El estudio DreamWorks de Steven Spielberg se ha propuesto recuperar la esencia de las películas de coches de las décadas de 1960 y 1970 con la adaptación cinematográfica del videojuego “Need for Speed”, una producción con ambición de saga que pone a los actores a 140 millas por hora.
El realismo al volante fue la consigna del director Scott Waugh, un doble de escenas peligrosas reconvertido en cineasta, que planificó una intensa filmación donde la acción se capturó a la antigua usanza, a través de las cámaras y sin trucos por ordenador.
Para tal fin, el protagonista, el actor Aaron Paul, tuvo que someterse a un curso intensivo de cuatro días de “conducción agresiva”, comentó a la prensa en Los Ángeles.
Paul reconoció que, aunque intimidado por la idea, se embarcó en el proyecto sin dudarlo, una vez que leyó el guión y vio que más allá de los llamativos y potentes vehículos había “una gran historia detrás”.
El actor, ante la atenta mirada de los ejecutivos de DreamWorks, que querían asegurarse de que era capaz de dar la talla como piloto, el temor de sus agentes a que le pasara algo y la expectación del equipo de la película, demostró tener maña al volante.
“Al final del primer día, ya estaba haciendo giros de 360 grados. Para el tercer día hacía 360 grados, giros al revés de 180 grados y conducción marcha atrás a toda velocidad”, confesó Paul, que durante la película pisó el acelerador hasta ponerse a 140 millas por hora en algunas persecuciones.
“Lo hicimos todo auténtico”, aseguró Waugh, quien en 2012 marcó un hito al ser el primer realizador en usar fuego real en un largometraje de ficción, en Acto de valor.
Los responsables de la película insisten en que tomaron como inspiración cintas de Steve McQueen como Bullit (1968), y otros clásicos del género como The French Connection y Vanishing Point (Punto límite: Cero), ambos de 1971, y evitaron entrar así en competencia con el estilo de éxitos actuales.
“La única comparación con Rápido y Furioso es que las dos tienen coches, eso es lo único”, afirmó Paul.
Need for Speed, sigue los pasos de un mecánico aficionado a las carreras de coches ilegales, Tobey Marshall (Paul), en su intento por mantener a flote su taller y vengarse de un expiloto profesional de Nascar, Dino Brewster (Dominic Cooper), que jugó sucio con él.
La empresa de videojuegos Electronic Arts, propietaria de la franquicia Need for Speed de la que ha vendido más de 140 millones de copias en casi 20 años, se involucró en el desarrollo de la trama (inexistente en el juego), que desarrolló John Gatins junto con su hermano George Gatins y con George Nolfi.
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miércoles, 5 de marzo de 2014
Agosto La cinta, un retrato demoledor de la institución familiar
“No voy a seguir tragándome el mito de la familia y la unión entre hermanos. Somos seres aislados. Algunos nacemos reunidos por la genética, una selección de células hecha al azar. Pero ya está”. Esta es una de las sentencias respecto a la institución familiar de uno de los personajes de Agosto, un retrato demoledor de la típica familia americana con un reparto magistral que lideran unas sublimes Meryl Streep y Julia Roberts, madre e hija en la ficción.
Completan este reparto de lujo Ewan McGregor, Chris Cooper, Abigail Breslin, Benedict Cumberbatch, Juliette Lewis, Margo Martindale, Dermot Mulroney, Julianne Nicholson, Sam Shepard y Misty Upham para llevar a la gran pantalla las miserias y los trapos sucios de la familia Weston, que se ve reunida al completo en la casa familiar de Oklahoma, en el Medio Oeste, muchos años después tras la desaparición del patriarca, Beverly Weston (interpretado por Shepard).
Agosto, es el segundo largometraje dirigido por John Wells (The company men), es la adaptación de la obra teatral de Tracy Letts Agosto: Condado de Osage, ganadora del premio Pulitzer y cinco premios Tony de teatro en 2008.
El propio Letts ha adaptado de forma fiel el guion cinematográfico de esta obra que debutó en Broadway en diciembre de 2007 y que se estrenó con gran éxito en varias ciudades del mundo.
