miércoles, 29 de junio de 2016

Phil Tippett, el padre de los monstruos de Star Wars y Jurassic Park



Habrá hoy millones de niños en el mundo que después de salir del cine tras ver "El despertar de la Fuerza” quieran ser Finn o Han Solo, quien sabe si incluso algunos sueñen con llegar a convertirse en Kylo Ren. Pero hay un puñado de pequeños, muchos menos, que lo que desean es entender cómo se mueven las naves rebeldes y porqué resulta tan real el BB-8.

Phil Tippett perteneció en su día a este segundo grupo. Considerado uno de los grandes maestros de las técnicas de animación en stop motion, Tippett se enamoró del cine y de los efectos especiales después de ver en 1958 un clásico del género de aventuras: "Simbad y la princesa”.

El responsable de los efectos de aquella película -y a partir de ese momento gran referencia de Tippett- era el británico Ray Harryhausen, autor de pequeñas joyas de culto en el género como "Furia de titanes” y cineasta casi olvidado para el gran público, pero cuya huella puede rastrearse en las obras de gigantes como Steven Spielberg, George Lucas o Tim Burton.

El trabajo de Tippett está muy ligado al universo Star Wars. Fue fichado por Industrias Light and Magic en 1975 para realizar la famosa secuencia en la que R2-D2 y Chewbacca juegan una partida al dejarik, esa especie de ajedrez holográfico que convirtió desde su primera aparición en pantalla en un icono de la cultura popular.

Tres años más tarde Tippett consiguió su primer Oscar junto a su compañero en ILM Jon Berg como responsable del departamento de animación en "El imperio contraataca”, película para la que mejoraron la técnica stop motion creando el go motion, una variación más realista de la animación fotograma a fotograma clásica.

El go motion se convirtió gracias a la maestría del Tippett Studio en la gran revolución de los efectos visuales en Hollywood, responsables de las animaciones de películas como "Willow”, "Robocop” o "Cariño, he encogido a los niños”.

Steven Spielberg también pensó en Tippett como su primera opción para realizar los efectos de "Parque Jurásico”, pero los avances del modelado con ordenador existentes en 1991 superaban ya lo que el go motion era capaz de conseguir.

Lo que parecía certificar el final de su carrera como cineasta superado por las nuevas tecnologías (Tippet dijo entonces que se acababa de extinguir, un amargo chiste en el que se identificaba con los dinosaurios protagonistas de la película), fue el comienzo de una segunda y exitosa etapa en su carrera. Spielberg insistió en que dirigiera los efectos digitales de la epopeya de los dinosaurios, y gracias a este trabajo conquistó su segundo Oscar.

A sus 65 años Tippett continúa investigando en los efectos visuales de un arte que ama. Por eso, ante las posibilidades que abre la realidad virtual en el cine, este veterano se anima a entrar de nuevo en la partida: "lo interesante de esta revolución es que todos partimos en igualdad de condiciones. De alguna forma es como el salvaje oeste. Nadie sabe nada”.
Texto: José L. Álvarez Cedena

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