miércoles, 4 de marzo de 2015

Ambientada en un futuro cercano: Chappie

LA HISTORIA En un futuro próximo, una opresiva fuerza policial mecanizada es la encargada de patrullar las calles para controlar el crimen. Pero la gente parece que empieza a oponer resistencia. Cuando Chappie, un policía androide, es secuestrado y reprogramado, se convierte en el primer robot con la capacidad de pensar y sentir por sí mismo. Esto hace que fuerzas poderosas y destructivas empiecen a percibir a Chappie como una amenaza para la humanidad y el orden, y no se detendrán ante nada para mantener el status quo y asegurarse de que Chappie sea el último de su especie. SOBRE LA PELÍCULA En sus películas District 9 y Elysium el realizador Neill Blomkamp invitó a los espectadores a imaginar nuestro mundo con otros ojos. En ellas Blomkamp combinó una acción vibrante con una consciencia social que hicieron de estas películas algo inolvidable. Ahora Blomkamp vuelve a la carga con su nueva película, Chappie. Ambientada en un futuro cercano, nos presenta un mundo dominado por un cuerpo policial de androides autónomos y robóticos denominados Scouts. “No puedes razonar con ellos ni tampoco negociar, no son influenciables”, comenta Blomkamp. En una ciudad cubierta bajo la supuesta “protección” de los androides policiales, aparece una creación totalmente novedosa –Chappie-, el primer robot capaz de pensar y sentir por sí mismo. Creado en su origen como policía androide, Chappie es secuestrado y empleado para fines totalmente distintos. A continuación conocemos a personajes como Vincent Moore (Hugh Jackman), que ven en un robot inteligente el fin de la humanidad porque al fin y al cabo si una máquina puede pensar ¿para qué se necesita al ser humano? Pero otros, como el creador de Chappie, Deon Wilson (Dev Patel), lo entienden como una forma de vida totalmente humana –y como la última esperanza para la humanidad, aunque el robot no sea humano. “La idea era coger algo tan falto de humanidad como un robot –especialmente un robot policía– y dotarlo de cualidades completamente humanas, hasta el punto de volverse incluso más emocional que los propios humanos”, explica Blomkamp. “Éste es el origen de la ironía de la película –un policía androide que se vuelve sensible, y empieza a mostrar rasgos más morales, éticos y concienzudos que los que tienden a manifestar los propios seres humanos”. En este filme Blomkamp cuenta la historia de una mente joven e influenciable –el robot Chappie– que se junta con las compañías más insólitas. “Chappie rápidamente se ve inmerso en el inframundo de Johannesburgo -un entorno sórdido y plagado por el crimen- donde es criado por dos padres, el uno bueno y el otro malo”, dice Blomkamp. A partir de aquí, Chappie estará atrapado entre fuerzas poderosas y cuando éstas se enfrentan, la ciudad entera penderá de un hilo. “La película plantea varias preguntas, como por ejemplo ¿cuándo podría considerarse que un robot es humano?” apunta Sharlto Copley, quien encarna a Chappie en la película. “¿Cuando sabe pintar o le gusta algún tipo de música? Para los humanos, probablemente sería si la máquina tuviera sentimientos, si fuéramos capaces de conectar con una máquina como lo hacemos con las personas”.

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