Jake Lloyd, quien encarnó al entonces niño Anakin Skywalker en Star Wars Episode 1, fue arrestado luego de provocar una persecución policial a alta velocidad. El actor estadounidense, de 26 años, fue imputado por resistirse al arresto y por cometer infracciones de tránsito y se encuentra en un centro de detención del condado de Colleton, Carolina del Sur.
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martes, 23 de junio de 2015
lunes, 22 de junio de 2015
Bolivia Lab pone a trabajar cineastas
Bolivia Lab es más que un festival como lo entendemos habitualmente. Viviana Saavedra, una de las organizadoras, lo define como “un encuentro de intercambio cultural a nivel cinematográfico”. Durante dos semanas —la primera en La Paz y la segunda en Cochabamba— gente del cine alternativo de toda Latinoamérica va a debatir, pensar estrategias de incidencia política para mejorar sus condiciones de trabajo, mostrar sus producciones y, sobre todo, enseñar, aprender y compartir en varios talleres que servirán para aumentar la calidad de películas y documentales que pronto se rodarán.
Las actividades que se celebrarán del 22 de junio al 4 de julio buscan, igual que en las seis ediciones anteriores de este encuentro, “integrar Bolivia con otros países”. Saavedra y otros cineastas bolivianos tuvieron la idea hace años, al asistir a un festival en Brasil, de “construir un espacio para que se mueva algo latinoamericano en nuestro territorio. Ya no era salir, que también gente del cine viniera acá y conviviera”. Lo han logrado porque Bolivia Lab trae a cerca de cuarenta personas, la mayoría a través de contactos con los institutos oficiales de cine de países latinoamericanos, pero igual varios de Europa.
PROYECTOS. El taller principal de la primera semana, alrededor del cual giran las demás actividades, es el laboratorio de desarrollo de proyectos. En él trabajarán 20 jóvenes cineastas que tienen los proyectos de sus películas ya formulados y casi en marcha. El laboratorio les ofrecerá herramientas para seguir avanzando en las tareas artísticas y de producción, como diversas formas de conseguir financiamiento. Los proyectos que han llegado a este taller tienen ya muchas probabilidades de ver la luz. Lo demuestra el hecho de que hayan superado un duro proceso de selección para entrar en Bolivia Lab. Por ejemplo, en Brasil, para una sola plaza que se ofrecía, se presentaron 250 candidatos.
Los facilitadores del laboratorio son directores que ya han estrenado películas coproducidas en América Latina y las han presentado en varios festivales. Tienen un perfil alternativo, aunque sus películas se distribuyen también por los circuitos comerciales. Entre ellos está el guionista brasileño Carlos Maga, que con su trabajo busca resaltar la diversidad cultural y ambiental de su país. Muchas de sus películas son de animación y dirigidas al público infantil y están dedicadas a la defensa de la Amazonía. El director, actor y guionista José Celestino Campusano llega de Argentina para coordinar estos talleres, pero también para recibir un homenaje por haber generado una nueva tendencia de cine comunitario con su trabajo en las villas miseria que rodean Buenos Aires, en los que toca temas tan comprometidos como la trata y el tráfico de personas. Además, presentará su película Fantasmas de la ruta. Otro de los facilitadores, Carlos Azpurúa un cineasta venezolano autor de América tiene alma y otras películas reconocidas, asimismo, ha sido senador y ha jugado un papel muy importante en la aprobación de la ley del cine de Venezuela.
La acción política es otra de las patas de Bolivia Lab. Los mismos docentes de los talleres animarán las discusiones de tres mesas de diálogo en la Universidad Mayor de San Andrés. Con ellas se espera construir propuestas para mejorar las leyes que regulan los contenidos del cine y la televisión y, sobre todo, para apoyar una ley del cine en Bolivia. “Las experiencias en otros países, donde hay políticas públicas para el cine nos van a ayudar mucho en Bolivia, donde no las hay. En ese sentido somos el patito feo de la región, aquí faltan políticas de compras de fondos, fomento, distribución… estamos muy encerrados en nosotros mismos”, afirma Saavedra.
