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martes, 27 de noviembre de 2012

“Casablanca”: 70 años de una gran amistad

“Tócala otra vez, Sam”, “Siempre nos quedará París” o “El mundo se desmorona y nosotros nos enamoramos”. No hace falta decir más. Han pasado 70 años desde “el principio de una gran amistad” entre el público de cualquier generación y la historia de amor más famosa del cine, “Casablanca”.

El guión se iba escribiendo sobre la marcha, la Segunda Guerra Mundial había dejado a Hollywood sin galanes y Humphrey Bogart había entrado en la nómina de la película a última hora, sustituyendo nada menos que a Ronald Reagan. En vez de Ingrid Bergman se había pensado en Hedy Lamarr y ni siquiera iba a estar ambientada en Marruecos, sino en Lisboa.

“Casablanca” había nacido más como un filme de propaganda política que como la historia de un amor inmortal, cuyo exotismo sería reconstruido enteramente en los estudios e incluso algunos decorados, como la estación de París, fueron reciclados de otras películas de la Warner, en este caso “La extraña pasajera”. El título que se barajó al principio fue el de la obra de teatro en la que se basaba, “Everybody Comes to Rick’s” (todo el mundo viene a Rick’s), aunque se decidió el título final para repetir el éxito de “Argel”, rodada tres años antes.

Así, a trompicones, se forjaba una de las películas con más momentos inolvidables y rememorados, ganadora de tres Oscar, llena de diálogos inolvidables, interpretaciones antológicas de Bogart e Ingrid Bergman (así como Claude Rains y Peter Lorre en papeles secundarios) y una música de Max Steiner para la eternidad. Michael Curtiz, forjado en las aventuras coloristas de “Robin Hood” o “La carga de la brigada ligera”, fue el inesperado artífice del milagro, ya que tampoco llegó como primera opción, que era el maestro del melodrama William Wyler. Pero todo ese equipo de “suplentes” desplegó tal sinergia que impuso su “amor” hasta eclipsar a esa Marsellesa, que sonaba ya en los créditos, a ese mensaje de oposición a los nazis en un proyecto que se empezó a gestar un día después del ataque japonés .

Doce meses de amor de calendario PATRICK DEMPSEY Y RINKO KIKUCHI

El “doctor macizo” de “Anatomía de Grey”, Patrick Dempsey, y la oscarizada actriz japonesa por su interpretación en “Babel”, Rinko Kikuchi, protagonizan 12 meses de sensual y onírico amor en el calendario de Carl Zeiss 2013, titulado “Imagination”.

El fotógrafo suizo Michel Comte ha sido el encargado de poner toda su sabiduría tras la lente para captar momentos de ensoñación y fantasía plasmados en unas imágenes que transportan a los dos protagonistas a un mundo de riesgo y de deseo, desierto y sofisticación.

En cada una de las hojas del calendario se narra la historia de amor entre dos personas que nunca han coincidido en el tiempo.

Sin embargo, a través de un personal y creativo juego de superposición de imágenes, Dempsey y Kikuchi transmiten sus sensaciones más íntimas y su fascinación por el otro.

Dempsey representa a un piloto de carreras pisando el pie del acelerador mientras que Riknko Kikuchi deja que su atractiva imagen se cuele como su principal meta a alcanzar.

Presente y futuro, sueño y realidad se recrean con un fuego cruzado de fotografías expuestas en multicapas para marcar un efecto de distancia a veces próximo y otras muy alejado en el tiempo.

Zhang Yimou volvió EL director de cine retornó a sus raíces estéticas con la película Amor

Zhang Yimou dio hace una década un punto de inflexión en su carrera. Desde su cine intimista transitó hacia el género wuxia, que etimológicamente significa “caballeros de las artes marciales”. Se trata de un género específicamente chino, ubicado en un escenario histórico y construido a base de combates con espada y a través de una historia melodramática que aborda las temáticas de la amistad, la lealtad o la traición.

Yimou se sumergió en este género a través de tres obras: Hero (2002), La casa de las dagas voladoras (2004) y La maldición de la flor dorada (2006), en las cuales construyó unas escenas de acción de un esteticismo delirante y preciosista. Y recientemente ha realizado una adaptación del cine negro al contexto chino del siglo X con Una mujer, una pistola y una tienda de fideos chinos (2009), remake de Blood Simple (Sangre fácil), de los hermanos Coen.

