sábado, 5 de noviembre de 2016

“Jonás y la ballena rosada”: espejo de Bolivia

En 1990, cuando aún confluían históricamente: temores, desdichas, desaciertos políticos, económicos, desesperanzas, contradicciones y rabias en esta Bolivia abigarrada, llegó hasta mis manos un libro que sería para mí una guía importante para comprender a cabalidad el tejido complejo y enmarañado de este país, desde la perspectiva cultural, política y sobre todo social.

Empezaba la década de los 90 y aún nos atragantábamos con la de los 80 que no daba tregua al desaliento. Era como un martilleo constante por tratar de comprender lo que se había vivido durante los oscuros 80 y el devenir que nos desafiaba con un pequeño rictus de tentación halagüeña, pero también con una alta dosis de desesperanza.

Nos encontrábamos pues, en esa delgada línea que divide el pasado del futuro, el instante transitorio, el tiempo histórico entre continuar cargando los (lastres) trastes o renovar por completo el futuro.

“Jonás y la ballena rosada”, del escritor cruceño José Wolfango Montes Vannuci, Premio “Casa de las Américas”, me allanó el camino para distinguir con claridad que a través de esa lectura dinámica, ágil, fresca y renovadora, podía llegar hacia el núcleo articulador de una nueva sociedad que levantaba cabeza en una Bolivia conflictiva y paradójica.

Vannuci, utilizando una excelente dosis de humor, plantea problemáticas serias que se contraponen entre sí. Los nuevos ricos que lograban su punto más sólido, frente a un país que aún se debatía entre las libertades y los fantasmas de la desesperanza. En “Jonás y la ballena rosada”, hay un planteamiento casi filosófico que obliga a cuestionar el futuro, no como una meta, sino como un sinsentido, un conformismo proclive a corromperse y a crear una ruptura social y cultural.

En los 80, cobra vida una lacra recurrente, un fenómeno que quiebra, destruye y corrompe, el narcotráfico. Éste es el hilo conductor que Vannuci utiliza para articular el núcleo interpretativo de “Jonás y la ballena rosada”. Desde esa perspectiva se va comprendiendo el carácter de Patroclo, un ciudadano que pertenece a esa capa social cruceña de la abundancia pero que por razones de encanto, necesidad y apariencia acaba subyugado por las bondades del narcotráfico que, a la larga le obliga a vivir una doble vida, una aparente estabilidad que en fondo le consume, pero que al final comprende que está en medio de una sociedad de apariencias que crea máscaras para cada rostro.

“Jonás y la ballena rosada” es una novela de ruptura, de quiebre, en el mejor sentido de la palabra. El tiempo en el que se publica la novela es determinante para hilar fino sobre las taras y conflictos de una sociedad de vitrina.

Jonás, personaje principal de la novela, que representa al cuestionamiento, al escepticismo, ansía desnudar las indecencias, en ese afán su aislamiento se convierte en quiebre, en repudio, en protesta. Su entorno es atípico.

Crítico, sí, pero también conformista e irreverente, hasta cierto punto cínico.

Se enamora de su cuñada y con esto rompe, una vez más, con una línea social de falsos pudores.

Una sociedad extraviada en todos los absurdos creados a través del tiempo, las posturas impostadas de la sociedad mojigata que se ve atrapada en un vientre gigantesco: el de la mentira y el engaño.

Wolfango lanza al mundo de la literatura boliviana y latinoamericana, una novela que se afirma como incisiva y reveladora. “Jonás y la ballena rosada” es, desde mi punto de vista, una partida fundamental para comprender las disyuntivas de un tejido social revuelto y desordenado. Una esencia cultural que permanece aletargada y que al final se define insatisfecha e incapaz de aceptar sus desdichas y que siempre está dispuesta a postergar su reivindicación.

“Un torcido día llegué a la conclusión de que mi mujer era responsable del fracaso de mi vida”. Así comienza “Jonás y la ballena rosada”. Mostrando, de una manera subyacente, una incapacidad de asumir los errores como una forma de reencaminar el futuro.

Novela consagrada entre las 10 mejores obras de la literatura boliviana. Con justa razón, el trabajo puntilloso y magnífico de José Wolfango Montes Vannuci por escudriñar las conductas de nuestra sociedad a través del buen humor y la ironía, lo ha llevado a ubicarse entre los escritores más sobresalientes de Bolivia y Latinoamérica.



SOBRE EL AUTOR

Wolfango Montes, nacido en Santa Cruz, es uno de los novelistas más conocidos de la última generación de escritores bolivianos. “Jonás y la ballena rosada”, su novela premiada con el Casa de las Américas en 1987, fue llevada al cine y alcanzó una amplia difusión a nivel internacional. Cuba, México, Brasil y Estados Unidos reconocieron su calidad y estilo.

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