martes, 7 de abril de 2015

Filmes de Bascopé, Valdivia y Loayza se presentan en Tarija

En el marco del festival de festivales “Abril en Tarija 2015”, La Casa de la Cultura presentará los filmes “El Ascensor”, “Yvy Maraey” y “Las bellas durmientes”, en el marco del ciclo de cine boliviano que se inició ayer con el filme “Amargo Mar”
Las películas
Las cintas se presentarán en el Auditorio de la Casa de la Cultura y la entrada es gratuita. El filme a presentarse hoy desde las 19.30 es El Ascensor (2009), de Tomás Bascopé y cuenta un triller sobre un secuestro “express”.
Según la reseña, Héctor un joven empresario de veintisiete años, de buena presencia y vestido elegantemente, está en los pasillos de un supermercado, comprando gaseosas y whisky para las fiestas del carnaval boliviano que se avecinan.
Al salir del súper mercado es interceptado por dos asaltantes. Carlos de 40 años pelo canoso y barba bien poblada y Johnny de 30 años estatura pequeña, quien tiene en la mano una pistola calibre 22.
Ambos obligan a Héctor a subir al auto y conducir hasta el edificio empresarial en el cual está su oficina, pero al subir al ascensor este se descompone y quedan atrapados. Tres días quedarán encerrados e intentarán convivir sin matarse.
El viernes 10 de abril, en el mismo lugar y a la misma ahora, se presentará la película “Yvy Maraey” (2013) del cineasta Juan Carlos Valdivia que cuenta las vicisitudes de un cineasta y un líder indígena que viajan juntos por los bosques del sureste boliviano con el objetivo de investigar para una película sobre el mundo guaraní.
El punto de partida es una imagen en movimiento de unos salvajes, filmada por un explorador sueco en 1910. Pero el presente tiene más posibilidades que la nostalgia de un mundo perdido para siempre. Kandire es un viaje de autoconocimiento a partir de la mirada y el oído del otro. Filmada en Cinemascope, combina una narrativa cotidiana con la épica de un pueblo heroico.
Por su parte, el filme “Las bellas durmientes” (2012) de Marcos Loayza es una historia que transcurre en la ciudad oriental Santa Cruz de la Sierra. Hermosas modelos son asesinadas en serie. El humilde cabo Quijpe, de origen occidental tratará de encontrar al asesino.
Durante la investigación se enfrentará a su superior, el sargento Vaca, a quien no le importa el rumbo que tome la investigación, siempre y cuando la Policía quede bien con la prensa y con la sociedad. La prensa para él, es un medio de alcanzar la popularidad y ostentar el poder, dejando de lado la verdad, la ley y la justicia.
El cabo Quijpe (sí, con j no con s), durante su esforzado trabajo, es colaborado por “la Choca” y “el Jiménez”. El final es tan frustrante y absurdo como la misma realidad.
Entretanto el filme, “Amargo Mar” (1984) de Antonio Equino, presentada anoche, narra la Guerra del Pacífico (sucedida en 1879) desde un punto de vista antagónico al de la versión oficial de los hechos.
Un personaje de ficción, el ingeniero Manuel Dávalos y su enamorada, una rabona tarijeña conocida como “La Vidita”, son los testigos conductores de este relato de intrigas y mezquindades desplegadas por los presuntos héroes de aquella historia, escrita hasta ahora por quienes perdieron en realidad la guerra por el territorio costero del país, pero ganaron la del poder.
De retorno de un viaje de exploración al Litoral, Dávalos, alerta al presidente Hilarión Daza acerca de los inminentes peligros que se ciernen sobre la zona, ambicionada por los capitales chilenos y británicos.
Al estallar el conflicto, Daza, a quien la versión tradicional presenta como el gran culpable intenta movilizarse. Tropieza sin embargo con zancadillas armadas por el potentado minero Aniceto Arce y por el comandante de la estratégicamente decisiva Quinta División, general Narciso Campero.
A estos últimos les preocupa en realidad proteger las propiedades de Arce, mientras conspiran para derrocar a Daza, lo que ocurrirá en acuerdo a algunos otros oficiales incrustados en el Estado Mayor del comandante en Jefe.
Cómo una última amarga nota, la película muestra el proceso y la degradación a que son sometidos el coronel Rufino Carrasco y sus hombres, protagonistas de la única batalla ganada por Bolivia en esa guerra, a quienes se acusa de “haber desobedecido órdenes”.

“Para mantener la memoria histórica”

“El ciclo de cine forma parte de la propuesta del festival dela cultura Abril en Tarija, en su versión 25, que parte del principio de entender que la cultura no es inmutable ni ajena a los cambio sociales y culturales, sino la expresión de una comunidad abierta que establece un diálogo permanente entre su pasado y presente para mantener la memoria histórica a las nuevas generaciones”. Nils Puerta, director de la Casa del Cultura de Tarija.

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