Buscar

lunes, 24 de enero de 2011

El ‘Campo de Batalla’ de 5 mujeres es la peluquería

Cinco mujeres se ven forzadas a permanecer juntas, por largo tiempo, en un salón de belleza debido a una revuelta social que palidece frente al combate de palabras plasmado en la cinta Campo de Batalla, que se estrena el jueves 27 en la Cinemateca.

La película, ópera prima de la actriz y directora Amancay Tapia, se enfoca en un lugar tradicionalmente exclusivo de las mujeres para tratar temáticas como las relaciones de pareja y familia, el trabajo y la migración. Todo en medio del caos generado por las ya tradicionales marchas y protestas que se desarrollan en la ciudad de La Paz de manera casi cotidiana.

La cinta está protagonizada por Erika Andia, Fanny Soledad, María Luque, Claudia Coronel y la misma Tapia. Cada una de ellas interpreta a una mujer cuya situación social, edad e ideologías la ponen en conflicto con las otras “refugiadas” del salón de Belleza. El personaje de Andia (¿Quién mató a la llamita blanca? y Pocholo y su marida) es Dolores, la dueña del salón de belleza y una madre que lucha por ganarse el amor de su hija que perdió durante los diez años que pasó en España como inmigrante.

Una tarea muy difícil, ya que su hija Penélope (Fanny Soledad) encuentra difícil reconectarse con su progenitora, ya que fue criada por su abuela, Adelita (Luque) una orgullosa cocalera que aún no perdona a su nuera, Dolores, por dejar su hija a su cuidado para irse a España. En medio del conflicto familiar está Lupe, cuya mayor ambición es emigrar a Miami.

Lupe entró al salón a peinarse antes de la celebración de su boda ese mismo día, pero queda atrapada en el local, al igual que Ana (Tapia), una turista Española perdida en el caos de la Paz. De apariencia tranquila, la visitante está emocionalmente inestable tras la ruptura con su pareja.

Amancay Tapia es una cineasta y escritora que afirma que su educación creativa y un fuerte compromiso social han sido los ejes que han formado su vida y trabajo. Incursionó en el teatro tanto como dramaturga y actriz y ha representado sus propios proyectos en España y en Londres.

Su primer largometraje es Campo de Batalla, rodado en La Paz. Fue parte de la competición oficial del XXV Festival del Cinema Latino Americano en Triestre, Italia, del Festival Internacional de Ourense y ganó el premio a la mejor película extranjera en el festival de Portobello.

Extras
Otros personajes de la producción son Ruddy Catacora, Wilfredo,
Tatiana Tapia y una clienta sin identificar.
.
Equipo
Justin Chilton es el ejecutivo de Producción,
Amancay Tapia es la productora
y Guillermo Medrano el director de fotografía.

Proyección
La cinta se exhibirá en la Cinemateca Boliviana (c. Óscar Soria). a partir del jueves 27 de enero a las 19.30. Informes al teléfono 2444009.

Empieza la cuenta atrás para las nominaciones a los Oscar

La temporada de premios en Hollywood afronta su recta final a la espera de que este martes, con el anuncio de las candidaturas a los Oscar, se confirme el pulso de gigantes entre The Social Network y The King's Speech, cuyo vencedor se desvelará en la gran fiesta del cine, el 27 de febrero.

En el terreno interpretativo, Colin Firth (The King’s Speech) se perfila como favorito. Entre las actrices, se espera una lucha reñida entre Annette Benning (The Kids Are Alright) y Natalie Portman (Black Swan).

Los fracasos más estrepitosos de Hollywood del año 2010

Películas que apuntaban a romper la taquilla y acabaron destrozando los bolsillos de sus productores. Forbes publica una lista con los grandes fiascos del cine en 2010. La revista ha estudiado los casos de más de 200 largometrajes, candidatos potenciales a formar parte de este ranking. Jonah Hex se lleva la palma. Y eso que los datos no tienen en cuenta los gastos de marketing o lo que llevan las distribuidoras.

El primero en encabezar la lista es la cinta titulada Jonah Hex protagonizada por Megan Fox y Josh Brolin. Con un presupuesto de 47 millones de dólares, relativamente mediano para una producción de Hollywood, Jonah Hex sólo obtuvo en los cines norteamericanos poco más diez semanas, recaudando únicamente el 24% de su inversión. En España saldrá directamente en DVD sin pasar por las salas de cine más comerciales.