Pero en Amor bajo el espino blanco, Yimou regresa a sus orígenes, especialmente al tono que surcaba su obra El Camino a casa (1999). Basado en una novela de Aimi Zhu, narra la secreta historia de amor entre Jing, una joven estudiante urbana, y Sun, un hijo de militar de la zona rural.

El padre de Jing está encarcelado por sus ideas políticas derechistas y su madre debe mantener a todos sus hijos, por lo que la familia pertenece a la clase humilde y depende de las ayudas del Estado. Jing conoce a Sun a través de unos proyectos de educación en escuelas rurales impulsados por el régimen comunista, pero su diferencia de clase y de edad impide el desarrollo de la relación.

Lo interesante es la inversión del estereotipo de la pareja imposible a causa de su pertenencia a distinta clase social. En un régimen comunista, en el que no existen clases sociales, no hay cabida para tal arquetipo narrativo; pero Yimou lo utiliza señalando al Estado como obstáculo en la relación. No son los padres de Sun los que le imponen la ruptura por tener contacto con un joven de clase social inferior, sino que es la madre de Jing quien, por temor a perder el apoyo del Estado (ante el escándalo de la diferencia de edad), bloquea todo contacto posible.

Así, Yimou desea ofrecer el retrato de un Estado omnipresente que oprime la esfera íntima del individuo e impide el libre ejercicio del amor y la amistad. De hecho, las escenas más interesantes del filme, quizás por su realismo, son los bailes organizados en la escuela en honor del Estado: los individuos se mueven en masa, de forma uniforme, en bloque, pues tal es la homogeneización que imprime el Gobierno en la sociedad. Todo en esta obra se proyecta hacia la revolución cultural.

Los personajes terminan integrando en su subjetividad la presión externa, hasta el punto de actuar inconscientemente de acuerdo con los dictados sociales. Y hay un plano bellísimo que hace evidente al espectador tal construcción de la conducta a través de la mirada social: durante un momento íntimo, los personajes se dan un baño y Jing se cambia de ropa para ponerse el bañador. Y para hacerlo se esconde de nuestra mirada tras una tabla que oculta su cuerpo: Jing se oculta inconscientemente de nosotros, como lo hace del Estado, pues hay expresiones del yo, como la desnudez o ese enamoramiento hacia Sun, que no son permitidas en sociedad y que hay que ocultar. Por suerte, siempre queda el amor en libertad bajo el espino blanco.

La obra está dividida en capítulos, entre los cuales se construyen ranuras que devoran el tiempo, pues el filme está plagado de elipsis que obligan a completar esta poética historia de amor.

De tono pausado y contemplativo, con una fotografía de tonos marchitos pero bellos, teñida de nostalgia y de tiempo (señalando la ambientación, en los años 70, y la presión sobre los personajes), y a través de un predominio de los planos medios, pues siempre está próximo a sus personajes, Zhang Yimou construye una bella historia de amor, aunque dispone de algunos momentos estereotipados que reducen el interés. Por mi parte, me interesa más la relación de los individuos con el Estado y el entorno que la propia historia de amor, aunque cuenta con momentos realmente intensos.

Preparan estreno de esperada cinta The Hobbit

La primera entrega de la trilogía cinematográfica The Hobbit, An Unexpected Journey está lista para su estreno mundial mañana en Wellington, la capital neozelandesa, confirmaron ayer sus realizadores.

El portavoz de Wingnut Films, Matthew Dravitzki, aseguró que la cinta estaba terminada, después de que el director Peter Jackson subiera el sábado pasado un video sobre los últimos retoques de la película comentando que estaría terminada en las próximas 48 horas.

“Atento mundo. Se cruza en tu camino el HFR (formato de Alta Velocidad de Fotogramas). ¿Estás listo?”, indicó Rob Gordon, uno de los editores del filme en su cuenta de Twitter.

El HFR, que se utilizará por primera vez en The Hobbit, se refiere al formato de alta velocidad que es capaz de mostrar 48 fotogramas por segundo y que ha sido bautizado comercialmente por Warner Bros como HFR 3D.

El domingo comenzaron a llegar a Nueva Zelanda algunas de las estrellas de The Hobbit, como Andy Serkis (Gollum), Martin Freeman (Bilbo Baggins), Elijah Wood (Frodo Baggins) y Richard Armitage (Thorin Oakenshield).

