jueves, 26 de abril de 2018

Los hermanos Anthony y Joe Russo son ideales para el Universo Cinematográfico de Marvel


Anthony Russo y Joseph V. Russo son directores, productores, guionistas y actores de cine y televisión estadounidenses. Han dirigido la mayor parte de su trabajo en forma conjunta, y en ocasiones también trabajaron como productores, guionistas, actores y editores. Ganaron un premio Emmy por su trabajo en la serie de comedia Arrested Development.

P.: HABLEMOS DE LA NATURALEZA SIN PRECEDENTES DE LO QUE ESTÁN HACIENDO.

A.R.: Marvel tiene una actitud, en general, que Joe y yo realmente admiramos: es la filosofía de hacer una película a la vez, aunque ciertamente existe un plan e ideas de hacia dónde pueden dirigirse las cosas. El foco siempre está en hacer una película a la vez porque tu trabajo es solo hacer que esa película sea todo lo que puede ser, sin importar ninguna otra película. Quieres encontrar el potencial de esa historia en particular.

Así que de esa forma llegamos a nuestro proceso. Pero creo que, a través de la experiencia de trabajar en Capitán América: Civil War y de trabajar con Markus y McFeely en esa película, sabíamos que venía un punto culminante cuando la hacíamos. Creo que parte del motivo por el que nos atrajo contar la historia de Capitán América: Civil War, y uno de los motivos por los que nos pareció que era grandioso dejar a los Avengers divididos al final, fue porque sabíamos que la amenaza más grande que enfrentarían alguna vez vendría con Thanos. Como narrador, siempre quieres ir a los extremos. Quieres que tus héroes estén en su punto más bajo cuando se encuentran con su peor amenaza. Ese es un gran punto de partida para una historia. Presentíamos eso mientras trabajábamos en Capitán América: Civil War, y creo que fue entonces cuando Joe y yo comenzamos a pensar en cómo seguir adelante a partir de ese momento.

P.: CUANDO COMIENZAN A PENSAR EN ESO, ¿CON CUÁNTO DETALLE LO HACEN?

J.R.: Es un enfoque muy disciplinado. Es un enfoque de narración, y nuestra colaboración con Markus y McFeely ha sido muy sólida durante las cuatro películas. Creo que esa es la colaboración creativa central. En esas cuatro películas, emprendimos un viaje muy personal como cineastas y narradores. Al llegar al final de las cuatro películas y verlas en conjunto, se entiende nuestro punto de vista de la vida y nuestro punto de vista como realizadores. Pero gran parte de eso tiene que ver con cómo percibimos a los personajes y con cómo los interpretamos. Y creo que cada persona en el universo de Marvel los interpreta de manera diferente.

No es distinto a los cómics, en donde los diferentes escritores hacen aportes y trabajan en diferentes ediciones. Creo que el público aprecia eso, que nuestra interpretación de los Guardianes puede ser ligeramente diferente a la de James. Nuestra interpretación de Thor será ligeramente diferente a la de Taika. Pero eso es lo que sorprende al público, que creo que entiende cómo cambia el tono de una película a otra. Cuando empezamos a analizar los personajes, somos los cuatro en una habitación con la foto de un personaje en una pizarra. Y, literalmente, solo empezamos a conversar sobre cómo podría potencialmente interactuar con lo que el villano de la película quiere. Es un proceso arduo que lleva meses. Pero cuando estás lidiando con personajes como Nébula, hija de Thanos, es imposible no hacer que sea esencial para la historia principal o que tenga una conexión emocional con ella. Lo mismo sucede con Gamora o los Guardianes que viven en el universo cósmico donde vive Thanos. O con Tony, ya que Iron Man ha estado viajando para detener esta posible amenaza que siente que se ha estado gestando y que irá tras él y tras la Tierra.

De manera que realmente observas cómo se entrecruzan estos personajes con el desarrollo principal. Siempre comenzamos por la temática. ¿Qué queremos decir? Una vez que definimos la temática, comenzamos a determinar la forma en que todos los personajes alimentan la temática. Pasamos días, literalmente, hablando sobre cada personaje en forma independiente y sobre el guion desde el punto de vista del personaje. De esa forma, intentamos detallar y afinar todas sus acciones.

¿CÓMO UBICAN A ESTOS PERSONAJES PARA DESARROLLAR EL ARCO DE TRANSFORMACIÓN DE OTROS PERSONAJES?

A.R.: En ese momento, no necesariamente sabemos cómo será la interacción final entre dos personajes. Pero es un compromiso total sobre lo que podemos hacer con esa relación en ese momento; de cómo podemos comenzarla de la forma más interesante y compleja. Luego, lo pensamos a medida que avanzamos. Es un equilibrio entre proyectar algunas posibilidades hacia el futuro de nuestros cerebros de narradores, y más adelante, determinar cuál es la correcta o tal vez, que había otra trama que ni siquiera se nos ocurrió. Así que es un proceso muy orgánico.

¿QUÉ LUGAR TIENE EN ESO EL QUERER COMPLACER A LA AUDIENCIA?

J.R.: Los libros nos inspiran, pero el Universo Cinematográfico de Marvel no es el universo de cómics de Marvel. Son diferentes. Como fanático de los cómics, creo que es divertido tomar elementos de los libros con los que puedo identificarme. Pero si quiero una interpretación literal, solo leeré el libro. Creo que Marvel se arriesgó con este experimento cinematográfico que comenzó hace diez años con una narrativa que se desvía de eso. Así que queríamos consumar las historias que comenzamos en Capitán América y el Soldado de Invierno y Capitán América: Civil War, que queremos continuar en Avengers: Infinity War y la próxima película, pero no necesariamente hacer una interpretación literal del libro de Jim Starlins. Pero hay ideas grandiosas en ese libro, y le debemos gran parte de la película y de lo que hay detrás de la película a Jim.

Para nosotros ha sido importante encontrar un tejido conectivo con el que el público pueda identificarse y con el que tenga una conexión emocional basada en lo que han visto antes. En cuanto a complacer al público, cada fanático quiere algo diferente, y no puedes complacer a todos. Nosotros somos fans y nos encanta hacer estas películas y, cuando éramos niños, nos encantaban los cómics. Con lo cual, nuestro mandato en todo momento fue hacer algo que nos gustara a nosotros, con lo que estuviéramos satisfechos, que nos entusiasmara y que quisiéramos compartir con otras personas. Y, luego, cruzamos los dedos para que a todos los entusiasme tanto como a nosotros.

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