El segundo lugar es para Medidas extraordinarias, que trata de la búsqueda de la cura de una extraña enfermedad en este melodrama, con Harrison Ford y Brendan Fraser, que apenas generó 15 millones de dólares en taquilla, quedándose a la mitad, el 48%, de lo que habría costado.

En el tercer puesto se localiza Repo Men, un filme de acción y ciencia-ficción con la participación de Jude Law y Forest Whitaker, que son dos particulares agentes de cobros de morosos de aquellos que no pagan los órganos que les han trasplantado. Recaudó 32 millones que significa el 56% de su presupuesto.

El cuarto lugar se lleva Scott Pilgrim contra el mundo, basado en los cómics de Bryan Lee O’Malley, romances adolescentes pero desde un prisma original, con gran influencia de los videojuegos, mangas, ánime o la música alternativa. Tuvo una recaudación de 60 millones de dólares, lo que equivaldría a un 77%.

Let me In se lleva el quinto puesto. Es el remake hollywoodiense de un clásico moderno del cine de terror, el de la historia de niños vampiro de la película sueca Déjame entrar y la novela escrita por John Ajvide Lindqvist, a cargo del director Matt Reeves Monstruoso. Recaudó 20 millones de dólares, es decir un 85% del total de su inversión.

El sexto puesto es para Splice: Experimento mortal. Este filme es un cine fantástico de bajo presupuesto dirigido por Vincenzo Natali en torno a experimentos genéticos. Los actores Adrien Brody y Sarah Polley encabezan el reparto. Recuperó 25 millones de dólares, un 85% de lo invertido.

En el lugar número siete se encuentra la película MacGruber, que es una parodia de la famosa serie MacGyver del programa de humor Saturday Night Live. Tuvo una buena recaudación 9,3 millones de dólares, un 93%, ubicándose entre las que por lo menos alcanzaron a recuperar lo invertido.

Los últimos lugares

El octavo puesto es para Green Zone: Distrito Protegido. Tanto Matt Damon, como protagonista, y Paul Greengrass, como director, intentaron repetir el éxito en el cine de acción que tan buenos resultados les había dado con la saga Bourne. Recuperó 95 millonesde dólares, 95%.

El noveno lugar lo ocupa En pata de guerra. Con la participación de Brendan Fraser, esta comedia que enfrentaba al protagonista a varios animales del bosque molestos por la destrucción de su hábitat. Recaudó 35 millones de dólares, el total de su inversión.

El último puesto es para Desde París con amor. Cinta de acción y comedia con John Travolta bajo la dirección de Pierre Morel un éxito sorpresa. (Agencias)

Fracasos del cine
# 1. Jonah Hex Inversión 47 millones de dólares. Recaudación 24% del presupuesto.


# 2. Medidas extraordinarias Recaudación 15 millones de dólares , 48% de inversión.


# 3. Repo Men Recaudación de 32 millones de dólares, un 56%.


# 4. Scott Pilgrim contra el mundo Recaudación de 60 millones de dólares, un 77%.


# 5. Let me In Recaudación de 20 millones de dólares, un 85%.


# 6. Splice: Experimento mortal Recaudación de 25 millones de dólares, un 85%.


# 7. MacGruber Recaudación de 9,3 millones de dólares, un 93%.


# 8. Green Zone. Distrito Protegido Recaudación de 95 millones de dólares, igual a 95%.


# 9. En pata de guerra Recaudación de 35 millones de dólares, su inversión total de 100%.


# 10. Desde París con amor Recaudación de 52 millones de dólares, también recuperó el 100%.

Campo de batalla se estrena el jueves en la Cinemateca

Debido a una revuelta social en las calles de un suburbio de la ciudad de La Paz, cinco mujeres se ven forzadas a pasar un tiempo juntas en un modesto salón de belleza. A medida que pasan las horas, las personalidades de cada una de ellas se hacen incompatibles y la convivencia se torna difícil. Si las manifestaciones de la calle son ruidosas pero pacíficas, el salón de belleza es, en cambio, un campo de batalla de confrontaciones personales. Los conflictos internos crean un mundo paralelo al de la calle sólo que de emociones femeninas que por momentos son más explosivas que las explosiones de la calle.

El estreno de una directora

Ésta es la presentación-sinopsis de Campo de Batalla, ópera prima de la directora Amancay Tapia y la nueva película boliviana que se estrenará el jueves 27 de enero en la Cinemateca Boliviana, a partir de las 19:30.