La primera entrega de esta trilogía es The Hobbit: An Unexpected Journey y comenzará a proyectarse en el resto del mundo a partir de mediados de diciembre, mientras que The Hobbit: The Desolation of Smaug y The Hobbit: There and Back Again serán estrenados en diciembre de 2013 y julio de 2014, respectivamente.

lunes, 26 de noviembre de 2012

La premiere del Hobbit en La Paz será el jueves 13 de diciembre

La Informacion que tenemos es esa del Estreno del Esperado Film

La premiere del Hobbit en La Paz será el jueves 13 de diciembre

"Twilight" se impone nuevamente en la taquilla de EEUU

La última entrega de la saga "Twilight", "Breaking Dawn Part 2", se mantuvo cómodamente en lo más alto del podium de las películas más taquilleras del fin de semana en Estados Unidos tras recaudar entre el viernes y el domingo más de 43 millones de dólares.

La cinta se estrenó el pasado 16 de noviembre y desde entonces ha acumulado ya más de 226 millones de dólares que le han permitido dominar la cartelera de EE.UU. por delante de títulos como "Skyfall" (la nueva aventura de James Bond) y la adaptación de la vida de Abraham Lincoln dirigida por Steven Spielberg, "Lincoln".

"Skyfall" ingresó 36 millones de dólares el pasado fin de semana y ha superado los 221 millones desde que debutó el día 9 de noviembre, misma jornada que se presentó en algunas salas del país "Lincoln", cuyos números son también notables a pesar de contar con mucha menos distribución que "Twilight" y "Skyfall".

El filme de Spielberg con Daniel Day-Lewis en la piel del expresidente de EEUU que impulsó el proceso para abolir la esclavitud en el país consiguió 25 millones de dólares entre el viernes y el domingo, mientras que su recaudación total sobrepasa los 65 millones.

Estrenos para el largo puente de Acción de Gracias como la película de animación "Rise of the Guardians", la adaptación de la novela "Life of Pi", y el "remake" bélico de adolescentes "Red Dawn" lograron 24, 22 y 14,6 millones de dólares, buenos resultados para "Life of Pi" y "Red Dawn" pero escasos para los "Guardians".

Habitualmente las nuevas producciones dirigidas a familias y público infantil tienen mejor acogida en Acción de Gracias y "Rise of the Guardians" tuvo los tres peores primeros días de debut para Dreamworks Animation desde "Flushed Away" en 2006, según datos de Box Office Mojo.

Con un mes de proyecciones a sus espaldas, el personaje de videojuego "Wreck-It Ralph" continúa generando interés con su filme animado y sumando millones de dólares.

Durante el último fin de semana logró unos 16 millones de dólares, un poco más que la debutante "Red Dawn".

El drama "Flight" de Denzel Washington parece ir tocando tierra poco a poco aunque todo apunta a que superará los 100 millones de dólares en venta de entradas en EE.UU. antes de retirarse de las salas.

Su último vuelo de fin de semana le sirvió para recaudar 8,6 millones de dólares.

La lista de las 10 películas más taquilleras entre el viernes y el domingo se cierra con "Silver Linings Playbook" y "Argo", que obtuvieron 4,6 y 3,8 millones de dólares, respectivamente.

Daniel Radcliffe ya no es Harry Potter



El actor británico está encantado de ir por la buena senda en lo que a dejar atrás su pasado como Harry Potter se refiere, y disfruta viendo cómo la gente va poco a poco reconociéndole a él, sin necesidad de mencionar al famoso mago.

"Estaría mintiendo si digo que absolutamente nadie me llama Harry Potter. Claro que sí. Pero, ¿sabes qué? Cada vez más gente me llama Daniel Radcliffe, lo que es encantador", explicó el actor de 23 años.

"El otro día pasé al lado de dos chicas que estaban sentadas en un banco y les oí decir: 'Dios mío, es Daniel Radcliffe', y siempre que pasa eso me digo: '¡Sí!'. No porque me reconozcan, si no porque usen mi nombre de verdad", añadió.

Por otro lado, el joven intérprete aseguró que no le gusta que le inviten a eventos de famosos porque todavía encuentra difícil el hecho de tener que hablar ante una sala llena de gente.

"Puedes todavía ser tímido. La timidez la encuentras en mí de distintas maneras. Creo que es más el hecho de sentirme incómodo. Como cuando voy a esos eventos, como los Baftas, o cuando me invitaron al Met Ball -donde terminé pasándomelo bien porque fui con un amigo. Pero normalmente me siento incómodo en un evento como esos porque no creo que sea especialmente bueno dando pequeños discursos. Nunca sé dar una imagen ajustada de mí mismo, por lo que me muestro nervioso o torpe", confesó a la revista Seven.