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martes, 22 de mayo de 2012

Haneke y Audiard, lo mejor de un Cannes que aún no convence

El 65 Festival de Cannes llegó ayer a su ecuador y lo más destacado hasta el momento son las películas Amour, de Michael Haneke, y De rouille et d'os, de Jacques Audiard, las interpretaciones de Jean Louis Trintignant y Emmanuelle Riva y la escasez de estrellas de peso.

Así como la visita de un aplaudido Roman Polanski, presente en el festival por partida doble, como protagonista de un documental sobre su reclusión domiciliaria en Suiza en 2009 y como realizador, para presentar la versión restaurada de Tess.

Polanski es uno de los nombres más destacados en la primera parte de esta edición de Cannes, por cuya alfombra roja, “pasada por agua”, pasearon Marion Cotillard, Bruce Willis, Edward Norton, Shia LaBeouf, Jane Fonda, Salma Hayek, Eva Longoria, Jackie Chan, María de Medeiros o el músico Nick Cave.

Pero más allá del brillo de las estrellas, Cannes es una cita para el gran cine y aunque algunas de las películas mostradas hasta ahora no respondieron a las expectativas, ya empiezan a formarse listas de favoritos a llevarse la Palma de Oro.

Los filmes del austríaco Michel Haneke, el francés Jacques Audiard y el danés Thomas Vinterberg son los que más han gustado hasta el momento en la sección oficial.

Amour, de Haneke, llamó la atención por la simplicidad de una historia que es difícil de ver, por sus fantásticos actores -Jean-Louis Trintignant y Emmanuelle Riva- y por la ternura que desprende, algo no muy habitual en las películas del austríaco.

De rouille et d'os, de Audiard, es todo un ejercicio de dirección, con unas secuencias bellísimas, que contrastan cruelmente con la dureza de una historia en la que el director trata de no recrearse.

También ha gustado Jagten (The hunt), una historia de falsas acusaciones con la que Vinterberg quiso hacer la antítesis de Festen y en la que destaca la labor de Madds Mikkelsen y de la pequeña Annika Wedderkopp.

Reality, del italiano Mateo Garrone, decepcionó en parte al tratarse del realizador de Gomorra; Lawless, una mezcla de western y cine de gángster a cargo del australiano John Hillcoat no entusiasmó pese a su reparto de estrellas, ni tampoco Moonrise kingdom, del estadounidense Wes Anderson.

Mexicano Michel Franco fue ovacionado
El realizador mexicano Michel Franco logró ayer una intensa ovación en Cannes tras exhibir su filme Después de Lucía, que conmovió al público con un angustioso episodio de violencia escolar.

La película que compite en selección oficial del Festival de Cannes, dentro de la sección “Una cierta mirada”, está protagonizada por la joven actriz Tess Ia y el actor Hernán Mendoza, que encarnan los personajes de un guión del propio Franco.

“Es una mezcla de muchos elementos, algunos tienen que ver con historias que están sucediendo en escuelas”, admitió el director en la rueda de prensa posterior al exitoso estreno.

Después de Lucía cuenta la historia de Alejandra, que se muda al DF con su padre tras la trágica muerte de su madre y aterriza en una escuela de clase acomodada, donde el acoso transformará su vida y la de su padre hasta un desenlace trágico.


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