LA HISTORIA
Agosto nos presenta a Beverly Weston, un poeta de Oklahoma con un problema de alcoholismo, mientras que su esposa Violet (Meryl Streep) está aquejada de cáncer y de una reciente adicción a los fármacos. Poco después de contratar a una cuidadora interna para Violet, Beverly desaparece, hecho que insta a la familia a aunar esfuerzos en una búsqueda que concluye con un macabro hallazgo. La matriarca Violet y sus tres hijas, Barbara, Ivy y Karen (Julia Roberts, Julianne Nicholson y Juliette Lewis) deberán aprender a convivir con las secuelas; y unas con otras, ya que nunca se han llevado especialmente bien.
EL MÉRITO DEL REPARTO
Probablemente Agosto no sería lo que es sin su brillante reparto, que acudió con los ojos cerrados a la llamada de Wells, quien contó para ello con la ayuda como productor de George Clooney, con quien coincidió en la serie Urgencias -antes lanzarse a la dirección, Wells fue el motor creativo de esta y otras series míticas como El ala oeste de la Casa Blanca-. Muchos de los actores ya habían visto la obra teatral y estaban enamorados de los personajes creados por Letts.
“Hemos tenido una suerte increíble de contar con un reparto como este. Cada vez que alguien nuevo se unía al proyecto, tenía que pellizcarme para comprobar que no estaba soñando”, afirma el director de esta comedia ácida y turbadora.
Con esta base teatral, el trabajo de Wells se centra básicamente en la dirección de actores, aunque consigue sacar al reparto de las paredes de la casa familiar que centraban la obra para pasearlo por las vastas llanuras de Oklahoma, que se convierten en un personaje más junto a la antigua finca familiar.
El intenso viaje interior por el que nos conducen las actrices y actores hacia sus personajes tiene ya como recompensa varias nominaciones para los principales premios cinematográficos.
“Es una película sobre la lucha de una familia que se quiere, que se ríe, que se odia, que se hace daño... Fue más o menos lo mismo en el rodaje. Cuando acababan las escenas nos dedicábamos a hablar de nuestras propias familias y de cómo nos tratamos en ellas. Espero que la disfruten”, finalizó Wells.
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estrenos
12 horas para sobrevivir
El director Simon West y Nicolas Cage vuelven a colaborar por primera vez desde su gran éxito de 1997, Con Air. Riesgo en el Aire, en 12 horas para sobrevivir, un thriller de acción de ritmo vertiginoso, que se desarrolla a lo largo de 10 frenéticas horas durante la celebración de las fiestas del Mardi Gras en Nueva Orleans. El reparto de la película se completa con Josh Lucas, Danny Huston, Malin Akerman, Sami Gayle, Mark Valley y M.C. Gainey.
ARGUMENTO
La historia está protagonizada por Will Montgomery (interpretado por Nicolas Cage), un experto ladrón que ha pasado ocho años entre rejas, después de que lo traicionaran en un golpe que salió mal. Al cumplir su condena, sale de la cárcel muy decidido a dejar atrás su pasado criminal y recuperar su relación con su hija, Alison Loeb (interpretada por Sami Gayle), de la que está totalmente distanciado.
Sin embargo, tanto los antiguos amigos de Montgomery como el agente del FBI Tim Harlend (Danny Huston) están convencidos de que Will escondió el botín del mencionado golpe (bonos por un valor total de 10 millones de dólares) antes de que lo sentenciaran a prisión. A fin de hacerse con el dinero, su antiguo cómplice, Vincent (Josh Lucas), secuestra a Alison y exige el botín como rescate, escondiendo a la joven en un maletero insonorizado de un taxi, en pleno día de Mardi Gras, donde es prácticamente imposible que la encuentren.
Montgomery no cuenta más que con un día para entregar el rescate de 10 millones de dólares pero, por mucho que no lo crean ni Vincent ni el FBI, lo cierto es que no tiene el dinero. A Montgomery no le queda más remedio que confiar en su instinto y volver a juntarse con otra antigua cómplice: la hermosa, sexy e inteligente Riley Jeffers (Malin Akerman). Juntos, tendrán que conseguir dar otro golpe más para que Will pueda recuperar a su hija... antes de que sea demasiado tarde.
