viernes, 20 de mayo de 2011

“La piel que habito” reúne a Banderas y Almodóvar

Tras años de haber interpretado en Hollywood papeles del "latin lover", el actor español Antonio Banderas vuelve a sus raíces, y al director que lanzó su carrera, con "La piel que habito," de su compatriota Pedro Almodóvar.

Banderas era uno de los actores fetiches del cineasta madrileño en los años 80, pero hace 22 años que las dos luminarias no habían colaborado.

En la nueva obra maestra almodovariana, que se estrenó ayer en el Festival de Cine de Cannes, Banderas se despoja de su encanto latino para interpretar a Roberto, un psicótico cirujano plástico que elabora una trama maquiavélica para vengarse del que piensa es el violador de su hija.

"Casi podría establecer un paralelismo con volver a mi país, a mis raíces, con toda su miseria, con toda su grandeza, con todas sus contradicciones, con todo lo que eso conlleva, pero sentirme en casa," dijo Banderas en una conferencia de prensa tras la primera proyección de la película, una de 20 que compiten por el gran premio.

Con Robert, Banderas entrega una de sus mejores interpretaciones desde hace anos. Frío, metódico y calculador, el Robert de Banderas tiene un rostro imperturbable.

Con un elenco impresionante que también incluye a Marisa Paredes, otra musa almodovariana de antaño, "La piel que habito" es ya un clásico.

Los temas recurrentes de su obra -la obsesión, los secretos familiares y el juego de géneros- tanto los sexuales como los de estilo cinematográfico, están maravillosamente integrados.

La película es una adaptación libre de una novela del francés Thierry Jonquet.

Cannes: Trier es "persona non grata"

Cannes (Francia) | Efe

Al cineasta danés Lars Von Trier presentarse como nazi le valió el desprecio oficial, pero no la expulsión y su película podrá competir en Festival de Cannes.


Ayer, en una inusual declaración oficial de sus organizadores, al danés se le declaró "persona non grata", lo que quiere decir, según fuentes del Festival, que se le pedirá "discreción". Si se le llega a dar un galardón el próximo domingo, Trier deberá aceptar no subir a recibirlo, añadieron las fuentes, que revelaron que al realizador se le ha pedido, en resumen, que deje de destacar tanto por lo que dice y más por lo que hace.


Y lo que dijo fue tan grave que el presidente del evento y antiguo delegado general, Gilles Jacob, el alma de este Festival, judío además, aseguró que nunca había pasado antes algo semejante en 64 años de historia del considerado primer festival cinematográfico del mundo.


Ayer el cineasta dijo que simpatizaba con Adolf Hitler. Posteriormente pidió disculpas y dijo no ser antisemita.

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