La cinta está protagonizada por Claudia Coronel (Lupe, una mujer a punto de casarse), Fanny Soledad (Penélope, la hija adolescente de la peluquera), María Luque (Adelita, la abuela de Penélope y la nuera de Dolores), Amancay Tapia (Ana, una turista española extraviada en La Paz) y Erika Andia (Dolores, la dueña del salón de belleza).

Andia, quien ya cuenta con varios filmes en su haber, cuenta que se trató de una interesante experiencia, principalmente porque se encontraron varias mujeres durante la actuación, filmación y producción de la cinta. “Había pocos hombres y trabajar entre mujeres realmente es caótico (risas) pero estoy contenta con el resultado. Es una muy interesante propuesta”, señala Andia.

La película, que pertenece al género de drama, propone una mirada a algunos de los temas generales que preocupan a las mujeres, como el machismo, la herencia de algunas tradiciones, el regionalismo e, incluso, el racismo.

“Estoy segura que el público no saldrá defraudado y además es la incursión de una nueva directora a quien hay que apoyar por arriesgarse a hacer cine en Bolivia, que siempre es hecho a puro pulmón, contra viento y marea”, señala Andia.

domingo, 23 de enero de 2011

RED Retirados altamente peligrosos

Es sabido que la industria del cine nunca se ha basado total y enteramente en ideas originales para entretenernos a lo largo de los años. Muchos fueron los materiales utilizados a través del tiempo para contar historias en el celuloide, tales como novelas, cuentos, obras de teatro y, más recientemente, los cómics o historietas.

No fue hasta el 2002 que los estudios de Sony decidieron sacar la película del héroe arácnido, mejor conocido como Spider-Man. De esta forma, Hollywood vio en este medio a su nuevo ganso con huevos oro. Considerando la recaudación mundial de $us 821. 71 millones, además de consolidarse en el puesto 26 de las películas más taquilleras de la historia, la película del Hombre Araña comenzó una nueva tendencia para bien (o mal) de la industria en algunos casos, sostenida en la sobreexplotación de este género de superhombres e historietas.
Desde la mencionada cinta año hasta el 2008, la empresa Marvel Comics lanzó al cine, además del escala paredes, a personajes como Los X-Men , Los 4 Fantásticos, Hulk, Daredevil, entre otros, logrando, de esta forma, éxito y buena recepción con algunas de las cintas y, sobre todo, mucho billete. Por el otro lado estaba la contraparte y competencia de Marvel, DC Comics, que no tuvo mucho éxito en ese plano, presentando débil regreso del hombre de acero y una pésima Catwoman (interpretada por Halle Berry), pero destacándose en el reinicio para Batman, a cargo de Nolan. Es justo en el 2008 que el director de Memento nos entregó El Caballero de la Noche, a la cual considero la mejor película de superhéroes de la historia y la que ha registrado la mejor interpretación de un villano (Heath Ledger con la actuación de su vida-literalmente-, dando vida a la némesis de Batman, El Guasón). La visión oscura y real de Nolan estableció un estándar altísimo para todas las películas póstumas que introdujeran o utilizaran a superhéroes. El año pasado de lo mejor que pudimos ver en el género fue Kick Ass y Scott Pilgrimm vs The World (ninguna llegó a nuestras pantallas, pero se las puede adquirir en los circuitos ilegales).

Después de esta excesiva introducción voy directo al grano. Si vieron la premiación de los Globos de Oro del anterior domingo, tal vez se pudieron percatarse de las películas que estaban nominadas a la categoría de Mejor Película de Comedia o Musical, entre las cuales estaba RED (que perdió la partida frente a The kids are all right). Curiosamente, este filme, adaptación al cine de la novela gráfica de título homónimo, acaba de estrenarse en las salas de los cines Center y Norte,y, tal como lo sugerían algunos avances –a pesar de lo engañosos que son últimamente-, se trata de una interesante opción de entretenimiento.
Frank Moses (Bruce Willis) es un ex-agente de operaciones secretas de la CIA, quien vive solo llevando una tranquila existencia. Esto es así hasta el día en que un escuadrón de la muerte, altamente equipado, aparece decidido a asesinarlo. Con su identidad en riesgo y la vida de una mujer en peligro, Frank reúne a su viejo equipo que igual se encuentra en la mira de los asesinos. Su equipo, compuesto por Marvin Boggs (John Malkovich), Victoria (Helen Mirren) y Joe Matheson (Morgan Freeman), encuentra en esta reunión un último intento de sobrevivir y descubrir la verdad detrás de esta persecución.