Una vez que terminen las actividades en La Paz, Bolivia Lab se trasladará a Cochabamba. Allí se va a celebrar el Taller internacional de guion. En el programa se incluye una muestra de películas aunque sea más pequeña que la que se podrá disfrutar en La Paz, y en locales más recogidos, como la cafetería Novecento, el escenario principal.
Los participantes también llegan de varios países latinoamericanos y de España, aunque a la hora de seleccionarlos no se haya utilizado un criterio geográfico, como sí ocurre con el laboratorio. Un jurado designado por la organización de Bolivia Lab eligió a los 12 alumnos en un proceso a través de internet al que se postularon 250 jóvenes realizadores. Pero para participar en este curso no se tiene en cuenta la nacionalidad, “en esta edición, como en las anteriores, habrá al menos dos bolivianos, aunque aún no se haya cerrado el cupo”, señala Saavedra. El programa contempla charlas magistrales, diálogos-debates entre los facilitadores y asesorías a los guiones que han presentado los participantes.
INVENTAR. La actividad más importante de Cochabamba será el Taller de cine recursivo, un movimiento que nació en Colombia y que realiza películas de alta calidad, pero con pocos recursos. Para ello, se aprovecha un poco de todo, desde programas informáticos de código libre a muebles viejos y todo tipo de objetos abandonados en la calle. Durante el taller, y con la participación de estudiantes y docentes, se filmará una escena que luego se incorporará a una película que se está grabando simultáneamente en varios talleres como éste y en otros países latinoamericanos.
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Talleres
La niña que interpretó a Matilda, sufre trastornos mentales
Mara Wilsoncreció llevándole la contraria al mundo. A los 9 años sus ojos ya habían visto más cosas que los de la mayoría de personas que le doblaban o triplicaban la edad.
En 1996 y sin apenas esfuerzo, se convirtió en una estrella. Lo que a otros les llevaría toda una vida, Wilson lo logró con su naturalidad, la de una espontánea niña de menos de diez años.
Su cara daba la vuelta al mundo y raro era aquél que no la reconocía. Pero no era famosa por su nombre sino por otro cuya inicial comparten. La conocía como Matilda, la carismática pequeña a la que interpretaba en la película del mismo nombre dirigida porDanny De Vito. Los poderes de aquella inteligente niña se comieron cada escena y hasta la pantalla con la facilidad con la que, a bocados, su compañero de reparto apuraba aquella prohibida tarta.
Antes, en 1993, ya había participado en otra cinta que obtuvo bastante éxito en la década de los noventa y que a día de hoy sigue siendo recordada con ternura. Fue en la «Señora Doubtfire» donde Wilson tuvo la fortuna de compartir planos con el malogrado Robin Williams, colosal vestido de mujer, un papel que le permitió al cómico desplegar sus mejores trucos.
Las consecuencias del éxito
Y apenas cuatro películas más en una corta pero intensa filmografía. Una breve carrera en la industria que le granjeó un prestigio prematuro cuando probablemente ni siquiera sabía qué significaba esa palabra. Pero quetambién reportó consecuencias negativas para la actriz.
A sus 27 años Wilson ha perdido sus poderes. La actriz ha reconocido que sufre ansiedad, depresión y un trastorno obsesivo compulsivo. Lo ha hecho en un vídeo, en el marco UROK, una organización para la que trabaja y que se dedica a ayudar a jóvenes con trastornos mentales. Compartiendo su historia personal y unas técnica de respiración que podrían resultarles útil a personas en su misma situación.
«Era una niña ansiosa y sigo siendo una adulta ansiosa. Me hubiera gustado que alguien me dijera que estaba bien estar ansioso, que no tienes que luchar contra esto porque, en realidad, combatirlo lo empeora. Es el miedo al miedo» ha confesado Wilson en el vídeo.
Matilda, la hija de Robin Williams en la «Señora Doubtfire»... Mara Williams. Una actriz que tuvo que dejar de serlo por los trastornos que sufría y que ahora los comparte. Una persona que, contando su propia experiencia, se ha involucrado en un proyecto que lucha por eliminar el estigma asociado con la salud mental.
