lunes, 10 de noviembre de 2008

Declaración de 3 Bs.

No es que esta declaración valga 3 pesos bolivianos :D Sino que esta hecha por 3 directores de Cine Boliviano. Los autores de esta declaración son Martin Boulocq, Bastiani y Rodrigo Bellot.

1. Nuestro cine propone una identidad fluida, que cambia constantemente de lenguaje, lengua, forma, género, residencia y espacios territoriales. Nuestro cine pretende celebrar su identidad, su diferencia, su individualidad y localidad.

2. Proponemos un Cine Autoral. Muchas veces se malinterpreta el concepto de cine de autor, siendo confundido con forma, técnica o género. La autoría se encuentra en la 'obra' completa del artista, desde sus primeras experiencias audiovisuales hasta la última y la próxima película. La propuesta autoral tiene más que ver con una manera de ver el mundo y un lugar desde donde se lo ve. 

3. Estamos en contra de la pornomiseria. Aquellas imágenes comunes que se espera del llamado cine del Tercer Mundo. Nuestro cine no se aprovecha de la situación política o la coyuntura, la pobreza o la desgracia ajena para conseguir públicos.

4. Nos reinstituimos como una generación que nada tiene que ver con edades o fechas de nacimiento, como tampoco con territorialidad o nacionalidad, sino con convergencias coyunturales, nacionales e internacionales, que dialogan constantemente, como habitantes de un mundo global, con distintas historias y estéticas.

5. Rechazamos los conceptos de Cine con c mayúscula o Cine con c minúscula. No nos sentimos identificados con ninguno de los dos. Si hacer el primero implica adoptar formas de financiamiento, producción y distribución del siglo pasado, no nos interesa. Si el segundo significa hacer cine a la ligera, sin responsabilidad y en video sólo por ausencia o falta de dinero, no nos representa. Abogamos por un cine que se arriesga, se valora y se respeta como arte desde su concepción, su producción y su exhibición.

6. Abandonamos las nociones y paradigmas del siglo pasado y somos partícipes del constante aprendizaje y adaptación con las nuevas tecnologías. El cine digital no es una propuesta, es una realidad. No es una necesidad sino una identidad y un lenguaje. No es una opción o alternativa sino un vehículo consecuente con un nuevo siglo y con nuestra búsqueda estética.

7. Nuestro cine no es entretenimiento y eso no quiere decir que no sea entretenido. No creemos que en momentos de crisis, incertidumbre y miedo, se deba tratar al público con la paternalidad colonizadora de divertirlo para que olvide. Nuestro cine dialoga, discute, expone, se contradice y no se censura.

8. Nuestro cine no tiene pretensiones políticas ni partidarias. No se adhiere ni se excusa en ningún movimiento, asociación, institución, agrupación, tendencia, escuela o género. Nuestro cine es puramente generador de emociones y opiniones. Se aleja de los grandes temas y verdades, y no busca otra cosa que no sea la revolución personal de ser consecuente, honesto y entregado a nuestro lugar en el mundo y nuestra manera de relacionarnos con él. El acto de hacer un cine personal y auténtico es finalmente trascendental y revolucionario.

9. Entendemos el cine como un arte inclusivo, de interacción entre individualidades. Artistas plásticos, músicos, técnicos, empresarios, escritores, nuevo medieros, cyberpunkeros, polisincráticos, bordersurferos, amorales y globalizados forman nuestros equipos humanos de trabajo.

10. Ir al cine debe ser un evento espiritual de mucho valor personal y no un evento social de simple distracción y congregación popular. El cine en nuestro país se ha convertido en circo, cuando debería ser tratado con el respeto y dignidad de un arte sagrado, y como un espacio de intercambio intelectual, sensorial y humano.

11. Proponemos otra manera de producción y nuevas formas de financiamiento independientes, pero no antagónicas al Estado, donde las concepciones presupuestarias sean acordes con nuestra coyuntura económica.

12. Hoy por hoy, estrenar una película toma más atención y dedicación que escribirla y rodarla, así como criticarla o desecharla es más cómodo que dialogarla y asimilarla. En un momento en que pareciera tener más relevancia hacer cine que pensarlo, proponemos una ética del cine donde el qué y el por qué decir sea lo más importante.

4 comentarios:

  1. Me parece interesante esta declaración, aunque algo pretenciosa, pero creo que es lo que los cineastas están buscando, un cine más sincero y original, Incluso volver a nuestro cine que en los 60, 70 y 80 nos puso en un importante plano a nivel internacional.

    Debo acotar que analizando los puntos, "Quien mató a la llamita blanca" no cumple ni con la mitad de ellos.

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  2. Aunque suene muy bonito este texto, Bellot se da un tiro en el pié con ¨Quién mató a la llamita¨.
    A Martin se la creo, el a demostrado su condición de autor . A Bellot se lo hubiese creido hasta ¨Dependencia sexual¨ pero no con la ¨Llamita¨....

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  3. Jorgep e Incredulo: Touche!

    Saludos

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  4. no puej. martin dejate de ñoñeces y recetas., vos la estas haciendo bien.que bellit no te pringue con sus poses que ni el mismo cumple

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