martes, 19 de enero de 2016

Retrospectiva recoge 18 filmes del realizador Miguel Valverde

A Miguel Valverde Botello (La Paz, 1973) aún lo reconocen en lugares públicos por su papel protagónico en la comedia "¿Quién mató a la llamita blanca?" (2006). Le ocurre en Bolivia, pero también en el extranjero, donde para los paisanos es Jacinto, uno de los "tortolitos" de aquella película.

Esa popularidad le gusta y le divierte. Sin embargo, más que actor, Valverde es cineasta, uno que ha hecho carrera como director, guionista y director de fotografía, entre otras labores técnicas.

De su obra cinematográfica da cuenta la retrospectiva que inauguró ayer en la Alianza Francesa (calle La Paz casi 16 de Julio), donde se exhibirán 18 trabajos audiovisuales de su autoría, entre cortos, medios y largometrajes. A la proyección de sus filmes acompañará una muestra de sus fotografías, la primera que hace en Cochabamba.

La actividad se extenderá hasta este jueves 21. Los visionados de filmes arrancarán a las 19:30, mientras que la exposición de fotos estará abierta de 09:00 a 12:00 y de 15:00 a 19:00. El ingreso es gratuito.

Entre las películas en programa figura “Airamppo”, largometraje de ficción codirigido con Alexander Muñoz, estrenado en 2008 y ganador del premio a mejor película del Festival de Cine Latinoamericano de Flandes (Bélgica), en 2009.

La función está programada para el jueves 21, y a su conclusión seguirá un conversatorio con Valverde y parte del equipo técnico de la cinta rodada en Totora (Cochabamba).

Los otros días de la retrospectiva se exhibirán cortos y mediometrajes documentales y de ficción, que fueron rodados por Valverde entre 1997 y 2014. Algunos de ellos, como “Posesión” y “La encomienda”, merecieron galardones en los concursos Amalia de Gallardo (La Paz) y de la Alianza Francesa (Cochabamba).

CIERRE A decir del cineasta, la retrospectiva -inicialmente organizada en La Paz- ha sido concebida para cerrar la que considera la primera etapa de su carrera como realizador.

Este cierre supone la proyección pública de casi toda su obra audiovisual, pero también la entrega de copias de sus trabajos a entidades -como la Cinemateca Boliviana- para su archivo y difusión posterior.

Valverde espera dedicarse este año a la conclusión de siquiera tres proyectos audiovisuales, dos documentales y uno de ficción, que ya tiene avanzados. Tampoco descarta volver a ponerse frente a cámaras, pues ha recibido propuestas para actuar en teatro e, incluso, para volver a meterse en el traje del Jacinto de “La llamita” en una nueva cinta.

Miguel Valverde estudió en la Escuela de Cine y Televisón de San Antonio de los Baños (Cuba). Además de “Airamppo” y de sus cortos y mediometrajes, ha estado involucrado en otras películas bolivianas, como “Evo Pueblo” (2008) y “Hospital Obrero” (2009).

Apertura

La retrospectiva fue inaugurada anoche, con una “chicha de honor”, un ritual común en los eventos de Valverde.

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