viernes, 2 de marzo de 2018

Las Kardashin de la aristocracia británica

En 1066 su antepasado Robert de Tosni cruzó el canal de la Mancha desde Francia, junto a Guillermo el Conquistador, y participó en la masacre de la batalla de Hastings, un combate en el que murieron miles de soldados de las tropas anglosajonas y que marcó el inicio de la conquista de Inglaterra. En la actualidad, las tres hermanas Manners continúan con esa tradición familiar de ir arrasando allá por donde pasan, aunque en esta ocasión lo que están conquistando es el entorno de la alta sociedad londinense.

En su exclusivo mundo, las hijas de David y Emma Manners, sus excelencias los undécimos duques de Rutland (lady Violet, de 24 años; lady Alice, de 22; y lady Eliza, de 20), podrían ser las equivalentes a las Kardashian. Hay pocas cosas que estas hermanas no le revelen al mundo a través de Instagram. En medio de toda una serie de escotes, biquinis y gestos pícaros, en sus cuentas también aparecen, entre otras, actividades como el tiro, la equitación, el esquí, los safaris... Y, como no podía ser de otro modo, salir de juerga.

El periódico Daily Mail publicó un artículo con el siguiente titular: “Las maleducadas hermanas de la alta sociedad británica: al lado de las estridentes hijas del duque de Rutland, de piernas esculturales y díscolo comportamiento, las hermanas Crawley de Downton Abbey parecen unos angelitos”. The Telegraph aseguró: “Las hijas del duque de Rutland sacan de quicio a los vecinos con fiestas salvajes que duran toda la noche”.

La residencia de la familia se encuentra en el castillo de Belvoir, una mole de 356 habitaciones, dotada de un sinfín de torres y torreones, que se alza en una finca de casi 6.500 hectáreas en el condado de Leicestershir. Sin embargo, el alboroto por culpa del cual las Manners acabaron saliendo en la prensa se produjo en la casa adosada que la familia posee en el distrito londinense de Fulham y que ha recibido el sobrenombre de Palacio de los revolcones; en ella participan las hermanas y su entorno, formado por jóvenes aristócratas y vástagos de la élite, entre los que se encuentran lady Kitty Spencer (hija del conde de Spencer), lady Melissa Percy (hija del duque de Northumberland), lady Isabella Innes-Ker (hija del duque de Roxburghe), Freddie y Sophia Hesketh (cuyo padre es el tercer barón de Hesketh), Tara, Isaac y Otis Ferry (hijos del músico Bryan Ferry) y Gus Cameron (sobrino del ex primer ministro David Cameron).

“No sé qué hacen, pero da la impresión de que ahí dentro tienen elefantes”, se quejó Jackie Elliot, residente en la misma manzana (hasta entonces tranquila), en unas declaraciones a The Telegraph.

Al margen de las cuestiones aritméticas (y contrariamente a lo que puede esperarse de ellas después de haber leído lo que se dice de las Manners en la prensa), las hermanas demuestran una auténtica dedicación al trabajo, que saben encajar a la perfección con su vida social. “Hay que distinguir entre el trabajo y el ocio —comenta Eliza—. Mi madre siempre nos inculcó la idea de que puedes divertirte todo lo que quieras, pero que cuando llega la hora de trabajar tienes que dedicarte a ello, entender que esta finca es un negocio en el que debemos echar muchas horas”.

“No hay nada que nos guste más que organizar una fiesta —cuenta Alice—. Da igual que estemos en la cima de una montaña o en un salón de baile: siempre nos lo pasamos bien. Pero las fiestas no son lo que mueve nuestra vida. Somos conscientes del valor del trabajo, no solo en el aspecto económico sino también en el mental; te ayuda a no perder la cordura”.

“Al educarnos, nos enseñaron a disfrutar de las fiestas y la diversión, pero también sabemos que a la mañana siguiente hay que levantarse a las nueve e ir a trabajar —explica Violet—. En mi vida no he faltado ni un solo día al trabajo. De lo que se trata es de lograr equilibrar las cosas”.

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