LA PRODUCCIÓN
Nicolas Cage recuerda por qué no lo dudó un instante cuando le ofrecieron interpretar a Will Montgomery: “Le diría que sí a Simon West prácticamente para cualquier cosa, porque creo que es uno de los mejores directores con los que he tratado nunca, y tuve una experiencia excelente cuando trabajé con él en ‘Con Air’”, afirma. “Es un caballero y un artista, y sabe lo que quiere. Es un tipo tremendamente seguro; llega, se pone manos a la obra y al final acabas con una forma nueva de ver la escena”.
“La historia trata esencialmente del amor de un padre por su hija”, explica Cage, “y el personaje de Josh Lucas, Vincent, que la secuestra y crea una serie de circunstancias horribles que me obligan a conseguir diez millones de dólares”.
Josh Lucas plantea: “Nic Cage y yo interpretamos a dos viejos amigos íntimos que llevamos ya cierto tiempo jugando a esto juntos, pero entonces se produce una traición entre nosotros y nuestras vidas dan un giro muy radical y negativo”. Prosigue: “Después de lo sucedido entre el personaje de Nic Cage y el mío, pasamos a ocho años más tarde, para encontrar a un personaje que no solamente ha perdido la razón, sino también sus sueños, y se está autodestruyendo hasta tal extremo que ya no tiene arreglo”.
ARGUMENTO
La historia está protagonizada por Will Montgomery (interpretado por Nicolas Cage), un experto ladrón que ha pasado ocho años entre rejas, después de que lo traicionaran en un golpe que salió mal. Al cumplir su condena, sale de la cárcel muy decidido a dejar atrás su pasado criminal y recuperar su relación con su hija, Alison Loeb (interpretada por Sami Gayle), de la que está totalmente distanciado.
Sin embargo, tanto los antiguos amigos de Montgomery como el agente del FBI Tim Harlend (Danny Huston) están convencidos de que Will escondió el botín del mencionado golpe (bonos por un valor total de 10 millones de dólares) antes de que lo sentenciaran a prisión. A fin de hacerse con el dinero, su antiguo cómplice, Vincent (Josh Lucas), secuestra a Alison y exige el botín como rescate, escondiendo a la joven en un maletero insonorizado de un taxi, en pleno día de Mardi Gras, donde es prácticamente imposible que la encuentren.
Montgomery no cuenta más que con un día para entregar el rescate de 10 millones de dólares pero, por mucho que no lo crean ni Vincent ni el FBI, lo cierto es que no tiene el dinero. A Montgomery no le queda más remedio que confiar en su instinto y volver a juntarse con otra antigua cómplice: la hermosa, sexy e inteligente Riley Jeffers (Malin Akerman). Juntos, tendrán que conseguir dar otro golpe más para que Will pueda recuperar a su hija... antes de que sea demasiado tarde.
LA PRODUCCIÓN
Nicolas Cage recuerda por qué no lo dudó un instante cuando le ofrecieron interpretar a Will Montgomery: “Le diría que sí a Simon West prácticamente para cualquier cosa, porque creo que es uno de los mejores directores con los que he tratado nunca, y tuve una experiencia excelente cuando trabajé con él en ‘Con Air’”, afirma. “Es un caballero y un artista, y sabe lo que quiere. Es un tipo tremendamente seguro; llega, se pone manos a la obra y al final acabas con una forma nueva de ver la escena”.
“La historia trata esencialmente del amor de un padre por su hija”, explica Cage, “y el personaje de Josh Lucas, Vincent, que la secuestra y crea una serie de circunstancias horribles que me obligan a conseguir diez millones de dólares”.
Josh Lucas plantea: “Nic Cage y yo interpretamos a dos viejos amigos íntimos que llevamos ya cierto tiempo jugando a esto juntos, pero entonces se produce una traición entre nosotros y nuestras vidas dan un giro muy radical y negativo”. Prosigue: “Después de lo sucedido entre el personaje de Nic Cage y el mío, pasamos a ocho años más tarde, para encontrar a un personaje que no solamente ha perdido la razón, sino también sus sueños, y se está autodestruyendo hasta tal extremo que ya no tiene arreglo”.
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Noticias
300. El origen de un imperio
Esta entrega de la saga épica lleva la acción al campo de batalla (esta vez, en el mar) y nos narra los intentos del general griego Temístocles de unificar toda Grecia dirigiendo el cambio que modificará el curso de la guerra.