Si bien la novela gráfica original es de un tono más violento y serio, para esta adaptación optaron por convertirla en una comedia de acción, transición que fue muy bien llevada a cabo, ya que, a pesar de que la acción sopesa a la comedia en los tramos finales de la cinta, ésta no deja de ser graciosa en virtud al sarcasmo, el lenguaje, el cinismo de los personajes y, desde luego, las situaciones en las cuales nos los presentan.
El relato argumental y visual es sólido y constante a través de toda la película. Si bien la trama en sí es algo trillada, ésta no deja de ser interesante y atrayente durante todo el metraje, ya que no se torna aburrida ni pesada en ningún momento. A pesar de contar con secuencias cliché del género, que se tornan inevitablemente imposibles, el juego visual es destacado, variado, fluido y muy llevadero, acorde a lo que se ve en la pantalla y a lo que se esperaría de una buena cinta de acción a la antigua usanza.
Todo el reparto es de lujo y hasta espectacular. Este es el tipo de películas en las cuales Willis parece un pez en el agua. Sin mucho esfuerzo interpretativo, ni intentar demostrar dotes actorales, y a pesar de la edad, Willis todavía demuestra que es capaz de instruir e interpretar igual o mejor al denominado “héroe de acción” que las nuevas generaciones de actores del género. La interpretación de Malkovich es viciosa y adictivamente genial, dentro la locura de su personaje, y Mirren es una mezcla de Martha Stewart con Rambo, que irradia esa elegancia de reina utilizando botas de combate. Si bien la participación del personaje de Freeman es corta, ésta no deja de ser un gran complemento al grupo, al igual que los secundarios interpretados por Karl Urban (Agente de la CIA encargado de la persecución y asesinato, William Cooper) y Mary-Louise Parker.
Si la película tratara de dar algún mensaje, pues éste sería que nunca se es demasiado viejo para el caos. Retratada como un gran cómic/película, la historia es tonta, explosiva y divertida -a lo dibujo animado- en todas sus dimensiones, y nos recuerda a la amable vecina de la tercera edad que vive a la vuelta de nuestra casa y que secretamente es una espía internacional. La cinta triunfa en su cometido dentro de lo que se esperaría del género: sin tomarse demasiado en serio, juntando un pastiche de la anarquía de los tres chiflados con la conspiración gubernamental y una saludable porción auto-reconocida de tonterías. El filme no será brillante ni una obra maestra, pero tampoco pretende serlo, ya que sólo quiere entretener y brindar un buen momento al espectador, que, estoy seguro, disfrutará de la irreverencia del género cómico-acción que ésta regala.
En el horizonte del 2011 tenemos títulos como Linterna Verde, Thor, X-Men: Primera Clase, Cowboys y Aliens, Capitán América y Tin Tin, por mencionar sólo algunas otras adaptaciones de historietas, esperamos que, sin llegar a ser El Caballero de la Noche, estas películas ofrezcan calidad y satisfacción a tantos “fanboys” que hay por ahí. Y esperamos también que los estudios no busquen solamente facturar a costa del fanatismo y cariño que tenemos hacia estos personajes que utilizan los calzoncillos hacia afuera.


SE ESTRENA EN SALAS LOCALES LOS HOMBRES QUE NO AMABAN A LAS MUJERES


A casi dos años de su lanzamiento internacional, llega a nuestras pantallas Los hombres que no amaban a las mujeres (Niel Arden Oplev, 2009), la adaptación cinematográfica de la primera parte de la célebre trilogía Millennium, del escritor y periodista sueco, Stieg Larsson (1954-2004). La producción –también sueca- se estrena en momentos en que la saga vuelve a levantar revuelo internacional, estando actualmente en rodaje la versión estadounidense de la cinta, bajo la dirección de David Fincher, a quien ni siquiera la cosecha interminable de los éxitos de La red social le ha hecho interrumpir el proyecto (titulado en inglés The girl with the dragon tattoo).

De hecho, está previsto que este remake -con Roney Mara en la piel (tatuada) de Lisbeth Salander y Daniel Craig haciendo de Mikael Blomkvist- se estrene comercialmente en diciembre de este año. A este dato se suma el reciente anuncio de que la tercera parte de la versión cinematográfica sueca de la saga (traducida en español como La reina en el palacio de las corriente de aire), lanzada el pasado año, ha merecido importantes nominaciones para los premios de la Academia de Cine Británica (Bafta), en las categorías a Mejor Película en Lengua Extranjera, Mejor Actriz y Mejor Guión Adaptado. Y por si esto no fuera suficiente, no cuesta nada introducir en internet el nombre del autor sueco y de su trilogía para saber en qué anda el escándalo en torno a los derechos de autor de la obra.
Así pues, la idea es convencer al lector y/o espectador local de que no está demás acudir al cine para ver Los hombres..., una producción que, si bien está lejos de ser una obra maestra en su género, cuando menos ofrece una dosis respetable de misterio, acción, horror y, acaso más importante para los seguidores de la trilogía, le pone carne y hueso a esa anti-heroína posmoderna que es Lisbeth Salander.

