miércoles, 19 de abril de 2017

Dos Derbez por el precio de uno: El tamaño si importa


Si hay algo que queda claro al revisar la filmografía de Rafael Lara es que ningún tema ni género le parece ajeno: denuncia social (Bienestar para tu Familia, 1996), drama político (La Milagrosa, 2008), comedia sexual (Labios Rojos, 2011), thriller (El Quinto Mandamiento, 2011), y hasta épica histórica (Cinco de Mayo, 2013).

A esa lista súmele ahora una comedia romántica con El tamaño sí importa, su más reciente cinta donde una chica común y corriente llamada Vivi (Ximena Ayala, la protagonista de la magnífica Los Insólitos Peces Gato) trabaja en una empresa donde el dueño (Vadhir Derbez) es un galancete que sale con mujeres guapas, tiene fama y dinero.

El status quo de este pequeño junior se va a la borda luego de asociarse (sin saberlo) con un criminal buscado por la ley, perdiendo todo el dinero de su pequeño imperio y con ello los lujos, las chicas y el estilo de vida, viéndose obligado a vivir como la gente común.

Es ahí donde Vivi, que siempre tuvo cierta atracción por su jefe, ve la oportunidad no sólo de ayudarle sino de finalmente convivir con él, mostrándole los vericuetos y habilidades que requiere el sobrevivir en la Ciudad de México cuando no se es un millonario.

Siempre rozando el humor clasista, El tamaño sí importa es un filme que sirve de vehículo para el lucimiento del debutante Vadhir (hijo de Eugenio Derbez) y que incluso corona la película con una secuencia final donde padre e hijo alternan juntos a cuadro. El joven Vadhir es una copia al carbón de su padre, no sólo por el sorprendente parecido físico sino porque le copia a su progenitor todos los manierismos, ademanes, el humor y hasta el tono de voz que hicieran del actor el rey de la televisión en su época como comediante para Televisa.

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