La aventura de acción está interpretada por Sullivan Stapleton como Temístocles y Eva Green como Artemisia. El reparto está completado por un selecto grupo de actores, en el cual nos encontramos con algunas caras Lena Headey retoma su papel protagonista como la Reina espartana de 300, Gorgo; Hans Matheson interpreta a Esquilo; y Rodrigo Santoro vuelve a interpretar al Rey persa, Xerxes.
La película está dirigida por Noam Murro a partir de un guión de Zack Snyder y Kurt Johnstad, basado en la novela gráfica Xerxes, de Frank Miller.
En el equipo creativo de la película encontramos al director de fotografía Simon Duggan, al diseñador de producción Patrick Tatopoules, al editor Wyatt Smith y a la diseñadora de vestuario Alexandra Byrne. La banda sonora está compuesta por Federico Jusid.
Frank Miller, el autor original de la novela gráfica en la que se basó 300, también ha cedido la idea original para la secuela, dado que se basa en Xerxes, otra de sus creaciones. Para que 300: El Origen de un imperio vuelva a causar sensación entre los espectadores, recupera el estilo visual que dio fama 300 en su estreno en 2007, lo que significa encontrarnos con una estética moderna y una especial espectacularidad en los enfrentamientos.
SINOPSIS
El argumento de esta nueva entrega da comienzo cuando Temístocles , un general griego, inicia un largo camino para llevar a cabo la unificación de Grecia. Esto provocará la guerra en la forma de un conflicto bélico que resonará en toda la región. En uno de los bandos se encontrará el mencionado Temístocles, mientras que en el otro se encontrará el despiadado Xerxes, el tirano persa que sigue dispuesto a dominar por todos los medios posibles a la humanidad. La invasión de Xerxes, al que ahora se considera un auténtico Dios debido a sus proezas previas, se verá acompañada por la presencia de Artemisa, que lidera el ejército persa con dureza y maestría en el combate. El encuentro de los dos bandos será decisivo para el destino de Grecia y, una vez más, los espartanos demostrarán si están a la altura de lo que la historia les ha reservado.
La aventura de acción está interpretada por Sullivan Stapleton como Temístocles y Eva Green como Artemisia. El reparto está completado por un selecto grupo de actores, en el cual nos encontramos con algunas caras Lena Headey retoma su papel protagonista como la Reina espartana de 300, Gorgo; Hans Matheson interpreta a Esquilo; y Rodrigo Santoro vuelve a interpretar al Rey persa, Xerxes.
La película está dirigida por Noam Murro a partir de un guión de Zack Snyder y Kurt Johnstad, basado en la novela gráfica Xerxes, de Frank Miller.
En el equipo creativo de la película encontramos al director de fotografía Simon Duggan, al diseñador de producción Patrick Tatopoules, al editor Wyatt Smith y a la diseñadora de vestuario Alexandra Byrne. La banda sonora está compuesta por Federico Jusid.
Frank Miller, el autor original de la novela gráfica en la que se basó 300, también ha cedido la idea original para la secuela, dado que se basa en Xerxes, otra de sus creaciones. Para que 300: El Origen de un imperio vuelva a causar sensación entre los espectadores, recupera el estilo visual que dio fama 300 en su estreno en 2007, lo que significa encontrarnos con una estética moderna y una especial espectacularidad en los enfrentamientos.
SINOPSIS
El argumento de esta nueva entrega da comienzo cuando Temístocles , un general griego, inicia un largo camino para llevar a cabo la unificación de Grecia. Esto provocará la guerra en la forma de un conflicto bélico que resonará en toda la región. En uno de los bandos se encontrará el mencionado Temístocles, mientras que en el otro se encontrará el despiadado Xerxes, el tirano persa que sigue dispuesto a dominar por todos los medios posibles a la humanidad. La invasión de Xerxes, al que ahora se considera un auténtico Dios debido a sus proezas previas, se verá acompañada por la presencia de Artemisa, que lidera el ejército persa con dureza y maestría en el combate. El encuentro de los dos bandos será decisivo para el destino de Grecia y, una vez más, los espartanos demostrarán si están a la altura de lo que la historia les ha reservado.
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acción
martes, 4 de marzo de 2014
domingo, 2 de marzo de 2014
Blue Jasmine
Blue Jasmine supone la nueva cita anual con el cine de Woody Allen, cargada como es habitual de actores muy conocidos (aunque hay menos superestrellas que en anteriores productos), personajes neuróticos al borde del colapso, jazz y brillantes diálogos.