Llegado a este punto, no estaría demás volver atrás y rememorar las circunstancias que nos condujeron al descubrimiento y la fascinación por el universo Millennium. Se entenderá, pues, que Millennium es para muchos –como yo- lo más cerca que estaremos de pertenecer a esos infantiles y masivos cultos, rayanos en lo mórbido, desatados por saga de Harry Potter y la trilogía de El Seños de los anillos. Dicho de otra forma, en lugar de un mago nerd con varita, nuestra particular mitología la preside una hacker disfuncional con el cuerpo cubierto de tatuajes y piercings. O si se quiere, a nosotros no nos conmueve un hobbit contrariado moralmente por el anillo que traslada, sino un periodista arrogante y promiscuo, afanado en denunciar corruptelas empresariales, descubrir asesinos seriales y destapar los excesos de los servicios de inteligencia de su país.
Y es que, en una era en que los “Best Sellers” han sido casi reducidos a basura, la publicación de Los hombres que no amaban a las mujeres (2005), La chica que soñaba con una cerilla y un bidón de gasolina (2006) y La reina en el palacio de las corrientes de aire (2007), las tres novelas policiales que integran la llamada trilogía Millenium de Larsson, supo demostrarnos que no todo lo que se vende bien es mierda. A estas alturas ya convertidas en objeto de culto mundial, las tres obras protagonizadas por Mikael Blomkvist, un periodista maduro experto en fraudes económicos, y Lisbeth Salander, una hacker freakie y asocial, se han ganado el aplauso casi unánime de la crítica y la academia, con sendos panegíricos como los del mismísimo Nobel peruano, Mario Vargas Llosa. Y no es para menos. Más allá de su pericia para el armado de la trama policial y el olfato para la construcción de dos personajes de antología, la obra atrapa por la habilidad de Larsson -quien no vivió lo suficiente para saborear el éxito editorial de sus obras- para confeccionar un demoledor y honesto retrato de la sociedad y el sistema suecos, capaz de trascender su aparente ejemplaridad.

Y es, precisamente, en la primera parte de la trilogía en la que la tinta destilada para ilustrar un estado de podredumbre que se expande en forma de corrupción política, estafas financieras, insidias familiares, misoginia delincuencial, racismo y espionaje, se vuelve indeleble y penetrante, hasta el punto de grabarse irremediablemente en el imaginario del lector. No sería arriesgado afirmar que el libro (de más de 600 páginas en su edición pirata y de algunos cientos más en su versión legal), ha dejado en millones de lectores una imagen a la cual acudir siempre que se quiera pensar este mundo post capitalista, globalizado e hipertecnologizado en que nos ha tocado vivir. Y esto es algo que la película homónima dirigida por el danés Oplev conserva en buena medida, aunque, desde luego, sin la hondura ni la contundencia con que lo hace el libro.
La historia de Los hombres… narra la investigación en que Blomkvist (Michael Nykvist) y Salander (Noomi Rapace) se enfrascan, por encargo del anciano empresario Henry Vanger, para dar con el responsable de la muerte de la sobrina del Vanger, Harriet, desaparecida en circunstancias misteriosas 40 años atrás. El encargo le llega al periodista en su peor momento profesional, a poco de haber sido condenado a la cárcel, acusado por difamar a un poderoso empresario. Sólo la feliz alianza con la joven hacker informática y los descubrimientos que ambos hacen en torno a la desaparición de Harrier Vanger le otorgan un nuevo sentido a su vida. Sin embargo, los hallazgos los conducen a reconstruir la oscura trama familiar de los Vanger, que más de uno intenta mantener oculta, sin importar el precio.