En 1996 y sin apenas esfuerzo, se convirtió en una estrella. Lo que a otros les llevaría toda una vida, Wilson lo logró con su naturalidad, la de una espontánea niña de menos de diez años.
Su cara daba la vuelta al mundo y raro era aquél que no la reconocía. Pero no era famosa por su nombre sino por otro cuya inicial comparten. La conocía como Matilda, la carismática pequeña a la que interpretaba en la película del mismo nombre dirigida porDanny De Vito. Los poderes de aquella inteligente niña se comieron cada escena y hasta la pantalla con la facilidad con la que, a bocados, su compañero de reparto apuraba aquella prohibida tarta.
Antes, en 1993, ya había participado en otra cinta que obtuvo bastante éxito en la década de los noventa y que a día de hoy sigue siendo recordada con ternura. Fue en la «Señora Doubtfire» donde Wilson tuvo la fortuna de compartir planos con el malogrado Robin Williams, colosal vestido de mujer, un papel que le permitió al cómico desplegar sus mejores trucos.
Las consecuencias del éxito
Y apenas cuatro películas más en una corta pero intensa filmografía. Una breve carrera en la industria que le granjeó un prestigio prematuro cuando probablemente ni siquiera sabía qué significaba esa palabra. Pero quetambién reportó consecuencias negativas para la actriz.
A sus 27 años Wilson ha perdido sus poderes. La actriz ha reconocido que sufre ansiedad, depresión y un trastorno obsesivo compulsivo. Lo ha hecho en un vídeo, en el marco UROK, una organización para la que trabaja y que se dedica a ayudar a jóvenes con trastornos mentales. Compartiendo su historia personal y unas técnica de respiración que podrían resultarles útil a personas en su misma situación.
«Era una niña ansiosa y sigo siendo una adulta ansiosa. Me hubiera gustado que alguien me dijera que estaba bien estar ansioso, que no tienes que luchar contra esto porque, en realidad, combatirlo lo empeora. Es el miedo al miedo» ha confesado Wilson en el vídeo.
Matilda, la hija de Robin Williams en la «Señora Doubtfire»... Mara Williams. Una actriz que tuvo que dejar de serlo por los trastornos que sufría y que ahora los comparte. Una persona que, contando su propia experiencia, se ha involucrado en un proyecto que lucha por eliminar el estigma asociado con la salud mental.
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Actrices
Jóvenes cineastas le dan a la Llajta seis cortos para la zona sud
Una maratón de cortometrajes se desarrolló durante todo el día de ayer permitiendo a Cochabamba contar con seis nuevos cortometrajes inéditos y de variada temática, todos rodados en la zona sud de la ciudad.
Se trata de “Todos Santos” de Edy Vásquez, “Capitán Sikuri” de Ingrid Torres, “Bibliosueños” de Pablo Bustamante, “Coleccionista de Rosas” de Castel Vargas, “Los aviones que si se mueven” de Luis Brun y finalmente “La primera producción” de Jonathan Fernández.
Ésta es una iniciativa de jóvenes cineastas miembros de la Asociación de Creadores y Autores del Cine y Audiovisual de Cochabamba (más conocida como LA RED), quienes integraron en algunos de sus films a vecinos y personaje auténticos del barrio para su produccióin.
La jornada inició a las 8 de la mañana y se extendió por 14 horas que finalizó con una proyección popular de todos los cortos, que estuvo abierta a todo el público gracias a una pantalla gigante que fue instalada en la plaza del Biblioavión, de la avenida Suecia.
La producción de los cortos coincidió con “el día más corto” del año, denominado así al 21 de junio que marca el inicio del solsticio de invierno.
Este logro no habría sido posible sin el apoyo incondicional de las OTB y Comunas de la zona además de la Secretaría de Culturas de la Gobernación y del Centro Pedagógico y Cultural Simón I. Patiño.
Se trata de “Todos Santos” de Edy Vásquez, “Capitán Sikuri” de Ingrid Torres, “Bibliosueños” de Pablo Bustamante, “Coleccionista de Rosas” de Castel Vargas, “Los aviones que si se mueven” de Luis Brun y finalmente “La primera producción” de Jonathan Fernández.