La espectacular Cate Blanchett encabeza el reparto regalándonos una interpretación sentida y poderosa, amén de llenar la pantalla con su apabullante belleza física.
Jeanette (Cate Blanchett), rebautizada por ella misma con el nombre de Jasmine, perdió su millonaria existencia después del endeudamiento y suicidio del marido, Hal (Alec Baldwin).
Jasmine es tan orgullosa e irresponsable que cuando decide ir a quedarse en el modesto apartamento de su hermana Ginger (Sally Hawkins) lo hace viajando en primera clase. Allí, en San Francisco, la guapa exacaudalada tendrá sus más y sus menos con el novio de Ginger, Chili (Bobby Cannavale), con un dentista "de manos muy largas” (Michael Stuhlbarg) y con un atractivo aspirante a político (Peter Sarsgaad).
La película número 48 del cineasta neoyorkino sorprende más por su acabado visual que por su guión, probablemente porque nos tiene más acostumbrados a las habituales líneas ingeniosas (y en Blue Jasmine hay muchas) que al virtuosismo moviendo la cámara. En esta ocasión cuenta con el uso del formato panorámico -que usó en 1979 para Manhattan- y con la inestimable ayuda del director de fotografía español Javier Aguirresarobe.
Aparte de su trillada comparación con Un tranvía llamado Deseo, la cual es válida y cierta, comenzando por el mismísimo apellido de Cate, similar al nombre de la protagonista de la conocida película de Elia Kazan, Blue Jasmine también funciona como versión cómica -amargamente dulcificada, diría yo- del filme francés Hace mucho que te quiero (2008), donde el personaje de Kristin Scott Thomas volvía a casa de la hermana después de un trágico suceso.
Lo nuevo de Allen cuenta con un giro inesperado menos trágico que aquella obra, eso sí. Y con su genial libertad creativa, el realizador judío pone en evidencia la regla cinematográfica que dice que los protagonistas tienen que evolucionar en un viaje interior. Jasmine sólo viaja físicamente, de Nueva York a San Francisco, dejando las conversaciones y los monólogos como un fin en sí mismo.
Si hay algo para lo que sirve Blue Jasmine es para que Woody Allen se reconcilie con esa parte del público que lo considera un autor centrado únicamente en la gente elegante, ilustrada o snob.
La historia se presenta como un experimento temático poco trillado en la obra del director de Annie Hall, dando voz y voto a personajes de clase trabajadora que le dan una buena reprimenda a la difícil Jasmine. Dicho esto, Allen no juzga, sólo expone, y lo mismo vemos al novio trabajador de Ginger ser sociable y generoso que destrozando un teléfono o gritando a su novia delante de los hijos de ésta.
A pesar de los apuntes de humor, hacía tiempo que no veíamos a un personaje tan amargo como esta Jasmine en la obra del sensacional cineasta, una mujer que acapara nuestra atención durante todo el metraje por mucho que Allen se empeñe en centrarse en lo que hay a su alrededor. Al final, nos importa más ella, su complejidad intrínseca, que sus circunstancias, y podría dar lugar a un perfecto monólogo de hora y media.
Blue Jasmine resulta menos liviana que los anteriores trabajos del director en estos últimos años, y no pasa por alto la radiografía de los incontrolables y paradójicos deseos del ser humano contemporáneo, la pérdida de la identidad, la fútil visión del amor y la dependencia de lo material.
Su mejor película desde Match Point (2005). (Eliberico)
La espectacular Cate Blanchett encabeza el reparto regalándonos una interpretación sentida y poderosa, amén de llenar la pantalla con su apabullante belleza física.
Jeanette (Cate Blanchett), rebautizada por ella misma con el nombre de Jasmine, perdió su millonaria existencia después del endeudamiento y suicidio del marido, Hal (Alec Baldwin).
Jasmine es tan orgullosa e irresponsable que cuando decide ir a quedarse en el modesto apartamento de su hermana Ginger (Sally Hawkins) lo hace viajando en primera clase. Allí, en San Francisco, la guapa exacaudalada tendrá sus más y sus menos con el novio de Ginger, Chili (Bobby Cannavale), con un dentista "de manos muy largas” (Michael Stuhlbarg) y con un atractivo aspirante a político (Peter Sarsgaad).