De una factura técnica ejemplar, que no tiene nada que envidiar a las grandes producciones de acción de Hollywood, el filme sale airoso, aunque no sin algunos tropiezos, del enorme desafío de condensar en algo más de dos horas una novela de más de 500 páginas, imprimiéndole a los múltiples eventos de la trama un ritmo vertiginoso y llevadero, que apenas decae en la parte media del metraje. Es cierto que, frente a la obra literaria original, la cinta puede resultar insuficiente y hasta decepcionante para el lector exigente. Pero, si se la intenta ver como una obra per se, es capaz de ganarse la atención y la complicidad del espectador, en virtud a un respetuoso apego al espíritu del libro y a los códigos cinematográfico del thriller. Mucho más no se le puede pedir a una adaptación cinematográfica que, desde su concepción, cargó las pesadas expectativas de millones de seguidores de la obra de Larsson.
Acaso lo mejor que deja la película es la sensación de que Lisbeth Salander existe, de que es de carne y hueso. Porque no otra cosa se puede decir de la extraordinaria caracterización de Noomi Rapace, que, más allá de acomodarse proverbialmente a la descripción física que Larsson hace de ella en la novela, encarna ese talante parco, bizarro, tosco, violento y receloso que distingue a nuestra venerada anti-heroína. Se entenderá, entonces, que no son para nada gratuitos los reconocimientos y nominaciones que la actriz sueca ha cosechado por este papel en certámenes de alto prestigio cinematográfico como los de la Academia de Cine Europeo o los propios Bafta.

Algo que debe también destacarse de la versión cinematográfica de la primera parte de la saga de Larsson es el cuidado con que el realizador traduce en imágenes en movimiento el clima narrativo construido en la novela. El frío, la opresión, la tensión, la violencia, la oscuridad y el horror de la novela son cabalmente materializados en virtud a un acertado tratamiento fotográfico, escenográfico y musical.
Tampoco se puede dejar de destacar la abierta apuesta de la película por enganchar al público con las dos siguientes partes que completan la trilogía. El guión toma prestadas algunas secuencias que no aparecen originalmente en el libro de Los hombres que no amaban a las mujeres, sino en los siguientes volúmenes, procurando deslizar algunas pistas sobre el oscuro pasado de la Salander; pistas que, para los espectadores vírgenes en el universo Millennium, pueden resultar intrigantes, y que, para los duchos lectores de la obra de Larsson, funcionan como guiños cómplices que se agradecen y aseguran la expectativa de cara a las dos siguientes cintas (mucho tiene que ver en esto el que las tres partes hayan sido rodadas de un solo tirón). Pero, más allá de su orientación comercial, la inclusión de estas secuencias revela el oficio de Arden Oplev para manejarse en el terreno del thriller, en el que no resulta del todo recomendable resolver por completo todos los conflictos de la trama, siendo, por el contrario, un riesgo inteligente dejar al espectador con un margen de intriga que lo incomode y le permita seguir viendo/construyendo la película incluso después de finalizados los créditos. Se trata, pues, de facilitar que el público se apropie de la obra.

Dicho esto, lo único que queda es aguardar por el estreno de la película, por el afortunado descubrimiento o el anhelado retorno a las ófricas tierras de Larsson. Sean, pues, (otra vez) bienvenidos al universo Millennium.

Anthony Hopkins es el principal candidato para interpretar a Alfred Hitchcock

Anthony Hopkins podría ser el elegido para dar vida al mítico Alfred Hitchcock en una película basada en el libro "Alfred Hitchcock and the Making of Psycho", informó hoy la edición digital de la revista The Hollywood Reporter.
El actor, ganador de un premio Óscar por "The Silence of the Lambs", negocia actualmente ser el protagonista del proyecto, basado en la obra de Stephen Rebello.
Sacha Gervasi, director del aclamado documental "Anvil! The Story of Anvil", también está en conversaciones para ponerse al frente de la película, desarrollada por la productora Montecito.
El libro, publicado en 1998, plasma el momento en la vida de Hitchcock en el que, en el auge de su carrera como director, decide apostar por una película de terror de bajo presupuesto: "Psycho".
En aquel tiempo ningún estudio se quiso arriesgar y el propio director tuvo que lograr por sí mismo la financiación del proyecto.
La película consiguió ser una de las más exitosas de su carrera y es una de las más influyentes de la historia del cine.
El guión del filme es obra de John McLaughlin ("Black Swan"), en el que se plasmará igualmente la relación entre el director y su esposa, Alma Reville.
Se trata de la segunda aproximación de Hopkins al proyecto. Su nombre ya sonó en un intento previo por sacar adelante la obra, que supuestamente tendría a Ryan Murphy como director y a Helen Mirren como protagonista femenina.
Hopkins estrena el "thriller" sobrenatural "The Rite" el próximo día 28. EFE