Ésta es una iniciativa de jóvenes cineastas miembros de la Asociación de Creadores y Autores del Cine y Audiovisual de Cochabamba (más conocida como LA RED), quienes integraron en algunos de sus films a vecinos y personaje auténticos del barrio para su produccióin.
La jornada inició a las 8 de la mañana y se extendió por 14 horas que finalizó con una proyección popular de todos los cortos, que estuvo abierta a todo el público gracias a una pantalla gigante que fue instalada en la plaza del Biblioavión, de la avenida Suecia.
La producción de los cortos coincidió con “el día más corto” del año, denominado así al 21 de junio que marca el inicio del solsticio de invierno.
Este logro no habría sido posible sin el apoyo incondicional de las OTB y Comunas de la zona además de la Secretaría de Culturas de la Gobernación y del Centro Pedagógico y Cultural Simón I. Patiño.
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documental
sábado, 20 de junio de 2015
"Celeste" se presentará en julio en la capital cruceña
Con un estilo de comedia hollywoodense, la película boliviana "Celeste" se presentará en julio en la capital cruceña y a diferencia de lo que se puede deducir, no hace referencia al club deportivo Blooming, sino a la vida romántica de sus hinchas. Con la dirección de Ernesto Anaya y Hugo Cabrera, el filme llega para hacer reír al público. La historia de Celeste, una periodista argentina y Alberto, un joven publicista, se contará en 90 minutos.
No salen jugadores del equipo. Con un rodaje que no contó con un gran presupuesto, la película ya se encuentra en la postproducción. "Ya se están haciendo los últimos detalles en Argentina", indicó Cabrera, quien destaca en su historia el argumento romántico de personas que aman el fútbol. "En la producción no sale ningún jugador de equipo, solo escenas de fútbol", aclara el joven amante del séptimo arte.
Se proyectará en Santa Cruz Como no podía ser de otra manera, la película que se prevé terminar en su totalidad en julio, será estrenada en Santa Cruz en la salas del Cine Center. "Fue un trabajo acelerado porque no contábamos con muchos recursos", indica Cabrera. La comedia cuenta con la participación de Marco Antelo y Adriana Balboa, quienes interpretan a los protagonistas Alberto y Celeste, respectivamente. Asimismo, Anabel Angus, Ian Vegas, Julio Kempff, Michele Colombo, entre otros artistas reconocidos, son parte del reparto.
No salen jugadores del equipo. Con un rodaje que no contó con un gran presupuesto, la película ya se encuentra en la postproducción. "Ya se están haciendo los últimos detalles en Argentina", indicó Cabrera, quien destaca en su historia el argumento romántico de personas que aman el fútbol. "En la producción no sale ningún jugador de equipo, solo escenas de fútbol", aclara el joven amante del séptimo arte.
Se proyectará en Santa Cruz Como no podía ser de otra manera, la película que se prevé terminar en su totalidad en julio, será estrenada en Santa Cruz en la salas del Cine Center. "Fue un trabajo acelerado porque no contábamos con muchos recursos", indica Cabrera. La comedia cuenta con la participación de Marco Antelo y Adriana Balboa, quienes interpretan a los protagonistas Alberto y Celeste, respectivamente. Asimismo, Anabel Angus, Ian Vegas, Julio Kempff, Michele Colombo, entre otros artistas reconocidos, son parte del reparto.
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Cine Boliviano
viernes, 19 de junio de 2015
Se fue el hombre que soñó un mejor cine para Bolivia
Si hubo un hombre que hizo del cine en Bolivia un reflejo de sus sueños y aspiraciones personales fue Fernando Aguilar Vázquez. El director, productor y guionista, que soñó con llevar a la pantalla grande Utopía, una historia ambientada en las Misiones Jesuíticas, murió la madrugada de ayer, a los 67 años, por un paro cardiaco.
Natural de Cochabamba, Aguilar vivía desde hace varios años en Santa Cruz, donde había decidido continuar con la labor que lo apasionaba y a la que dedicó casi toda su vida: el audiovisual.