La película número 48 del cineasta neoyorkino sorprende más por su acabado visual que por su guión, probablemente porque nos tiene más acostumbrados a las habituales líneas ingeniosas (y en Blue Jasmine hay muchas) que al virtuosismo moviendo la cámara. En esta ocasión cuenta con el uso del formato panorámico -que usó en 1979 para Manhattan- y con la inestimable ayuda del director de fotografía español Javier Aguirresarobe.
Aparte de su trillada comparación con Un tranvía llamado Deseo, la cual es válida y cierta, comenzando por el mismísimo apellido de Cate, similar al nombre de la protagonista de la conocida película de Elia Kazan, Blue Jasmine también funciona como versión cómica -amargamente dulcificada, diría yo- del filme francés Hace mucho que te quiero (2008), donde el personaje de Kristin Scott Thomas volvía a casa de la hermana después de un trágico suceso.
Lo nuevo de Allen cuenta con un giro inesperado menos trágico que aquella obra, eso sí. Y con su genial libertad creativa, el realizador judío pone en evidencia la regla cinematográfica que dice que los protagonistas tienen que evolucionar en un viaje interior. Jasmine sólo viaja físicamente, de Nueva York a San Francisco, dejando las conversaciones y los monólogos como un fin en sí mismo.
Si hay algo para lo que sirve Blue Jasmine es para que Woody Allen se reconcilie con esa parte del público que lo considera un autor centrado únicamente en la gente elegante, ilustrada o snob.
La historia se presenta como un experimento temático poco trillado en la obra del director de Annie Hall, dando voz y voto a personajes de clase trabajadora que le dan una buena reprimenda a la difícil Jasmine. Dicho esto, Allen no juzga, sólo expone, y lo mismo vemos al novio trabajador de Ginger ser sociable y generoso que destrozando un teléfono o gritando a su novia delante de los hijos de ésta.
A pesar de los apuntes de humor, hacía tiempo que no veíamos a un personaje tan amargo como esta Jasmine en la obra del sensacional cineasta, una mujer que acapara nuestra atención durante todo el metraje por mucho que Allen se empeñe en centrarse en lo que hay a su alrededor. Al final, nos importa más ella, su complejidad intrínseca, que sus circunstancias, y podría dar lugar a un perfecto monólogo de hora y media.
Blue Jasmine resulta menos liviana que los anteriores trabajos del director en estos últimos años, y no pasa por alto la radiografía de los incontrolables y paradójicos deseos del ser humano contemporáneo, la pérdida de la identidad, la fútil visión del amor y la dependencia de lo material.
Su mejor película desde Match Point (2005). (Eliberico)
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crítica
Taller de cine y TV “Juego en escena”
Fernando Arze.
“Juego en escena” es el nombre del taller de actuación para cine y TV que dictarán los actores Fernando Arze y Bernardo Peña del 6 al 11 de marzo en la Cinemateca Boliviana.
El taller, organizado por la Fundación Cinemateca Boliviana, tiene como objetivo generar herramientas para actores que quieran mejorar su interpretación en proyectos audiovisuales a través de juegos de improvisación, estudio de escenas y crítica de profesionales del medio.
El curso tiene planteado una duración de 5 días intensivos, siendo que cada día tiene de tres a cuatro horas de duración. En los primeros cuatro días se logrará un estudio de las escenas que los actores/alumnos interpretarán en el último día. Este último día tendrá como público a varios profesionales del medio que podrán ofrecer sus críticas constructivas al trabajo de los alumnos.
Los docentes del taller son Bernardo Peña y Fernando Arze, dos actores bolivianos que han estudiado y construido sus carreras en el exterior, en EEUU, México y Brasil. Ambos tienen más de 15 años de experiencia laboral en el medio cinematográfico, de TV y teatro. Habiendo trabajado juntos en este último año en dos proyectos, esta es la primera vez que ambos se juntan para dar un taller de formación de actores.
El taller se efectuará el 6, 7 y 11 de marzo, de 18:00 a 22:00, y el sábado 8 y domingo 9, de 10:00 a 13:00 horas.
Los interesados pueden llamar al teléfono 2444090 y/o para más información escribir a los correos: info@cinematecaboliviana.org / nancypintolazcano@hotmail.com
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Talleres
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