viernes, 27 de julio de 2018

Charco: Canciones del Río de la Plata En un lugar del mundo donde toda la música confluye

Charco: Canciones del Río de la Plata, se constituye en el primer estreno que la Fundación Cinemateca Boliviana coordina con Latino Polis Filmes, una iniciativa regional para llevar a circuitos alternativos una programación extraordinaria, que permitirá al espectador disfrutar de las mejores propuestas del cine contemporáneo latinoamericano.

Esta producción del director Julián Chalde, es una película sobre la música nuestra, la del Río de la Plata, que incluye a más de 70 músicos argentinos y uruguayos. Es también, y sobre todo, una búsqueda de mas de cinco años en todos los paisajes de Buenos Aires y Montevideo.

Charco son canciones que vienen del rock, del candombe, de la murga, de la cumbia, del tango y de la milonga. Cantadas y tocadas en vivo especialmente para esta película, en versiones que nunca habían hecho antes.

Este documental protagonizado por el trovador Pablo Daca, tuvo un proceso de cinco años de producción y realización. Martín Graziano productor periodístico del documental musical, destacó la importancia del largo proceso y del trabajo colectivo. Asimismo, subrayó el rol de Pablo Dacal “como hilván”, ya que “la película no podría haber sido lo que es sin él”. En el filme, Dacal se encuentra, en Montevideo y Buenos Aires, con personajes fundamentales de la música argentina y uruguaya, en un “diálogo que muchas veces excede las palabras y es musical”, describió Graziano.

SINOPSIS

Movilizado por la certeza de que algunos géneros musicales, como la milonga, son universales, el músico e investigador Pablo Dacal comienza un viaje aguas arriba hacia las fuentes de la música popular del Río de la Plata. Desde la canción de el siglo XXI hasta a música anónima del payador perseguido, pasando por cada ino de sus afluentes: el rock y la psicodelia, la cumbia, el candombe y la murga, el tango y el folclore. Desde el ruido de la ciudad y sus puertos hasta el silencio unánime del campo. Conjugando a su propia generación con las influencias casi patriarcales de Atahualpa Yupanqui y Osiris Rodríguez Castillo.

En el final de este viaje, que es como una poderosísima retrospectiva sobre el origen de nuestra música, tendrá lugar una de las escenas fundacionales de la música rioplatense: un duelo de improvisación musical entre dos habitantes de las distintas orillas del río.

No hay comentarios:

Publicar un comentario