Antes de su paso como director de ciclos televisivos memorables en los años 90 (Tres de nosotras, que realizó en La Paz y se emitió por la red ATB) fue productor de dos filmes esenciales en la cinematografía de Paolo Agazzi (Mi socio y Los hermanos Cartagena) y trabajó como asistente de dirección en Amargo mar, largometraje de Antonio Eguino.
Inquietud
Fue en la capital cruceña donde fundó la Escuela de Cine y Artes de la Imagen (Imacine) y también fue parte del grupo de cineastas fundadores de la Asociación de Cineastas de Santa Cruz (Ascinescz). Desde ambos espacios impulsó una serie de iniciativas que tenían como objetivo en común lograr mejores condiciones para los trabajadores del audiovisual boliviano, varias de ellas plasmadas en la propuesta de la institución para el proyecto de la ley de cine.
Asimismo, se preocupó de que las nuevas generaciones de cineastas contaran con las herramientas para desempeñarse en el oficio.
Esa inquietud la transmitió al más de medio centenar de alumnos de una escuela que se sostuvo por su propio ímpetu, ya que las condiciones económicas nunca fueron favorables.
“Imacine fue el proyecto por el que Fernando luchó siempre y mediante el cual demostraba su empeño por lograr mejores condiciones para el audiovisual. Él entendió que bajar a las bases era el camino, luego de haber intentado cambiar la manera de hacer cine en el país”, señaló el director del Fenavid, Alejandro Fuentes, que asegura que Utopía, la película que nunca pudo filmar, reflejaba su vida.
“Utopía no era solo una película, era su modo de ver la vida. Fernando sabía que las cosas no podían quedarse solo en sueños; se dio cuenta de que si el cine que soñaba era algo que no se podía hacer, al menos tenía la esperanza de que las nuevas generaciones lo lograron”, añadió el cineasta.
Así como Fuentes, fueron varios los que lamentaron la partida de Aguilar, desde sus alumnos de la escuela hasta los amigos que dejaron mensajes en su muro de Facebook
Natural de Cochabamba, Aguilar vivía desde hace varios años en Santa Cruz, donde había decidido continuar con la labor que lo apasionaba y a la que dedicó casi toda su vida: el audiovisual.
Antes de su paso como director de ciclos televisivos memorables en los años 90 (Tres de nosotras, que realizó en La Paz y se emitió por la red ATB) fue productor de dos filmes esenciales en la cinematografía de Paolo Agazzi (Mi socio y Los hermanos Cartagena) y trabajó como asistente de dirección en Amargo mar, largometraje de Antonio Eguino.
Inquietud
Fue en la capital cruceña donde fundó la Escuela de Cine y Artes de la Imagen (Imacine) y también fue parte del grupo de cineastas fundadores de la Asociación de Cineastas de Santa Cruz (Ascinescz). Desde ambos espacios impulsó una serie de iniciativas que tenían como objetivo en común lograr mejores condiciones para los trabajadores del audiovisual boliviano, varias de ellas plasmadas en la propuesta de la institución para el proyecto de la ley de cine.
Asimismo, se preocupó de que las nuevas generaciones de cineastas contaran con las herramientas para desempeñarse en el oficio.
Esa inquietud la transmitió al más de medio centenar de alumnos de una escuela que se sostuvo por su propio ímpetu, ya que las condiciones económicas nunca fueron favorables.
“Imacine fue el proyecto por el que Fernando luchó siempre y mediante el cual demostraba su empeño por lograr mejores condiciones para el audiovisual. Él entendió que bajar a las bases era el camino, luego de haber intentado cambiar la manera de hacer cine en el país”, señaló el director del Fenavid, Alejandro Fuentes, que asegura que Utopía, la película que nunca pudo filmar, reflejaba su vida.
“Utopía no era solo una película, era su modo de ver la vida. Fernando sabía que las cosas no podían quedarse solo en sueños; se dio cuenta de que si el cine que soñaba era algo que no se podía hacer, al menos tenía la esperanza de que las nuevas generaciones lo lograron”, añadió el cineasta.
Así como Fuentes, fueron varios los que lamentaron la partida de Aguilar, desde sus alumnos de la escuela hasta los amigos que dejaron mensajes en su muro de Facebook
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Directores de Cine
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