la próxima gran gala del cine francés, competición en la que los directores Xavier Beauvois y Roman Polanski parten como máximos favoritos.

Con el reconocimiento al director de "Pulp Fiction" o de "Inglourious Basterds", la Academia galardonará a "un gran artista internacional", indicó hoy el director de la Academia de los César, Alain Terizan.

En la ceremonia, que se celebrará en París el 25 de febrero y que estará presidida por la actriz estadounidense Jodie Foster, también aspira a adjudicarse una estatuilla la película "El secreto de sus ojos", del argentino José Campanella, en la categoría de mejor film extranjero.

La gran favorita, no obstante, de la gala será "Des Hommes et des Dieux", de Xavier Beauvois, que ya fue reconocida con el Gran Premio del Festival de Cannes, y aspira a 10 premios por el relato de los últimos meses de vida de un grupo de monjes circenses en la zona del magreb Argelino antes de su secuestro en 1996.

Le sigue, con ocho nominaciones cada una, "The Ghost Writer" el thriller político de Roman Polanski y la cinta biográfica "Gainsbourg, Vie Héroïque", de Joann Sfar, una más que las siete de "La Princesse de Montpensier", un drama de época en el universo de la nobleza francesa del siglo XVI, dirigida por Bertrand Tavernier.

La gran perdedora de la lista de nominados es "Les Petits Mouchoirs", comedia que, a pesar de su éxito en taquilla, con 5,2 millones de entradas vendidas en Francia, sólo logró dos candidaturas, las de mejor intérprete secundario masculino y femenino, con Gilles Lellouche y Valérie Bonneton, respectivamente. En la categoría de mejor película figuran "The Ghost Writer", de Polanski; "Des Homes et des Dieux", de Beauvois; "Gaingsbourg, Vie Héroïque", de Sfar; "Mammuth", de Gustave Kerven; "L'Arnacoeur", de Pascal Chaumeil; "Tournée", de Mathieu Amalric; y "Le Nom de Gens", de Miochel Leclerc.

La cinta vencedora sucederá a "Un prophète", de Jacques Audiard que logró nueve de los 13 premios en la última edición.

Otros reconocimientos

Los actores que lucharán por adjudicarse el César a la mejor interpretación masculina son Gérard Depardieu, por "Mammuth"; Romain Duris, por "L'Arnacoeur"; Eric Elmosnino, por "Gainsbourg, Vie Héroïque"; Jacques Gamblin, por "Le Nom des Gens"; y Lambert Wilson, por "Des Hommes et des Dieux".


Por el premio a la mejor interpretación femenina están nominadas Isabelle Carré, por "Les Émotifs Anonymes" de Jean-Pierre Améris; Catherine Deneuve, por "Potiche", de François Ozon; Sara Forestier, por "Le Nom des Gens"; Charlotte Gainsbourg, por "L'Arbre", de Julie Bertucelli; y Kristin Scott-Thomas, por "Elle s'appelait Sarah", de Gilles Paquet-Brenner.


Al premio al mejor actor optan Mathieu Amalric por "Tournée", Olivier Assayas por "Carlos", Xavier Beauvois por "Des Hommes et des Dieux", Bertrand Blier por "La Princesse de Montpensier" y Roman Polanski por "Ghost Writer".

Un "western" chino arrasa en los cines del país asiático

"Deja las balas volar" ("Let the Bullets Fly"), una especie de película del Oeste versión china dirigida por Jiang Wen, se encamina a batir un récord de taquilla para un filme nacional en el país asiático, el segundo mayor mercado del mundo para las grandes producciones.

Desde su debut el pasado 16 de diciembre, el largometraje protagonizado por el carismático actor hongkonés Chou Yun-fat ha recaudado cerca de 100 millones de dólares, a punto de superar a la producción nacional más taquillera de 2010, la sísmica "Aftershock" (102,2 millones de dólares), de Feng Xiaogang, que detenta el récord hasta hoy.

El productor de "Bullets", Ma Ke, señaló hoy al diario local "Beijing News" que su objetivo es alcanzar los 106 millones de dólares de recaudación, un récord para una cinta nacional, aunque todavía lejos de los 204 millones de dólares que la hollywoodiense "Avatar", de James Cameron, recaudó en 2010 en China.

Además de Chow, el propio director y su competidor fílmico por la taquilla china, Feng Xiaogang, actúan en "Let the Bullets fly" junto con a otra estrella nacional ineludible en las comedias y en las cintas del año nuevo chino, Ge You.

Ambientada en una remota ciudad en la caótica década de 1920 en China y sazonada con el habitual humor ácido de Jiang, "Deja las balas volar" es una especie de "western" en el que el bandido bueno y el malo se disputan el control de la localidad.

El propio realizador Jiang resume el argumento como "la lucha de un Robinhood de hoy en día", encarnado en Zhang por el actor Chow, "contra el matón del pueblo".

La película está teniendo tanto éxito que el gobierno inició en diciembre una campaña contra las copias piratas en DVD y cuenta con seis nominaciones para los Premios de Cine Asiático (AFA, en inglés) que se celebran estos días en Hong Kong.

La taquilla china se ha convertido en la segunda más importante del mundo para las películas de Hollywood, con una recaudación que en 2010 creció un 64 por ciento hasta alcanzar los 1.500 millones de dólares, la mayor parte para cintas estadounidenses, aunque China limita la entrada de filmes extranjeros a 20 por año (en taquilla compartida).

Las autoridades chinas señalan que, aunque importante, su taquilla está lejos de alcanzar los más de 10.600 millones de dólares de la estadounidense (según datos de 2009 de la Motion Picture Association of America, MPAA).

No obstante, el gigante asiático abrió el año pasado 300 nuevos cines con 1.533 pantallas que elevaron la cifra total hasta 6.200 pantallas en todo el país, que está apoyando a su cine local para competir contra el extranjero.

Zona Sur se exhibe en Miami desde ayer

La película Zona Sur, del director Juan Carlos Valdivia, se exhibe en Miami (EEUU) desde ayer hasta el miércoles 26 de este mes, en el evento cinematográfico denominado Coral Gables Art Cinema.

Además de esta exhibición, Zona Sur está invitada al Forum des images, una de las más importantes instituciones culturales de París, que en esta ocasión organiza la Tercera Edición del Festival “A state of the World' and Cinema”, que se realizará desde el 28 de enero hasta el 6 de febrero de 2011 en París.

Importancia del festival

Este festival examina los vínculos entre el cine contemporáneo internacional y la geopolítica, dice la nota de prensa de Cine Nómada, la productora del filme. Se presentan 40 películas de todo el mundo, cada una con visión individual del director sobre los problemas sociales de su entorno particular.

Zona Sur ya obtuvo premios a la Mejor Dirección y al Mejor Guión, categoría filme internacional-drama, en el Festival Internacional de Cine Independiente de Sundance, nominación al Globo de Oro, premios del Jurado en Guadalajara, entre otros.